Por Ivonne Sánchez
En un mundo donde la obesidad infantil se ha convertido en una epidemia silenciosa, Chile emerge como un faro de esperanza.
Un estudio publicado por The Lancet, una de las revistas médicas más prestigiosas del mundo, confirma que la Ley de Etiquetado de Alimentos —con sus icónicos "sellos negros"— no sólo está transformando los hábitos de consumo, sino que está reduciendo las tasas de sobrepeso y obesidad en la primera infancia.
Se trata de la primera evidencia científica a nivel nacional que demuestra que un conjunto de políticas públicas puede frenar esta crisis.
Los "sellos negros"
Chile, uno de los países con las tasas más altas de obesidad infantil del mundo, decidió actuar en 2016 con una medida radical: obligar a la industria alimentaria a colocar advertencias claras y visibles en los productos ultraprocesados. Son los famosos octógonos negros, que indican altos niveles de azúcares, grasas saturadas, sal o calorías.
Pero la ley no se quedó ahí, también prohibió la venta de estos productos en escuelas y limitó su publicidad dirigida a niños, buscando cortar de raíz uno de los principales factores de la epidemia: la exposición constante a alimentos nocivos.
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El estudio realizado en Chile por varios centros de investigación, se basó en datos de más de 321.000 niños de educación pre escolar; tras 18 meses de implementada la ley, el riesgo de sobrepeso y obesidad se redujo en un 2,9% en niñas y un 2,4% en niños.
Aunque los porcentajes puedan parecer modestos, los expertos subrayan que incluso una reducción mínima en el peso de los niños tiene efectos multiplicadores en su salud futura.
La Doctora Camila Corvalán, profesora y directora del Centro de Investigación en Ambientes Alimentarios (CIAPEC) del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile es una de las autoras de este estudio:
Países como Perú, México y Uruguay ya han seguido el ejemplo de Chile, adoptando sistemas similares de etiquetado. Incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha destacado este modelo como un ejemplo a seguir en la lucha contra las enfermedades no transmisibles.
En Chile, por ejemplo, el consumo de bebidas azucaradas ha caído en un 24% desde la implementación de la ley.
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