“La acción es el antídoto contra la desesperanza” Joan Báez

El sábado pasado tuve el honor de ser parte de la Cumbre Nacional de Mujeres Latinas en Nueva York. Y les quiero compartir un poco de lo que fue este evento porque fue un ejemplo excelente del tipo de ideas y de cambios positivos que nos pueden servir de inspiración en estos momentos. La cumbre fue organizada por el Caucus Nacional de Mujeres Dominicanas, una de las principales organizaciones de mujeres de la diáspora en Estados Unidos. Esta fue la tercera edición anual y yo estaba feliz de participar porque no pude asistir a las dos primeras y porque la organizaba Zenaida Méndez, una persona que admiro profundamente por su trayectoria luchando por los derechos de la comunidad dominicana y latina en general.

La admiración que le tengo a Zenaida viene de muchos años atrás cuando me la presentó mi mentora y amiga, la escritora y teatrista Josefina Báez en el año 2009 cuando yo todavía vivía en la ciudad de Nueva York. Josefina me recalcó que Zenaida ha sido una líder en la comunidad dominicana por décadas incluyendo su labor apoyando el éxito de varias de las figuras políticas electas más importantes en la ciudad y en EEUU. Como he podido comprobar desde entonces, Zenaida trabaja de manera constante defendiendo los derechos de las mujeres, las personas afrodescendientes, las y los migrantes y otros grupos. Por ejemplo, Zenaida asistió a la Conferencia Mundial contra el Racismo de las Naciones Unidas en Durban y llegó a desempeñar uno de los puestos directivos más altos en la National Organization for Women (Organización Nacional de Mujeres conocida como NOW), la mayor organización feminista de EEUU.

Además de su trabajo comunitario y como activista feminista, Zenaida se ha destacado en los medios de comunicación incluyendo su labor hasta hace poco como directora del centro comunitario El Barrio Firehouse de la red de radio, televisión e internet Manhattan Neighborhood Network (MNN). La labor de Zenaida ha sido tan amplia e importante que ha sido reconocida a nivel nacional e internacional incluyendo el haber recibido la Medalla al Mérito de la Mujer Dominicana que otorga el Ministerio de la Mujer en nuestro país. De hecho, fue un gran honor para Yildalina Tatem Brache y para mí el haberla propuesto para la Medalla en la categoría de la Diáspora desde la Tertulia Feminista Magaly Pineda y ese triunfo tan merecido me alegró profundamente.

Pero lo que más me impresiona de Zenaida es la forma consistente en que ejerce su liderazgo como feminista y como mentora de otras mujeres. Como atestiguaron muchas de las participantes en la cumbre del sábado, Zenaida fue la que les abrió las puertas identificando oportunidades, llevándolas a viajes de formación, poniéndolas en contacto con gente o apoyando y dando publicidad a sus proyectos o sus candidaturas políticas. Incluso nos pasamos el día riéndonos viendo una de las mejores cualidades de Zenaida en acción: el reconocer el trabajo de las personas que colaboran con ella como hizo mencionando una y otra vez que la documentalista y encargada de redes sociales del evento Carla Franchesca estaba presente a pesar de haber dado a luz solo 21 días antes.

Con el estilo de liderazgo inclusivo que la caracteriza, Zenaida Méndez ha logrado sostener y expandir el Caucus Nacional de Mujeres Dominicanas (NDWC por sus siglas en inglés) que co-fundó con otras mujeres pioneras como Ana Victoria Lamarche, la famosa actriz y abogada Ilka Tanya Payán, Marina Torres y Yaniris Urbáez en el 1991. Zenaida continúa ese legado con una nueva generación de compañeras como la trabajadora social Auretnisse Santos, la misma Carla Franchesca, la abogada y empresaria Damarys Vazquez y la también abogada y ejecutiva retirada Virginia Lazala. El Caucus se define como “una organización feminista no partidista que une a activistas, académicas y defensoras de derechos en la búsqueda de una visión de una democracia inclusiva y efectiva”. En base a esta filosofía, el Caucus Nacional de Mujeres Dominicanas lleva a cabo docenas de actividades todos los años incluyendo apoyar la lucha por las causales y, en general, los derechos de las mujeres en la República Dominicana. También fueron parte de la conmemoración de los 25 años del establecimiento del Día Internacional de No Violencia contra la Mujer que se llevó a cabo en la sede de las Naciones Unidas encabezada por la Ministra de la Mujer, Mayra Jiménez, el año pasado.

De la misma manera que el Caucus ha logrado florecer en base a la colaboración entre diferentes generaciones, el evento reflejó ese carácter intergeneracional en la diversidad de mujeres y hombres presentes. Las presentaciones y paneles incluyeron veteranas como la Dra. Elaine Ruiz López, una educadora puertorriqueña quien nos contó sobre su experiencia de décadas en el sistema educativo de la ciudad y su libro autobiográfico Equity in the Bronx (Equidad en el Bronx). A la vez tuvimos presentaciones de jóvenes activistas como la Dra. Saudi García quien nos contó sobre la organización In Cultured Company y sus programas educativos para fomentar la colaboración entre personas haitianas y dominicanas en la isla y en la diáspora o Eva Santos Veloz, activista por la defensa del derecho a la vivienda. Incluso la joven congresista Alexandra Ocasio Cortez envió un mensaje grabado de motivación a las y los participantes.

También tuvimos intervenciones de políticas, académicas y activistas de la generación intermedia como la candidata a alcaldesa y senadora estatal de origen colombiano Jessica Ramos, la directora del sistema educativo público en la ciudad de Nueva York (el mayor de EEUU) de raíces puertorriqueñas Melissa Avilés-Ramos, la ex-regidora de origen dominicano Julissa Ferreras-Copeland y la directora de la coalición de trabajo social Luisa López, también dominicana. Con ellas y otras ponentes, analizamos la situación de las mujeres latinas y sus comunidades en diferentes ámbitos. Por ejemplo, conversamos sobre los desafíos de las y los estudiantes latinos que representan el 42% del estudiantado en las escuelas públicas de Nueva York, la salud sexual y reproductiva de las mujeres en la ciudad y en el país, los desafíos relativos a la salud mental de la población (particularmente de las personas sin hogar) y la realidad de las mujeres encarceladas.

La diversidad de temas reflejó la forma en que ha evolucionado la diáspora latinoamericana en Estados Unidos y las necesidades y aportes de las mujeres dentro de dicha comunidad. Un ejemplo de esa evolución es el alto nivel educativo que han obtenido muchas jóvenes latinas. Es el caso de la asambleísta Karines Reyes, una enfermera oncóloga elegida con el 94% de los votos de su distrito y que promueve el acceso a la atención médica y los derechos de las personas inmigrantes. Otro ejemplo es la doctora afrocolombiana Evelyn Cantillo quien ha trabajado en las prestigiosas universidades de Brown y de Tulane e investiga el uso de los robots en su área. Otro caso es el de la afrodominicana Carmen Mojica, una partera dedicada a defender los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres en las comunidades afrodescendientes y latinas de EEUU.

Por eso el momento más hermoso del día fue el ver estos cambios positivos reflejados durante la entrega del Premio Rosalba Polanco, una destacada líder y filántropa de la comunidad dominicana ida a destiempo. Este año el premio reconoció a cuatro mujeres jóvenes extraordinarias: Angie Abreu, la directora ejecutiva de la Asociación de Escritores y Escritoras Dominicanas en EEUU (Dominican Writers Association), Claudia Mendoza, la fundadora del Mami Chula Social Club, un club social enfocado en el bienestar y la alegría de las mujeres, Katharine Pichardo, una destacada estratega política que ha trabajado en la elección de figuras políticas como Adriano Espaillat y Letitia James y Nathalie Tejada, la directora de la empresa Generating Results (Generando Resultados) que se dedica a asistir a pequeñas ONGs y micro empresas y una de las fundadoras del proyecto NYC Celebrates Women (Nueva York celebra a las mujeres) que apoya las empresas de mujeres emprendedoras.

Gracias otra vez a Zenaida, su equipo y todas las mujeres latinas poderosas que conocí el sábado pasado por recordarnos el poder de la colaboración, la alegría y la perseverancia para lograr los cambios y el mundo inclusivo que queremos. ¡Éxitos a todas!

Esther Hernández-Medina

Doctora en sociología

Es una académica, experta en políticas públicas, activista y artista feminista apasionada por buscar alternativas para garantizar el ejercicio de los derechos de las mujeres y de los grupos marginados de todo tipo en la construcción de políticas públicas y sociedades más inclusivas. Es Doctora en Sociología de la Universidad de Brown, egresada de la Maestría en Políticas Públicas de la Universidad de Harvard y egresada de la Licenciatura en Economía (Summa Cum Laude) y de la Maestría en Género y Desarrollo del INTEC universidad donde también fue seleccionada como parte del Programa de Estudiantes Sobresalientes (PIES). Su interés en poner las instituciones y políticas públicas al servicio de la ciudadanía, la llevó a colaborar en procesos innovadores como el Diálogo Nacional, la II Consulta del Poder Judicial y el Programa de Igualdad de Oportunidades para las Mujeres (PIOM) en la década de los ’90 y principios de la siguiente década. Años después la llevaría a los Estados Unidos a estudiar la participación ciudadana en políticas urbanas en la República Dominicana, México y Brasil y a continuar investigando la participación de las mujeres y otros grupos excluidos en la economía y la política dominicana y latinoamericana.

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