Por RFI, con información del corresponsal Vincent Souriau
«Prevemos que la retirada concluya en los próximos seis a doce meses», estimó el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, en un comunicado. Más de 36 000 soldados estadounidenses están destinados en Alemania, según un recuento oficial realizado a finales de 2025.
Este anuncio se produce después de que el presidente Donald Trump planteara a principios de semana una reducción de las fuerzas armadas estadounidenses estacionadas en Alemania, país aliado y miembro de la OTAN, tras unas declaraciones del canciller Friedrich Merz que le provocaron su ira. El líder alemán estimó el lunes que «los estadounidenses (no tenían) aparentemente ninguna estrategia» en Irán y que Teherán «humillaba» a la primera potencia mundial.
«Él cree que está bien que Irán se dote de armas nucleares. ¡No sabe de lo que habla!», le había replicado Donald Trump el martes. Al día siguiente, el presidente estadounidense anunció que Washington estaba «estudiando y examinando la posible reducción» de la presencia militar estadounidense en Alemania. «Se tomará una decisión muy pronto», había precisado. Se sabe que las bases alemanas son cruciales para las operaciones en Ucrania y en Oriente Próximo. Lo han sido, en particular, para la logística de los ataques en Irán, explica el corresponsal de RFI en Estados Unidos, Vincent Souriau.
Este sábado 2 de mayo, Boris Pistorius, ministro de Defensa alemán, señaló que esta retirada no era ninguna sorpresa: «Era de esperar que las tropas estadounidenses se retiraran de Europa y también de Alemania», afirmó el ministro en unas declaraciones transmitidas a la AFP por su ministerio. «Nosotros, los europeos, debemos asumir más responsabilidades en materia de seguridad», añadió.
Por su parte, la OTAN «colabora» con Estados Unidos para comprender mejor la decisión de retirar las tropas estadounidenses de Alemania anunciada por Washington, declaró Allison Hart, portavoz de la alianza.
Donald Trump está especialmente molesto con los aliados europeos de Estados Unidos por mostrarse reacios a contribuir logística o militarmente a la ofensiva israelo-estadounidense contra Irán o a la seguridad del estratégico estrecho de Ormuz, prácticamente bloqueado por Teherán.
En términos más generales, a lo largo de sus dos mandatos, Trump ha multiplicado las críticas contra los países europeos por lo que considera una falta de compromiso con su propia defensa, y contra la OTAN, a la que acusa de depender excesivamente de la protección militar estadounidense y regularmente agita la amenaza de una retirada norteamericana.
Reducción anunciada también en Italia y España
Además de Alemania, Donald Trump declaró el jueves que también baraja una reducción de las fuerzas estadounidenses en Italia y España, siempre en el contexto de la guerra en Irán. «Probablemente lo haré, sin duda. ¿Por qué no iba a hacerlo?», respondió en el Despacho Oval, al ser preguntado sobre esta posibilidad. «Italia no ha sido de ninguna ayuda y España ha sido odiosa, absolutamente odiosa», afirmó.
A finales de 2025, Italia contaba con 12 662 soldados estadounidenses en servicio activo y España con 3 814, según un recuento oficial. La Unión Europea subrayó el jueves que la presencia de tropas estadounidenses en Europa «también serviría a los intereses de Estados Unidos en el marco de su acción a escala mundial».
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