El Gobierno del presidente Luis Abinader ha entrado en el penúltimo año de su segundo y último período constitucional. Este dato, estrictamente temporal, adquiere especial relevancia para Puerto Plata porque tres de las iniciativas presentadas como fundamentales para el relanzamiento y consolidación turística de la provincia —la Autopista del Ámbar, Punta Bergantín y la remodelación del Teleférico— se encuentran en diferentes etapas de desarrollo y, previsiblemente, ninguna estará concluida e inaugurada antes de que termine el actual mandato.

Aunque todas pudieron iniciarse y ser terminadas por esta gestión gubernamental, esto no lo ponderamos en este artículo sino que observamos con objetividad el calendario, el estado de las obras y las responsabilidades que necesariamente se proyectarán hacia el próximo período de gobierno.

La Autopista del Ámbar se promueve como una infraestructura de impacto estructural sobre la región. Conectaría a Santiago y Puerto Plata, con una longitud aproximada de 35 kilómetros y una inversión adjudicada de RD$28,800 millones. La vicepresidenta Raquel Peña anunció que la construcción está prevista para comenzar en este mes de agosto. Pero iniciar no significa concluir durante este Gobierno. Por la magnitud de la inversión, la complejidad y los procesos propios de una obra de infraestructura mayor, su terminación se proyecta necesariamente más allá de los 24 meses que restan al actual mandato.

Punta Bergantín tiene otra dimensión: no es solamente infraestructura pública, sino la creación de un nuevo espacio turístico e inmobiliario de gran escala. El plan maestro contempla alrededor de unas 4,000 habitaciones hoteleras, componentes residenciales, campo de golf, clubes de playa, áreas comerciales, innovación y recreación.

No tenemos conocimiento de que algún hotel haya comenzado físicamente. El 21 de octubre de 2025 el presidente Abinader supuestamente dejó iniciados los trabajos del Meliá Bergantín Beach, de 400 habitaciones. En junio de 2026 se reportaba que su apertura estaba prevista para 2027. Pero no hay muestras de los trabajos y lo que sí está claro es la diferencia entre los anuncios y el ritmo de materialización del conjunto.

Se informó de hoteles de Hyatt, Westin y otras marcas, y durante 2026 se habló del inicio de nuevas construcciones… pero nada. Sin embargo, el desarrollo de Punta Bergantín no puede medirse por los primeros movimientos de tierra: es un proyecto de varios años.

El tercer caso es el Teleférico de Puerto Plata, cuya situación resulta particularmente significativa por tratarse de un atractivo turístico emblemático ya existente. Sus operaciones fueron suspendidas el 10 de julio de 2024, después de un incidente que obligó al rescate de pasajeros suspendidos en las cabinas. En julio pasado, dos años después, fueron abiertas las ofertas de la licitación internacional para diseñar, fabricar, suministrar, construir, montar y poner en funcionamiento el nuevo sistema. Se recibieron propuestas. El proyecto contempla una inversión superior a US$20 millones y un plazo estimado de ejecución de 18 meses a partir de la adjudicación. El trabajo en planta no comienza.

La conclusión es sencilla: el calendario manda. Con 24 meses restantes, las tres iniciativas podrían avanzar significativamente y, si los programas se cumplen, la terminación no será en este gobierno.

La recomendación más importante sería establecer cronogramas, detallados y verificables para cada proyecto, con hitos semestrales de avance físico y financiero. En segundo lugar, garantizar que posibles transiciones administrativas no interrumpan contratos ni presupuestos. Tercero, crear una instancia permanente de coordinación entre Gobierno, sector privado, autoridades locales y organizaciones empresariales y turísticas de Puerto Plata. Y cuarto, asegurar desde ahora los recursos, permisos y compromisos institucionales necesarios para que las obras que sobrevivan al cambio de Gobierno (sin importar el partido que esté en el poder) no sufran retrasos por razones administrativas.

Puerto Plata no precisa que estas obras sean de un Gobierno: necesita que pertenezcan al futuro de la provincia. El verdadero éxito será que, cuando llegue el momento de inaugurar, nadie tenga que preguntarse quien comenzó la obra, sino quien tuvo la responsabilidad histórica de terminarla.

Sergio Cueto

Periodista

Lic. en Comunicación Social. Trabajó en diversos periódicos nacionales y en el área de prensa de canales de televisión. También ha dirigido departamentos de Relaciones Públicas y Comunicaciones de dependencias públicas y empresas privadas. Ha recibido premios y reconocimientos por su trabajo.

Ver más