Los censos de población y vivienda en la República Dominicana siguen constituyendo la fuente de información primaria para planificar el desarrollo nacional y evaluar los avances alcanzados. Esta realidad es también una constante en toda la región latinoamericana. Pese a que los registros administrativos han experimentado mejoras, continúan presentando limitaciones de cobertura y oportunidad que impiden su integración en un sistema estadístico robusto capaz de sustituir al censo como fuente principal.
La utilidad del censo de población y vivienda no se vislumbra disminuida en el mediano plazo; el servicio que ofrece en los ámbitos político, programático y administrativo, al menos en el mediano plazo, no podrá ser cubierto por ninguna otra fuente de datos.
La ronda censal 2020: una transición histórica marcada por la pandemia
Parafraseando al pensador y político italiano Antonio Gramsci, a quien se le atribuye la reflexión "Cuando lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer, vivimos en tiempos de los monstruos", refiriendo en esencia que las épocas de transición suelen convertirse en tiempos propicios para el surgimiento de fenómenos que no necesariamente se traducen en lo más conveniente para las sociedades en plena ruta a su desarrollo. la ronda censal de 2020 representó precisamente ese momento de tránsito: entre metodologías analógicas consolidadas y herramientas digitales aún en proceso de maduración institucional.
La pandemia del COVID-19 fue el detonante más inmediato de esa disrupción. Según el Observatorio Demográfico de América Latina y el Caribe 2021, elaborado por la CEPAL, casi tres cuartas partes de los institutos nacionales de estadística que respondieron una encuesta mundial tenían previsto realizar su censo en 2020 o en 2021, y el 40 % de ellos tuvo que postergar las operaciones de recolección de datos ante las dificultades para ejecutar entrevistas cara a cara. La Dra. Sabrina Juran, Asesora Regional del UNFPA para América Latina y el Caribe, describió esta ronda como marcada por obstáculos significativos: la crisis sanitaria causó retrasos en aproximadamente el 24% de los países del mundo y afectó a 39 países de América Latina y el Caribe, especialmente en términos de fechas de implementación.
Más allá de la pandemia, los países que optaron por ejecutar sus censos utilizando exclusivamente medios digitales para la captura de información lo hicieron, en muchos casos, sin haber completado un proceso de maduración suficiente de esa tecnología. Previendo estos acontecimientos, ya la CEPAL y la FLACSO-Chile habían advertido en un documento técnico previo que la implementación de innovaciones tecnológicas mejora la calidad, la cobertura y la oportunidad de los datos censales solamente cuando se cuenta con recursos adecuados y una buena preparación; de lo contrario, la tecnología puede convertirse en un obstáculo antes que en un apoyo. En coincidencia plena con estas advertencias, en el “Taller Regional sobre Censos de Población y Vivienda de la Ronda 2020: actualización de conocimientos con una mirada a las experiencias de algunos países de América Latina en la ejecución de sus censos” celebrado en 2019, se arribó a la reflexión de que “El aprovechamiento de la tecnología puede ser la gloria o el infierno para los censos de la ronda 2020”, este taller lo organizó la Comisión Centroamericana de Estadística del SICA (CENTROESTAD), en colaboración con la Oficina Nacional de Estadística que, a la sazón, ostentaba la presidencia pro tempore del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).
Más tarde, como parte del impacto de la pandemia, CEPAL/CELADE vía el Observatorio Demográfico de América Latina y el Caribe 2021: Los censos de población y vivienda de la ronda de 2020 en el contexto de la pandemia, destacaba que solo el 17 % de los países de América Latina y el Caribe había logrado recuperar las entrevistas cara a cara hacia el último trimestre de 2020, frente al 26% del promedio mundial, y que el 67 % de los países de la región tenía dificultades para anticipar cuándo podría reanudar la recolección presencial. Ante este panorama, la CEPAL y el UNFPA recomendaron explícitamente que se asigne tiempo suficiente para probar nuevos procesos, aplicaciones y sistemas antes de hacer ajustes en el diseño de los métodos de recolección.
El caso de la República Dominicana en contexto del X Censo Nacional de Población y Vivienda 2022: Una mirada resumida a esta historia.
La República Dominicana realizó su X Censo Nacional de Población y Vivienda entre el 10 y el 24 de noviembre de 2022, tras un rezago de doce años desde el censo anterior (2010) y con un aplazamiento de dos años respecto a lo originalmente planificado para 2020, motivado por la pandemia y el ciclo electoral. El censo de 2022 marcó un precedente histórico al ser el primero en utilizar dispositivos móviles (tabletas) en la recolección de información, sustituyendo los formularios en papel de los censos anteriores.
Sin embargo, los resultados de la Encuesta de Cobertura y Calidad aplicada por la ONE en 2023 revelaron un porcentaje de omisión del 20,6% en vivienda y de alrededor de 27% en personas -la más alta registrada en los últimos 20 años- frente a la omisión del 10 % en 2002 y del 8 % en 2010. Esta cifra, si bien refleja múltiples factores (entre ellos resistencia de la población a responder el censo, problemas técnicos con los dispositivos y dificultades logísticas en algunos sectores), constituye una señal de alerta que la ONE misma debe reconocer y capitalizar como un insumo prioritario para el diseño del próximo censo.
La propia ONE, como una de las tareas previas al censo, desde el Departamento de Censos preparó un informe titulado “Cabalidad en las respuestas a las preguntas censales en la República Dominicana: el caso de los Censos de 2002 y 2010”, este trabajo fue orientado expresamente a generar insumos para la fase de diseño y planificación de los instrumentos de recolección del censo correspondiente a la ronda 2020. Una vez publicados los resultados del censo 2022, este informe se actualizó y fue publicado en diciembre de 2025.
REPÚBLICA DOMINICANA. Evolución del porcentaje de omisión censal en República Dominicana.
| Censo | año | Porcentaje de omisión de viviendas | Modalidad de captura |
| VIII Censo | 2002 | 8 | Papel/Lápiz |
| IX Censo | 2010 | 10 | Papel/Lápiz |
| X Censo | 2022 | 20.6 | Tablet |
Fuente: ONE, Encuesta de Cobertura y Calidad del X Censo Nacional de Población y Vivienda 2022.
Es importante destacar que la ronda 2020 no fue un bloque uniforme de resultados negativos. Según el Seminario Regional sobre Innovaciones Censales de la Ronda 2020, organizado por CELADE-CEPAL, UNFPA y BID en agosto de 2024, cada país atravesó condiciones distintas en cuanto a impacto de la pandemia, contextos políticos, desafíos tecnológicos y niveles de confianza ciudadana. Lo más importante de todo esto es que las lecciones aprendidas tanto de las experiencias exitosas como de las no exitosas sean tomadas como insumos clave para la preparación de la ronda 2030.
El tiempo entre rondas censales, es el periodo para preparar las lecciones aprendidas y afinar la implementación del proceso censal. Ya estamos a mediados de 2026 transcurrida la mitad del período intercensal, si tomamos a 2030 como la siguiente década donde inicia la ronda censal, ya la ventana de preparación se estrecha y no hay evidencias de ir preparándonos para tal operación Estadística, por lo menos en República Dominicana.
Las experiencias internacionales revisadas por CELADE-CEPAL en su Seminario de agosto de 2024 sugieren que los países con mayores probabilidades de éxito en la ronda 2030 serán aquellos que inicien sus ejercicios probatorios con suficiente anticipación, documenten sistemáticamente las lecciones de la ronda anterior y maduren sus capacidades tecnológicas antes de comprometerse con su uso definitivo en el operativo central.
Sin lugar a duda, por su carácter universal, el proyecto censal es la operación estadística de mayor demanda, tanto de recursos humanos especializados como económicos, su ejecución depende del despliegue en el territorio de un personal numeroso para la recolección de los datos puerta a puerta, lo cual, hace que la perfección en su realización no pase de ser solo un aspiracional. Muchos considerarán muy adelantado hablar de ello en este momento; sin embargo, son tantos los desafíos aún pendientes de superar para lograr censos más exitosos utilizando medios digitales, que ya se debería estar en revisión de las lecciones aprendidas que dejaron los censos de la ronda pasada, sobre todo, esta proactividad debiera esperarse de aquellos países que alcanzaron una documentación adecuada de las cosas buenas que deberían repetirse y las no tan buenas que deben ser replanteadas; solo de esa forma lograrán la mayor aproximación al éxito censal.
En el caso específico de la República Dominicana, la tasa de omisión del 20,6 % registrada en 2022 es el indicador más concreto de lo que está en juego en la próxima ronda. Reducir esa brecha requiere planificación anticipada, inversión en pruebas tecnológicas, fortalecimiento de la confianza ciudadana y articulación interinstitucional. Y, como la ejecución de los censos mediante el uso definitivo de medios digitales pareciera no tener vuelta atrás, el momento para iniciar esa agenda es ahora.
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