El vicepresidente J.D. Vance, líder de la delegación estadounidense, abandonó la capital pakistaní tras lamentar la ausencia de un "compromiso firme" iraní de renunciar a las armas nucleares. Por su parte, la televisión iraní IRIB aseguró que las conversaciones colapsaron por las "exigencias irrazonables" de la parte estadounidense.
Este domingo, el presidente ruso Vladimir Putin se mostró dispuesto a participar en una mediación sobre la guerra, durante una conversación telefónica con el presidente iraní, Masud Pezeshkian. "Vladimir Putin subrayó su disposición a seguir facilitando la búsqueda de una solución política y diplomática al conflicto, así como a mediar en los esfuerzos por alcanzar una paz justa y duradera en Oriente Medio", señaló el Kremlin en su comunicado sobre la conversación telefónica.
"Nadie tenía esa expectativa"
Delegaciones de Estados Unidos e Irán celebraron el sábado una maratónica jornada de negociaciones de 21 horas en busca de poner fin a la guerra desatada el 28 de febrero por los ataques israeloestadounidenses contra la República Islámica.
Las partes establecieron una tregua de dos semanas para buscar un acuerdo duradero de paz con mediación de Pakistán. El ministro de Relaciones Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, instó a Teherán y Washington a que "continúen respetando su compromiso con un alto el fuego".
"Regresamos a Estados Unidos sin haber logrado alcanzar un acuerdo", declaró Vance en una breve conferencia de prensa en la cual insistió en que la disputa principal es sobre las armas atómicas. "El hecho simple es que necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán una arma nuclear y que no buscarán las herramientas que les permitan rápidamente alcanzar una arma nuclear", sostuvo Vance sobre los iraníes.
Por su parte, el portavoz diplomático iraní, Esmail Baqai publicó en X: "El éxito de este proceso diplomático depende de la seriedad y la buena voluntad de la contraparte, que se abstenga de las demandas excesivas e ilegales, y la aceptación de los legítimos derechos e intereses de Irán". En un comentario posterior, Baqai señaló que nadie esperaba que las conversaciones alcanzaran un acuerdo en su primera ronda. "Naturalmente, desde el inicio no teníamos que haber esperado alcanzar un acuerdo en una sola sesión. Nadie tenía esa expectativa", declaró el portavoz diplomático.
El presidente del parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, que participó en las conversaciones de paz con Estados Unidos este fin de semana, afirmó el domingo que Washington fue "incapaz" de ganarse la confianza de Teherán. "Mis colegas en la delegación iraní (…) presentaron iniciativas constructivas, pero en última instancia la otra parte no pudo ganarse la confianza de la delegación iraní en esta ronda de negociaciones", dijo Qalibaf en una publicación en X.
Trump: "Hemos ganado"
La guerra trastornó la economía mundial, con fuertes aumentos en los precios internacionales del petróleo, sobre todo por el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde pasa 20% de la producción mundial de crudo. Esa vía es uno de los instrumentos de presión de que dispone Irán.
Ante ello, las Fuerzas Armadas estadounidenses anunciaron que dos buques de guerra cruzaron esta vía marítima para una operación previa a su desminado, pocas horas después de que el presidente estadounidense Donald Trump asegurara que su país había iniciado "el proceso de desbloqueo" del estrecho.
Pero los Guardianes de Revolución, el ejército ideológico de Irán, amenazaron con tratar "severamente" a barcos militares que transiten por el estrecho de Ormuz, informó el domingo la televisión estatal.
Trump dijo el sábado que le "da igual" el resultado de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, al insistir en que su país había ganado la guerra. "Lleguemos o no a un acuerdo, me da igual. La razón es que hemos ganado", dijo Trump a los periodistas.
El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif reconoció el sábado que las partes estaban en una fase de todo o nada, lo que complica "una tregua duradera". La brecha entre los beligerantes es abismal en temas cruciales como las sanciones, la situación en Líbano, donde Israel libra una guerra contra el grupo proiraní Hezbolá, y la reapertura del estrecho de Ormuz.
Más de 2.000 muertos en Líbano
Desde la entrada en vigor del alto el fuego el miércoles, Israel sostuvo que Líbano no está incluido en la tregua. El sábado, los ataques israelíes en el sur del Líbano mataron a un total de 18 personas, según el Ministerio de Salud.
El ejército israelí anunció haber atacado, en las últimas 24 horas, más de 200 objetivos de Hezbolá. El miércoles llevó a cabo en Líbano los ataques más mortíferos de esta guerra, con al menos 357 muertos en un solo día, según el último saldo. Las autoridades libanesas informaron que, desde el 2 de marzo, se han registrado 2.020 muertos y 6.436 heridos.
Según la presidencia libanesa, el martes están previstas conversaciones entre Líbano e Israel en Washington, que Hezbolá no ve con buenos ojos. Netanyahu quiere un acuerdo que "perdure generaciones".
Oleoducto de Arabia Saudita vuelve a estar "en condiciones de funcionamiento"
El oleoducto que atraviesa Arabia Saudita de este a oeste, una infraestructura crucial para la exportación de crudo en periodos de bloqueo del estrecho de Ormuz, volvió a estar operativo tras sufrir ataques, anunciaron el domingo las autoridades.
"Los equipos energéticos y el oleoducto este-oeste dañados por ataques están de nuevo en funcionamiento, lo que mejora la fiabilidad del suministro", afirmó el Ministerio saudita de Energía, citado por la agencia oficial SPA.
El Financial Times había asegurado que un importante ataque con drones había tenido como objetivo el miércoles esta infraestructura, la Petroline, pese a la entrada en vigor de un alto al fuego entre Estados Unidos e Irán.
Arabia Saudita reconoció el jueves que los ataques iraníes de las últimas semanas contra sus infraestructuras energéticas habían causado un muerto y mermado la capacidad de producción petrolera.
Compartir esta nota