El candidato de ultraderecha propuso en primera instancia celebrar la ceremonia en unas instalaciones militares, pero el presidente saliente, Gustavo Petro, rechazó esta idea.
Tras una serie de polémicas sobre el lugar de la ceremonia, Abelardo de la Espriella, el candidato de la derecha trumpista, quien triunfó en la elección presidencial, asumirá su cargo en Cali y no en la capital colombiana. Una decisión que no sorprende al politólogo Andrés Dávila, de la Universidad Javeriana de Bogotá.
"De la Espriella sigue un poco la tónica que propuso en un comienzo para su Gobierno, que es romper con las formas existentes, con los lugares desde donde se gobernaba. Eso, en principio, es un símbolo de que él no es parte de la política tradicional, de que él es un outsider; aunque, la verdad, para mí no lo es tanto, teniendo en cuenta de dónde proviene y la cantidad de relaciones que ha tenido con políticos narcotraficantes y paramilitares. Pero esto es lo que él está tratando de demostrar. Su campaña fue muy diferente, más parecida a la puesta en escena de un cantante, utilizando mucho los símbolos futbolísticos, aun sabiendo lo que hacen las barras de fútbol aquí en Colombia y en América Latina", cuenta Andrés Dávila.
Un desafío a la izquierda
Inicialmente, de la Espriella quería tomar posesión en un cuartel. Decisión a la que se opuso el mandatario saliente Gustavo Petro. El presidente electo optó finalmente por una investidura en Cali como símbolo de la descentralización del poder, o como acto de desafío político, según el politólogo.
Dávila considera que la elección de Cali "consiste en meterse en el territorio que es más petrista y en donde ha habido más movilización social. Recordemos que allí la movilización en 2021 fue fuertísima y es donde está el monumento de Puerto Resistencia. Yo creo que es también una manera de desafiar a la izquierda y al petrismo".
Cierre de embajadas en Cuba y Nicaragua
Uno de los primeros anuncios de Abelardo de la Espriella ya tras su elección fue el cierre de 14 embajadas y la suspensión de las relaciones diplomáticas con Cuba y Nicaragua. Una decisión más política que económica, opina Andrés Dávila.
"El cuento de que entonces hay que reducir las embajadas, eso ahí no produce ahorros significativos, eso no impacta en el problema fiscal. Eso es solo para mostrar cosas, y en este caso yo creo que se va a utilizar para cerrar aquellas que para la derecha resultan incómodas en una mirada de las relaciones internacionales y de la política exterior. Que es un poco provincial a mi gusto", apunta el politólogo de la Universidad Javeriana de Bogotá.
Por su parte, el candidato de izquierda, Iván Zepeda, quien perdió la elección por menos de un punto porcentual, llamó a movilizarse en las calles para defender los avances sociales del Gobierno de Gustavo Petro.
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