El sociólogo, urbanista y municipalista César Pérez advierte sobre el resurgimiento de expresiones de ultraderecha y plantea que las sociedades actuales deben enfrentar los cambios políticos y sociales sin recurrir a discursos que, a su juicio, amenazan la democracia.
Pérez sostiene que, aunque suele considerarse que la tecnología ha sido la principal fuerza transformadora de las últimas décadas, los cambios sociales y políticos también han modificado la forma en que las sociedades entienden el poder, la democracia y la convivencia.
“En todo presente son identificables gérmenes supuestamente superados en el pasado, que rebrotan con imprevisible fuerza”, plantea César Pérez.
El regreso de ideas que parecían superadas
El autor utiliza como referencia el período posterior a la Segunda Guerra Mundial, cuando parte de Occidente interpretó el triunfo de la democracia como definitivo y subestimó la permanencia de grupos vinculados con el fascismo y el nazismo.
Entre los casos que cita están:
- Italia, donde señala el resurgimiento de movimientos vinculados con el neofascismo.
- Francia, donde recuerda la transformación del Frente Nacional en una fuerza política de peso.
- Chile, con la permanencia de expresiones vinculadas al pinochetismo.
- Argentina, por la herencia del militarismo y la dictadura.
- España, por la persistencia de sectores vinculados al franquismo.
- República Dominicana, donde advierte sobre expresiones del pensamiento trujillista.
Pérez considera que estas corrientes no desaparecieron completamente, sino que permanecieron en distintos sectores de las sociedades y posteriormente encontraron nuevas vías para ganar influencia.
Redes sociales y estrategia del miedo
El sociólogo sostiene que la ultraderecha ha encontrado en internet y las redes sociales herramientas para ampliar su alcance y construir discursos políticos basados, según plantea, en el miedo, los mitos, las mentiras y las simplificaciones.
A su juicio, esto representa un riesgo cuando organizaciones políticas o dirigentes asumen parte de los discursos xenófobos de estos movimientos para intentar competir electoralmente con ellos.
“Competir con esos sectores, asumiendo cualquier parte de su discurso no es más que afilar cuchillos para sus propias gargantas”, afirma.
Pérez sostiene que los resultados electorales muestran que la coincidencia con posiciones de ultraderecha puede terminar fortaleciendo políticamente a esos mismos sectores.
Apatía y desconfianza política
El análisis también aborda la apatía social y la pérdida de confianza en las instituciones políticas.
Según Pérez, los sectores populares están concentrados en resolver sus necesidades de supervivencia, mientras parte de las clases medias se refugia en formas de individualismo y hedonismo.
También señala que entre sectores de la juventud existe una creciente crítica hacia la familia, la maternidad y paternidad, los políticos y el manejo de los recursos públicos.
Un mundo que no puede reconstruirse hacia el pasado
Pérez sostiene que las sociedades actuales no pueden intentar reconstruir el mundo bajo los parámetros de décadas anteriores, sino comprender las nuevas realidades y buscar respuestas acordes con ellas.
El autor reconoce que no existe una fórmula definida para transformar la sociedad y plantea que esa respuesta todavía debe construirse.
En ese proceso, considera necesario rechazar las propuestas de una ultraderecha que, según afirma, es contraria a la democracia y asumir la pluralidad y diversidad como elementos centrales.
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