La interpretación, como tal, es fundamental para comprender significados de todo cuanto hacemos, vemos, sentimos y pensamos.

Según Georg Gadamer, la interpretación, por sí sola, no posibilita comprensión alguna.

Lo visto, oído, sentido y pensado motivan múltiples interpretaciones, las cuales ( solamente) serían entendidas a la luz de un horizonte determinado, impregnado de conocimientos, tradición, historicidad y lenguaje.

Si se tratase de un texto cualesquiera, la interpretación comprensiva, diría Gadamer, vendría dada apartir del  lenguaje, sin el cual no habría  fusión de horizontes.

El  intérprete,  basado en el lenguaje, procura la comprensión del texto.

Contrario a Gadamer, Friedrich Nietzsche no admitiría la fusión de horizontes; tampoco creería en la realidad, ni en los hechos, ya que, según su parecer, solo existen interpretaciones sobre los mismos.

Quiere decir, entonces,  que tan solo existen puras interpretaciones.

En tal sentido, Vargas Llosa no fue nietzscheano. La razón: nunca redujo la realidad a meras interpretaciones.

Aunque mantuvo una postura distante del referido filósofo, no dejaría de coincidir, en gran medida, con Georg Gadamer respeto a las interpretaciones, comprensiones,  lenguaje y la fusión de horizontes.

Vargas Llosa, cabría decir, fue gran intérprete y visionario de la realidad de su tiempo, la literatura, la política y el lenguaje.

Apoyado en su horizonte cognoscitivo, interpretó y reinterpretó la realidad, la ficción y los textos desde la esencia significativa del lenguaje.

También desde el lenguaje mismo, interpretaría y comprendería “El mundo de vida” postulado y concebido por Jugen Habermas, pensador relevante de la Escuela de Frankfurt.

No sería secreto para nadie que Vargas Llosa conoció realidades de distintos países.

Sin prejuicio alguno, las reflexionó y comprendió, digamos, en su justa dimensión.

Lo hizo, como se habría de suponer, fundamentado en el lenguaje, la sabiduría y  tradiciones implicadas en la literatura, con la cual contrajo, a ojos vistas, un matrimonio sin divorcio.

Esa, más que cualquier otra, fue la causa vital de sus interpretaciones y  comprensiones de la literatura, la política y los problemas de carácter económicos, sociales y culturales.

Joseph Mendoza

Joseph Mendoza. Comunicador social y filósofo con postgrado en Educación Superior, obtenidos en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Magister en filosofía en un Mundo Global en la Universidad del País Vasco (UPU) y la UASD. Además, es profesor de la Escuela de Filosofía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Tiene varios libros, artículos y ensayos publicados y dictados conferencias en la Academia de Ciencias de la República Dominicana.

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