Por recomendación de monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio y del cardenal Monseñor Nicolás de Jesús López Rodríguez, fui profesor del Pontifico Seminario Santo Tomas de Aquino.

Antes había sido profesor en las Universidades APEC e Interamericana, director del Instituto Nacional de Formación Agraria y Sindical (INFAS), director del Instituto de Formación Social del Caribe (INFOSCAR), con sede en Curazao, y profesor de la Universidad de Trabajadores de América Latina (UTAL), cons sede en Venezuela.

Durante tres años, desde 1989 al 1992, fui profesor del Seminario Pontificio Santo Tomas de Aquino, cuando monseñor Ramon Benito de la Rosa y Carpio era el rector y los sacerdotes Freddy Breton y Ramon Benito Ángeles, eran los vicerrectores.

Impartía clases de doctrina social cristiana, sindicalismo, humanismo integral y sobre personajes, del humanismo integral, como Jacques Maritian, Giorgio La Pira y Emmanuel Mounier, temas de política dominicana, además sobre la realidad social dominicana.

Todos los días, de lunes a viernes, en la primera hora de la mañana, impartía mis clases, algunas veces desayunaba en los seminaristas.

El tiempo que estuve como profesor del Seminario, fue muy agradable, pues es un sitio donde los profesores tienen un público muy especial, son jóvenes con interés de estudiar, aprovechan bien su tiempo y captan con facilidades, especialmente porque están dedicados a los estudios.

Siempre dije, que me pagaban por dar clases, pero lo hubiera hecho con mucho gusto, aunque no me pagaran, porque es un terreno muy fértil, para que los estudiantes aprovechen su tiempo de estudios.

Ahí conocí, y compartí, con muchos seminaristas, que ahora son sacerdotes, inclusive varios de ellos son obispos.

Entre los profesores había sacerdotes muy capacitados, como el caso del padre Celso Benavides, Jesús Hernández, Jesús María de Jesús Moya, Fausto Mejía, y otros.

Es costumbre en el seminario que a los profesores se les llama “Padre”. En algunos casos algunos seminaristas me llamaban Padre,.. por equivocación.

Era el único laico profesor, en el tiempo que estuve.

El Seminario Pontificio Santo Tomas de Aquino, tierne una gran arraigada historia de vinculación con las principales inquietudes sociales de la sociedad dominicana, el semanario ha sido siempre un centro de reflexión y promoción de los valores del humanismo cristiano, la doctrina social de la iglesia y el cultivo de las letras dominicanas.

Con una oferta académica en Teología y Filosofía contribuye en la formación de los futuros sacerdotes de todas las diócesis del país y de los miembros de diversos institutos de vida consagrada, misioneros y otras casas de estudios sacerdotales, haciendo de las carreras eclesiásticas una vía importante para promover desde la verdad revelada el respeto por la dignidad de la vida humana y la tolerancia, y así suscitar una nueva sociedad en donde todas las personas son valoradas e integradas.

El Evangelio y los estudios humanísticos ponen en diálogo fe y razón, vida y cultura.

Un seminario es una casa de formación para jóvenes, que de manera voluntaria y aceptados por las autoridades eclesiásticas de las que depende, inician un itinerario de formación que los conduce al ministerio.

El Seminario Mayor constituye una comunidad humana, eclesiástica, diocesana y educativa, a las que el obispado, según las normas de la Iglesia, confía la tarea de formar a los futuros sacerdotes seculares diocesanos.

Los años que estuve como profesor del Seminario Pontificio Santo Tomas de Aquino fueron para enseñar, pero también aprender muchas cosas de la iglesia católica. Pues convivir con sacerdotes es un privilegio para cualquier laico.

Cuando se retire de profesor del seminario, fue para viajar a Europa, junto con mi familia, para radicarnos en Bélgica, deje como sustitutos a dos amigos laicos, que permanecieron varios años como profesores en el Seminario; Giuseppe Rimoli e Ignacio Miranda, ¡muy buenos profesores!

José Gómez Cerda

Sindicalista

Presidente de la Asociación Dominicana de Periodistas y Escritores (ADPE); Presidente de la Central Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Jubilados, Pensionados y Adultos Mayores (CLATJUPAM); Presidente del Instituto Jacques Maritain de la República Dominicana, y Director de la Academia Humanista. Fundador y dos veces Secretario General de la Confederación Autónoma de Sindicatos Cristianos (CASC), Director del Instituto Nacional de Formación Agraria y Sindical (INFAS), Profesor de filosofía del Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino, y diversas universidades. En el plano internacional fue Secretario General de la Federación Mundial de Trabajadores de la Agricultura, Alimentación y Hotelería (FEMTAA), desde 1996-2004, con sede en Bruselas, Bélgica; Profesor de la Universidad de Trabajadores de América Latina (UTAL), VENEZUELA, y Director del Instituto de Formación Social del Caribe (INFOSCAR), WILLEMESTAD, CURAZAO. Representó al Gobierno Constitucionalista del Presidente Francisco Caamaño, durante la intervención norteamericana, en Venezuela, Chile y México. Ha publicado 32 libros físicos, y 18 digitales, sobre temas políticos, filosóficos, sindicales y sociales; y más de 2.000 artículos en periódicos y revistas nacionales e internacionales, Graduado en trabajo social y seguridad social de la Universidad Católica de Namur- BELGICA, y en el Instituto Dominicano de Periodismo.

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