Entrevista de Arnaud Pontus.
Líbano se vio arrastrado a la actual guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán el 2 de marzo, día en el que Hezbolá lanzó cohetes contra territorio israelí en venganza por la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei.
Los represalia israelí ha dejado miles de muertos y un millón de desplazados en Líbano y Tel Aviv exige el desarme total del grupo pro-iraní como condición para negociar un alto en sus operaciones, que ahora pretenden también tomar militarmente una importante zona de territorio libanés en la frontera entre ambos países.
Radio Francia Internacional entrevistó al ministro libanés de Justicia, Adel Nasser, para conocer los últimos detalles del conflicto.
RFI: ¿El Estado libanés tiene los recursos para parar esta guerra?
Adel Nassar, ministro de Justicia de Líbano: "Es evidente que el gobierno ha decidido asegurarse, o restablecer, el monopolio de las armas en Líbano, lo que implica impulsar un proceso de desarme de Hezbolá con el fin de tener poder de decisión, participar en negociaciones y oponerse a los ataques israelíes, pero por vía diplomática.
Para que Líbano sea dueño de su destino, el Gobierno debe controlar las armas de Hezbolá
Todos sabemos que una acción militar conduciría a la destrucción de Líbano. Tenemos más de un millón de desplazados, miles de muertos, miles de heridos y una destrucción incalculable. Por lo tanto, para que Líbano sea dueño de su propio destino, para que pueda resistir los ataques que enfrenta actualmente y para que no se vea cada vez más involucrado en conflictos regionales, el gobierno debe controlar el destino del país y, por consiguiente, debe controlar las armas de Hezbolá".
RFI: ¿Ha hecho lo suficiente el Ejército libanés para desarmar a Hezbolá?
Adel Nassar, ministro de Justicia de Líbano: "Israel continuó con sus ataques durante el período en que el desarme debía llevarse a cabo. Es un proceso complicado, un proceso difícil porque Hezbolá lleva 30 años consolidándose cada vez más.
Desafortunadamente Israel continuó los ataques y complicó el proceso de desarme de Hezbolá
Durante este período en el que el ejército llevaba a cabo el desarme, nosotros, en el Gobierno, recibíamos un informe mensual sobre el progreso de este desarme. Desafortunadamente, por su parte, Israel continuó con estos ataques y complicó considerablemente el proceso. El proceso se vio interrumpido abruptamente, obviamente, por los ataques".
RFI: ¿Quiere decir que Israel ha torpedeado el proceso de desarme de Hezbolá?
Adel Nassar, ministro de Justicia de Líbano: "Es evidente que, por un lado, Israel ha complicado enormemente este proceso y, por otro, Irán, que es el principal beneficiario del armamento de Hezbolá en el Líbano, también ha complicado y se opone a este desarme. Así, Hezbolá se encuentra hoy en una situación de confrontación con el Estado libanés.
Por parte de Irán, lamentablemente, existe el deseo de transformar el Líbano en una base de operaciones avanzada en su proceso defensivo
Por parte de Irán, lamentablemente, existe el deseo de transformar el Líbano en una base de operaciones avanzada en su proceso defensivo. Y del lado israelí, hay ataques incesantes que escalan de una situación de ataque regular a una situación de guerra total. Pero en ambos casos, el Líbano se encuentra lidiando con, o enfrentando, una situación insoportable, una en la que Irán e Israel combaten en el territorio libanés".
RFI: El presidente libanés ha hecho recientemente un nuevo llamamiento a negociar. ¿Para qué pueden servir las negociaciones con Israel?
Adel Nassar, ministro de Justicia de Líbano: "En el gobierno estamos convencidos de que no existe equilibrio de poder entre Israel y Líbano. Israel posee capacidades militares que superan con creces las de Líbano; por lo tanto, los ataques israelíes deben contrarrestarse mediante la diplomacia y deben entablarse negociaciones para intentar excluir a Líbano de los conflictos regionales. Y el principal conflicto actual se libra entre territorio iraní e israelí".
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