Varios sectores del pueblo mocano honraron su urbe al reunirse en una plaza de la ciudad para protestar contra la infamia y la brutal agresión sufrida por Venezuela el pasado sábado 3 de enero, durante la cual murieron cerca de un centenar de militares y ciudadanos que dormían en el lugar asaltado por tropas elites de combate de Estados Unidos, con el propósito de secuestrar al presidente de dicha nación.
Los mocanos se reunieron en una plaza urbana, hecho que evocó la presencia de patriotas dominicanos que vivieron en los tiempos que se luchaba para tener en esta geografía una patria independiente. Muchos dominicanos viven en Venezuela en la actualidad; encabezados simbólicamente por el Padre de la Patria Dominicana, Juan Pablo Duarte, quien fue desterrado y murió en la hermana nación, patria de Simón Bolívar, el Libertador de América.
El significativo acto fue escenificado por personas, cuya calidad humana simboliza a una multitud invisible que comparte los mismos sentimientos de indignación y solidaridad en muchas partes del mundo.
Recuerdo, salvando la diferencia que pueden producir 165 años de distancia, cuando nuestra Patria fue anexada a la monarquía española, Moca se manifestó el 2 de mayo de 1861 con una protesta, realizada por personas en condiciones desfavorables para combatir. Esa simbólica lucha, estuvo llena de patriotismo e indignación y fue muy significativa para la restauración de la República.
Esos ciudadanos que protestaron en Moca son la expresión de lo que José Martí llamó la gente que tiene en sí el decoro de muchos que carecen de decoro.
Dignidad mocana contra la agresión a Venezuela
El 11 de enero, apenas unos días después de la agresión militar a Venezuela, se congregaron en Moca personas de alta sensibilidad social y humana, al margen de las ideologías políticas que pueden representarse; es gente de iglesias, empresas e intelectuales de gran relevancia local y nacional.
Entre ellos, vi en las publicaciones de redes y prensa digital a Luis Quezada, considerado uno de los más grandes teólogos del Caribe, a decir de un amigo intelectual que lo escuchó hablar hace años en una prestigiosa universidad de la capital dominicana. Luís habló del amor por Venezuela que recibió a muchos dominicanos víctimas de la dictadura trujillista, incluyendo a mocanos como Juancito Rodríguez, Héroe Nacional (Decreto 288-25).
También estuvo presente Mariano García, a quien Carmen Quidiello —fina escritora y esposa de Juan Bosch— comparó en su columna Reloj de Sol, que publicaba en la desaparecida revista ¡Ahora! al final de 1980, con Justo Vega (1903-1993), el gran decimero cubano del siglo XX; así como el empresario Silverio Ferreiras, un ser de profundas convicciones humanas, siempre al lado de las causas justas.
Y, ¡claro!, que personalidades como Diloné Ovalle, exgobernador de Moca; el general retirado Juan Tomás Taveras; y Juan Luis Guzmán apoyaron este gesto de solidaridad; entre otras personalidades que se dieron cita en la Plaza.
El expresidente y humanista Juan Bosch, como politólogo y etnohistoriador, afirmó en una visita pública a Moca el 13 de marzo de 1976, en un discurso improvisado en la calle Colón casi esquina Duarte (en la “Estación”), que la gente de Moca que tiene poder económico y poder político ha hecho manifestaciones de respaldo político a una causa cuando ha comprendido que esa causa es justa, como sucedió por ejemplo en la época de la anexión a España, que fue en Moca, no en otra parte, donde comenzó la lucha restauradora, aunque no continuara ahí.
Moca es un pueblo de paz y sus ciudadanos luchan por ella. Por eso concluyo la presente nota con uno de los versos del genio decimero Mariano García, publicado en sus redes sociales:
La soberanía es llama
que no apaga el extranjero,
frente al fusil y el dinero
la dignidad se proclama.
Aunque el opresor inflama
el deseo de destruir,
yo prefiero aquí escribir
la paz de toda una tierra,
y este terror que cencerra
en metáfora pulir.
Bien lo dijo José Martí: Honrar, honra.
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