"Esta guerra no la perderemos”, aseguró con firmeza el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, desde el lugar del tiroteo ocurrido la noche del jueves, al que acudió a última hora de la mañana.
Según relató el ministro, hacia las 19h30 dos individuos encapuchados llegaron al lugar y abrieron fuego de forma indiscriminada contra un grupo de adolescentes en este barrio, caracterizado por bloques de viviendas rodeados de zonas verdes junto a un río.
Aunque las causas del tiroteo, ocurrido en un punto de venta de droga, están "muy probablemente ligadas" al narcotráfico, Nuñez subrayó que las víctimas no parecen tener relación con esas actividades.
El balance del suceso en el barrio popular de Port-Boyer, al norte de Nantes, deja un joven fallecido y otros dos gravemente heridos, aunque sus vidas no corren peligro.
Los heridos, dos chicos de 13 y 14 años, se encuentran "fuera de peligro", confirmó el fiscal de la República en Nantes, Antoine Leroy. El responsable insistió en que no existen indicios de que los jóvenes atacados —incluida la víctima mortal— estuvieran implicados en el tráfico de drogas.
Una unidad de apoyo psicológico fue desplegada en el barrio por los servicios de emergencia para atender a los vecinos.
El ministro también señaló que el punto de venta de droga en cuestión es "muy codiciado". Recordó que la policía detuvo a cinco personas en marzo en ese mismo sector, y explicó que "cuando se desestabiliza un territorio, se generan guerras por el control", estableciendo un paralelismo con hechos recientes ocurridos en Niza y en las proximidades de Lyon.
El pasado 11 de mayo en Niza, en pleno día, un hombre que llegó en coche con un patinete abrió fuego con ráfagas contra un grupo frente a un café y una tienda de dulces, matando a dos padres de familia de 57 y 39 años, además de herir a seis personas, tres de ellas de gravedad.
Ese mismo día, en Décines-Charpieu, en la periferia de Lyon, un incendio "de intimidación" provocó la muerte de tres personas "que no tenían ninguna relación con el tráfico de drogas", recordó Nuñez.
"Se producen tragedias, pero debemos seguir desmantelando redes", insistió el ministro tras reunirse con vecinos y con la alcaldesa de Nantes, Johanna Rolland. "Lo ocurrido ayer refuerza nuestra determinación para continuar esta lucha constante contra el narcotráfico", añadió.
En la mañana del viernes, todavía se podían ver tres impactos de bala en la puerta del edificio situado en el número 3 de la calle de Pornichet, donde se produjeron los disparos.
"El tráfico se instaló poco a poco", relató Cécile, una vecina sexagenaria que vive en la zona desde 1995 y que se declaró "profundamente conmocionada". "Desde hace unos años, y sobre todo en los últimos meses, está claro que la situación se ha deteriorado. Ahora da realmente miedo a todo el mundo", explicó, señalando la presencia reciente de individuos "más mayores, encapuchados y vestidos completamente de negro".
El mercado de la droga en Francia generó en 2023 un volumen de negocio estimado de 6.800 millones de euros, el triple que en 2010, según datos de la misión interministerial de lucha contra las drogas y las conductas adictivas (Mildeca).
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