Un estudio realizado por investigadores de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) concluyó que los estudiantes universitarios con mayor dependencia de herramientas de inteligencia artificial (IA) presentan niveles más altos de procrastinación académica, aunque esa dependencia no mostró un impacto significativo en su pensamiento crítico.
La investigación, titulada "Perfiles latentes de dependencia a la inteligencia artificial en universitarios: relación con la procrastinación académica y el pensamiento crítico", fue desarrollada por los investigadores Jairo Espinal-Martínez y Leuny Ortiz-González, con la participación de las egresadas Jennifer Hernández, Karla de los Santos y Ana María Quiñones.
El estudio analizó una muestra de 806 estudiantes universitarios dominicanos, con una edad promedio de 28 años, e identificó tres niveles de dependencia hacia la inteligencia artificial: 55.4 % presentó una baja dependencia; 32.5 %, una dependencia moderada; y 12.1 %, una alta dependencia.
Según los investigadores, los estudiantes con baja dependencia registraron los niveles más reducidos de procrastinación, mientras que quienes integraban el grupo de alta dependencia fueron los que más tendían a posponer sus responsabilidades académicas.
"Los resultados sugieren que, en algunos casos, la inteligencia artificial podría facilitar una forma de 'postergación estratégica', en la que los estudiantes retrasan el inicio de sus tareas al anticipar que podrán delegar parte del trabajo cognitivo en estas herramientas cerca de la fecha límite de entrega", explicó el investigador Jairo Espinal.
El estudio también identificó diferencias entre los perfiles de dependencia. Mientras el grupo con baja dependencia obtuvo puntuaciones reducidas en todos los indicadores evaluados, quienes mostraron una dependencia moderada manifestaron mayor preocupación por el posible reemplazo de sus habilidades personales. En tanto, el grupo con alta dependencia evidenció una mayor necesidad de validación por parte de la inteligencia artificial y una percepción más marcada de que estas herramientas sustituyen capacidades propias.
En contraste, los investigadores no encontraron diferencias significativas en los niveles de pensamiento crítico entre los distintos perfiles de dependencia.
De acuerdo con el estudio, este resultado sugiere que una mayor utilización de herramientas de inteligencia artificial no implica, por sí sola, una disminución del pensamiento crítico, sino que esa relación podría estar influida por otros factores, como la procrastinación, la fatiga cognitiva o la tendencia a delegar procesos mentales en la tecnología.
Los autores consideran que estos hallazgos pueden servir de base para que las universidades desarrollen estrategias orientadas a promover un uso responsable de la inteligencia artificial, mediante programas de alfabetización digital, autorregulación y acompañamiento académico, en lugar de limitarse a restringir o permitir su utilización.
La investigación fue presentada durante el XXI Congreso Internacional de Investigación Científica, organizado por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT), que este año tiene como sede la PUCMM.
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