De la efervescencia de los años 60 al nacimiento de un colectivo inquebrantable.
Santiago es un espacio de asombro constante, con una pasión natural por engendrar artistas de sensibilidad y temperamento abiertos. Desde su fundación, la ciudad ha albergado a personalidades y movimientos que influyeron radicalmente en la definición de la identidad estética dominicana. Como una muestra de esta herencia, se hace evidente que Santiago es un espacio de asombro constante, con una pasión natural por engendrar artistas de sensibilidad y temperamento abiertos.
El legado de Jueves 68
En los años 60, un grupo de jóvenes aficionados organizados en un colectivo pionero marcó las pautas del oficio al establecer el Concurso Dominicano de Fotografía. Este certamen fomentó en todo el país la efervescencia de enviar obras a competencia, cuyos premios aún enriquecen los currículos de sus participantes. Las imágenes de este grupo fotográfico inicial, documentales, estéticas y simbólicas, siguen atrayendo hoy por su contenido, su expresividad, su léxico plural y una gran curiosidad.
Herederos de estas primeras iniciativas y sucesores de pioneros brillantes, los miembros del Grupo Fotográfico de Santiago (Grufos) asumieron con autonomía este compromiso de camaradería e innovación estética, logrando una trayectoria que ya alcanza sus tres décadas de existencia. En sus primeros treinta años, más de cincuenta entusiastas fotógrafos han demostrado un vínculo creativo inquebrantable, respaldado por una extensa lista de exposiciones individuales y colectivas en salones nacionales e internacionales.
Tres décadas de coherencia visual
Estos artistas del lente afiliados a Grufos han asumido con audacia entrañables búsquedas de fondo y forma, palpables en una asombrosa acumulación de premios y reconocimientos. Sus destacadas aportaciones aparecen en revistas y periódicos especializados, resaltando la continua presencia del colectivo en el reconocimiento y aval de la Asociación Dominicana de Críticos de Arte.
El corpus de fotógrafos que compone Grufos es tan singular como diverso. Con trípodes, objetivos, filtros, cámaras y una curiosidad insaciable, este colectivo ha adoptado una rica cartera de técnicas —tanto del lenguaje visual general como del fotográfico, clásico y experimental— para explorar una notable vastedad temática a través de varios ejes:
La mirada hacia el paisaje insular
- Naturaleza: Propuestas visuales de panoramas poéticos donde el paisaje natural —tanto el inanimado como los seres vivos en su hábitat— es el protagonista. Destacan atardeceres cromáticos, sombras contrastadas, aves, flores y árboles; en fin, una flora y fauna de presencias vivas, encantadoras y misteriosas. También sobresalen las sierras, características del relieve insular, y el mar, concebido como un espacio abierto, desafiante e infinito. Esta omnipresencia marina contrasta con la obsesión de una población isleña aferrada a la tierra y, paradójicamente, de espaldas a su inmensidad; un entorno que oscila entre el ocio idílico y las duras jornadas de supervivencia con redes y brazos curtidos.
El pulso y la memoria de las calles
- Entorno urbano: Estas fotografías capturan la estética de los habitantes de las ciudades: su arquitectura, calles, parques, mercados, iglesias y la multiplicidad de sus objetos característicos. Sobre todo, registran las acciones y sentimientos de la gente en su rutina cotidiana. El microcosmos de las grandes y pequeñas urbes se retrata con técnicas minuciosas que resaltan la belleza del detalle, las aglomeraciones humanas y las emociones de individuos abrumados por el paso del tiempo. En la producción del colectivo son frecuentes las imágenes del centro histórico: calles estrechas concebidas para carruajes, bañadas por la luz del sol, de la luna o en contraste con farolas solitarias. Asimismo, aparecen bitácoras visuales de grafitis, libros en estanterías polvorientas, zapatillas colgadas del tendido eléctrico o latas oxidadas que revelan composiciones imposibles; imágenes que luchan, a fuerza de emoción y asombro, contra el asedio de la indiferencia.
Próximas entregas
La riqueza visual de este colectivo trasciende la geografía física e institucional de la región. En la segunda entrega de esta serie nos adentraremos en la antropología visual y la identidad a través de sus exploraciones en la ruralidad cibaeña, la cotidianidad, el sincretismo religioso y la vorágine mágica del carnaval. Finalmente, la tercera parte abordará las miradas forasteras de sus viajes, el tratamiento técnico formal que divide las corrientes clásica y experimental y el trascendental impacto social y político que sus imágenes han logrado en el rescate del patrimonio histórico nacional.
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