Después de mi retiro de las Naciones Unidas en 2005 y, posteriormente, como embajador de la República Dominicana ante las Naciones Unidas en 2009, me he dedicado a proyectos vinculados a la promoción de una cultura de paz, la mediación comunitaria, la resolución de conflictos y las negociaciones internacionales, principalmente en instituciones públicas y organizaciones de la sociedad civil de nuestro país.
Muchos de estos trabajos los he realizado a través del Centro Dominicano para la Paz, institución privada de servicio público que fundé en 2006. Uno de los proyectos más significativos ha sido la formación de clubes de paz en centros educativos de la República Dominicana a través del Programa de Reducción de la Violencia y Fomento de una Cultura de Paz en la Escuela.
Quisiera dejar constancia del proceso de creación, desarrollo, consolidación e institucionalización del programa Clubes de Paz en la República Dominicana, destacando los principales logros alcanzados, las alianzas construidas y el impacto generado en la comunidad educativa durante los años de implementación.
El programa surgió originalmente en 2017 como una iniciativa piloto. Posteriormente, durante el año lectivo 2022-2023, pasó a formar parte de las actividades del Viceministerio de Seguridad Preventiva en Gobiernos Provinciales del Ministerio de Interior y Policía, en colaboración con la Dirección de Orientación y Psicología (DOP) del Ministerio de Educación.
Hasta el cierre del año escolar 2025-2026, los principales logros alcanzados incluyen la implementación del programa en 500 centros educativos, la formación de más de 12,000 estudiantes promotores de paz, la capacitación de 700 orientadores y psicólogos, así como de 48 técnicas regionales y distritales. Asimismo, el programa tiene presencia en siete regionales educativas y cuarenta y un distritos escolares.
Es importante mencionar que también se logró la estandarización de las prácticas didácticas mediante la producción de materiales impresos, audiovisuales y virtuales para apoyar las diferentes actividades de capacitación.
A partir del año lectivo 2025-2026, el programa forma parte integral de la Meta Presidencial 21 sobre Cultura de Paz, incorporada al programa de acción de la Dirección de Orientación y Psicología hasta el año 2028. El objetivo es incorporar aproximadamente 800 nuevos centros educativos.
Entre los principales desafíos enfrentados durante la implementación del programa estuvieron la coordinación interinstitucional, la expansión territorial y la sostenibilidad de las acciones formativas. Sin embargo, el compromiso de los equipos técnicos regionales y distritales, orientadores, psicólogos y estudiantes permitió consolidar una experiencia de alto impacto para la convivencia escolar.
Los Clubes de Paz funcionan en centros educativos identificados por el Ministerio de Educación y ubicados en sectores priorizados dentro de la Estrategia Integral de Seguridad Ciudadana Mi País Seguro. Actualmente, el programa funciona en todos los distritos escolares de San Cristóbal, Santo Domingo Este, Distrito Nacional, Santiago, La Vega, San Francisco de Macorís, Moca, Bonao y Piedra Blanca.
La promoción de una cultura de paz en los centros educativos constituye una prioridad estratégica del sistema educativo dominicano. En este marco, la escuela se reconoce como un espacio privilegiado para la formación de ciudadanos capaces de convivir con respeto, valorar la diversidad y gestionar los conflictos de manera constructiva. La Meta Presidencial 21 sobre Cultura de Paz refuerza este compromiso al impulsar entornos escolares seguros, participativos y libres de violencia.
Los Clubes de Paz son espacios organizados dentro de los centros educativos, dirigidos por y para estudiantes, con el acompañamiento de orientadores y psicólogos escolares.
Sus objetivos principales son:
• Contribuir al desarrollo de una cultura de paz en la escuela.
• Prevenir y reducir la violencia en los centros educativos.
• Empoderar a los estudiantes para actuar como promotores de paz.
• Fortalecer la formación cívica de los estudiantes.
A través de estos clubes, los estudiantes desarrollan habilidades socioemocionales claves, tales como la empatía, la comunicación asertiva, la resolución de conflictos y el trabajo en equipo.
El programa se desarrolla mediante tres acciones fundamentales:
- Formación de orientadores, psicólogos y estudiantes.
- Organización del club dentro del centro educativo.
- Actividades de sensibilización dirigidas a toda la comunidad escolar.
Estas acciones permiten que la cultura de paz no sea solamente un contenido, sino una práctica cotidiana.
Como apoyo al programa se ha diseñado una serie de materiales impresos y audiovisuales que enmarcan las labores de facilitación de contenidos y prácticas educativas estandarizadas sobre temas como el conflicto, la violencia juvenil, la convivencia, la comunicación y la escucha activa, la mediación de pares y las prácticas restaurativas, entre otros.
El Club de Paz es un espacio dirigido por y para estudiantes. En él, los jóvenes se convierten en agentes de cambio positivo, aprendiendo y promoviendo habilidades sociales como la empatía, la comunicación asertiva, la resolución pacífica de conflictos y el trabajo en equipo.
Buscamos mejorar el clima escolar y formar estudiantes comprometidos con la paz social, fomentando un sentido de responsabilidad hacia su entorno y contribuyendo al fortalecimiento de la convivencia pacífica y la seguridad en los centros educativos.
Uno de los ejes principales del programa ha sido empoderar a los estudiantes con estrategias para el fomento de la paz y la resolución constructiva de conflictos. Asimismo, se han creado espacios para que construyan su propio conocimiento y contribuyan activamente a la promoción de la convivencia pacífica desde sus propias perspectivas.
El trabajo entusiasta de orientadores y psicólogos involucrados en el programa, junto con el compromiso y empoderamiento de los estudiantes, ha contribuido significativamente a la aceptación y legitimidad que hoy posee esta iniciativa en los centros educativos.
Este año escolar 2025-2026 ha sido de transición del programa desde el Ministerio de Interior y Policía hacia el Ministerio de Educación, para su ejecución por la Dirección de Orientación y Psicología (DOP), la cual está tomando las medidas necesarias para asegurar su consolidación como programa nacional. Entre ellas figuran su integración a la Meta Presidencial 21 sobre Cultura de Paz, la designación de una técnica nacional para su supervisión, su incorporación al Programa Operativo Anual (POA) y la asignación presupuestaria requerida.
Siento que mi trabajo de siete años ha producido los frutos esperados, al convertirse este esfuerzo en un programa nacional bajo la responsabilidad del Ministerio de Educación.
Deseo expresar mi agradecimiento a la ingeniera Ángela Jáquez, viceministra de Interior y Policía; a la doctora Ancell Scheker, viceministra del Ministerio de Educación; a Mario Frías y Esther Custodio, dos extraordinarios facilitadores de los cientos de talleres impartidos a orientadoras, psicólogas y miles de estudiantes miembros de la red de clubes; y, de manera muy especial, a la licenciada Divina García, directora de Orientación y Psicología, en cuyos hombros descansa ahora la continuidad y fortalecimiento de esta iniciativa.
Más allá de las cifras y los resultados alcanzados, el mayor logro del Programa Clubes de Paz ha sido demostrar que los estudiantes pueden convertirse en agentes activos de transformación social cuando se les brindan las herramientas adecuadas para promover la convivencia, el diálogo y la resolución pacífica de los conflictos.
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