El Ministerio de Salud francés confirmó este miércoles que los 22 casos contacto detectados en el país tras el fallecimiento de una pasajera neerlandesa del crucero MV Hondius por hantavirus permanecen "actualmente hospitalizados". La medida responde a un protocolo de vigilancia estricta con el objetivo de evitar cualquier posible propagación del virus, aunque las autoridades insisten en que el riesgo sigue siendo bajo.
Mientras tanto, la única paciente francesa confirmada con el virus —una mujer mayor de 65 años repatriada el pasado fin de semana en un vuelo especial— permanece en estado grave en cuidados intensivos en el hospital Bichat de París.
Los casos contacto se dividen en dos grupos. Por un lado, ocho ciudadanos franceses que compartieron un primer vuelo el 25 de abril desde la isla de Santa Elena hacia Johannesburgo junto a la pasajera infectada, los cuales han sido ingresados en hospitales de París. Por otro, otras 14 personas, vinculadas al vuelo Johannesburgo-Ámsterdam que la paciente intentó tomar sin éxito debido a su estado de salud, han sido hospitalizadas en diversas ciudades del país.
Entre los primeros casos figuran tres adolescentes que viajaban con sus familias, todos ingresados en el hospital parisino de la Pitié-Salpêtrière. Las autoridades médicas han indicado que el conjunto de estos contactos será sometido a pruebas diagnósticas de forma periódica. De acuerdo con especialistas en enfermedades infecciosas, los test se realizan cada dos días siguiendo recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La ministra de Salud, Stéphanie Rist, reiteró que estas personas deberán permanecer hospitalizadas durante al menos 14 días, como medida preventiva. Además, el Ejecutivo trabaja en la elaboración de un protocolo ampliado que podría incluir también a los contactos de estos casos contacto, en una estrategia de contención anticipada.
Mascarillas: reservas suficientes y mensaje tranquilizador
En paralelo a la gestión sanitaria, el Gobierno francés ha querido enviar un mensaje de tranquilidad sobre la capacidad del país para afrontar una eventual epidemia, aunque insiste en que no es el escenario actual.
Desde Matignon se asegura que Francia cuenta con un stock estratégico de mascarillas suficiente para cubrir al menos tres meses en caso de una ola epidémica. Este nivel de reservas, subrayan, es incluso superior al objetivo fijado tras la experiencia de la pandemia de Covid-19.
A ello se suma una capacidad de producción estimada entre 2.600 y 3.500 millones de mascarillas al año, considerada suficiente para responder a una crisis de gran escala, con posibilidad de ampliación si fuese necesario.
Las autoridades insisten en que, por ahora, la situación no se asemeja a la del Covid-19. Recuerdan que no existe una epidemia de hantavirus a nivel mundial y que, además, el virus identificado es mucho menos contagioso que el coronavirus.
En este contexto, la ministra Rist subrayó que Francia se encuentra “en la trayectoria prevista” de reconstrucción de sus reservas sanitarias y descartó, por el momento, cualquier “circulación difusa” del virus en el territorio nacional.
Así, mientras el seguimiento estrecho de los 22 casos contacto continúa siendo la prioridad inmediata, el Gobierno busca equilibrar la prudencia sanitaria con mensajes de calma, evitando alarmismos en una situación que, a día de hoy, sigue siendo puntual y controlada.
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