Armenia se viste de los colores europeos al organizar, el lunes 4 y el martes 5 de mayo, dos cumbres en su capital, Ereván. Unos cincuenta jefes de Estado y de Gobierno europeos están convocados a la octava cumbre de la Comunidad Política Europea (CPE), previsto para el lunes. Al día siguiente tendrá lugar la primera cumbre Unión Europea–Armenia, con la participación del primer ministro armenio Nikol Pashinián, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Una señal clara de que la antigua república soviética busca emanciparse de su aliado tradicional, Rusia, y acercarse a Europa.
Los conflictos de 2020 y la pérdida del enclave de Nagorno Karabaj, que pasó a manos de Azerbaiyán, dejaron un profundo sabor amargo en Armenia. El país vivió como una traición la falta de intervención de los soldados rusos de mantenimiento de la paz. Desde entonces, Ereván ha multiplicado las iniciativas para reducir su dependencia estratégica de Moscú.
Este proceso de emancipación, sin embargo, avanza de forma gradual, debido especialmente a los profundos vínculos económicos y militares que todavía unen a ambos países: Armenia alberga una base militar rusa, Rusia sigue siendo su principal socio comercial y el país depende en gran medida del gas ruso.
Thorniké Gordadzé, profesor en Sciences Po y especialista en el Cáucaso, analiza para RFI, en declaraciones al periodista Daniel Vallot, la creciente distancia entre Ereván y Moscú. Rusia, explica, "está completamente atrapada en la guerra que lanzó contra Ucrania". El Kremlin "ya no dispone de los mismos medios" y "las fuerzas militares que Rusia había desplegado en Armenia se han reducido de manera significativa".
Otro factor clave de estas trayectorias divergentes es que "ya no hay guerra entre Armenia y Azerbaiyán por el Karabaj", prosigue Gordadzé. "Ese conflicto ponía en peligro, desde el punto de vista de la seguridad, el desarrollo de Armenia. La dependencia de Rusia estaba ligada a ese conflicto, que terminó recientemente. Armenia tuvo que renunciar al control del Karabaj. A veces, de grandes derrotas surgen nuevas perspectivas: recuperar la soberanía, depender menos de Rusia", subraya.
El 72 % de la población, favorable a ingresar en la UE
El reajuste de las relaciones de Armenia con sus socios pasa por mantener vínculos correctos y no irritar a Moscú, al tiempo que se aproxima a Occidente, y en particular a la Unión Europea. Según algunos observadores, las cumbres de Ereván del 4 y 5 de mayo representan una forma, por parte de los europeos, de responder a las aspiraciones del país de liberarse de la influencia rusa.
La población armenia se muestra mayoritariamente favorable a la integración europea: el 72% de los ciudadanos desea que Armenia se adhiera a la Unión Europea. El proceso de solicitud de adhesión fue iniciado en 2025 por el Parlamento armenio. No obstante, dentro del país son muchos quienes dudan de que una entrada en la UE sea viable a corto plazo.
En Ereván, la juventud se muestra cansada del legado soviético. En el campus de la Universidad Americana de la capital, una estudiante de lengua inglesa explica a la corresponsal Taline Oundjian: "Creo que la Unión Europea es una solución democrática para Armenia. Tendría una influencia cultural, o al menos sobre la juventud, porque aquí todavía hay una manera anticuada de ver las cosas".
"Europa no es la solución mágica"
Por ahora, Armenia sigue siendo dependiente de Moscú, que controla infraestructuras clave del país: gas, electricidad y ferrocarriles, además de mantener una base militar en Gyumri. "Si Armenia entra en la UE, tendrá que cortar sus vínculos económicos y militares con Rusia, algo que no les va a gustar. Nos llamarán traidores y creo que interferirán como lo hicieron con el gobierno georgiano", advierte la estudiante.
El espectro del sueño europeo perdido de la vecina Georgia sirve de advertencia para este estudiante de comunicación: "Europa, en cierto modo, abandonó a Georgia cuando se impusieron partidos prorrusos. Es una realidad que debemos tener presente para no creer que Europa lo resolverá todo por arte de magia. Un partido prorruso podría ganar las próximas elecciones y retrocederíamos diez años de golpe".
A apenas un mes de las elecciones legislativas armenias, las cumbres de Ereván del 4 y 5 de mayo consolidan el giro europeo del partido en el poder.
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