Los estudios realizados por Peter L. Berger y Thomas Luckmann refieren que, la realidad se inventa y se institucionaliza, a través del lenguaje, la educación, los símbolos, la presión social y la imposición de políticas engañosas que confunden a la mayoría de los ciudadanos con educación precaria.

En tal sentido, las raíces de la construcción social se encuentran en la filosofía kantiana que aborda la relación que existe entre el sujeto y el objeto. Por su parte, Immanuel Kant planteó que, “el proceso de conocimiento es el resultado de una organización activa por parte del sujeto material a partir de sus experiencias y sus vivencias de vida”.

En esencia, “la construcción social influye en los ciudadanos para que éstos acepten los conceptos y los constructos sociales impuestos sobre una realidad que no debe ser cuestionada” (Planteamientos expuestos y defendidos por Peter L. Berger y Thomas Luckmann).

De su lado, “la sociología del conocimiento tiene sus raíces en la proposición de Carlos Marx quien consideró que, las ideas, la conciencia y la cultura (supraestructura), están determinadas por las bases económicas y materiales de la sociedad y, no por la voluntad de la mayoría de sus ciudadanos”.

Además, las nociones relativas a la construcción social recibieron también aportes de Emile Durkheim, en la concepción de la naturaleza de la realidad social y el concepto de hecho social, lo que tiene que ver con la forma cómo actúan los individuos capaces de ejercer coerción interna y externa de forma deliberada sobre sus pares.

Asimismo, Durkheim consideró que, “los constructos sociales tienen la capacidad de moldear la forma de pensar y actuar de los ciudadanos, al influir en sus creencias, en sus preferencias y en sus acciones fundamentales, al considerar a los sujetos como objetos o cosas manipulables y desechables”.

Por su parte, Michel Foucault al referirse a los constructos sociales consideró que, “los países poderosos conciben e imponen constructos sociales a los ciudadanos de los países en vías de desarrollo, como si dichos constructos fuesen universales e inmutables y, que, los mismos no admiten críticas de ninguna índole”.

No obstante, la psicología social, la sociología y la antropología reconocen que, las sociedades han sido estructuradas según sus culturas, sus identidades y los roles que se les asigna a las instituciones y a las organizaciones instituidas legalmente, cuyo principal propósito es, establecer el control de los ciudadanos a través de constructos sociales que éstos deben asumir y a cumplir sin cuestionamiento alguno.

También reconocen que, las razas, las clases sociales, los bienes, las fortunas y las fronteras, operan bajo constructos sociales que no existen independientemente de la sociedad que los ha creados y, a su vez los impone, como productos históricos y culturales que varían de una sociedad a otra a lo largo de la historia.

En tal sentido, todos los constructos sociales conocidos son estructurados según las culturas, las identidades, las capacidades educativas y el nivel de conciencia de los ciudadanos, como estrategia de control político, económico, social y cultural de los pueblos a nivel global.

En el caso de nuestro país, los llamados programas sociales implementados por los gobiernos a partir del año 1996 y hasta la fecha, han sido concebidos para atacar, supuestamente, la raíz de la pobreza, la exclusión social y la inequidad, los cuales han tenido y tienen en efecto desmovilizador de sus destinarios, quienes aparentemente se han acostumbrados a depender de la miseria económica que reciben de las instituciones responsables de diseñar, implementar y monitorear dichos programas.

Por lo que hemos visto hasta ahora, en nuestro país se requiere discutir, consensuar y aprobar, nuevos constructos sociales que ataquen las raíces que generan pobreza, inequidad y exclusión social y, que a su vez, propicien la igualdad y el bienestar para todos en igualdad de condiciones.

Desde nuestro punto de vista, los nuevos constructos sociales deben procurar que desde el Estado y sus instituciones, se fomenten y se creen las condiciones necesarias para que haya “más oportunidades para todos y se protejan los recursos naturales (suelo, agua, foresta y el medio ambiente).

Además, los nuevos constructos sociales deben procurar, una mejoría sustancial de la calidad de la educación pública, la planificación y la organización del tránsito terrestre, la mejoría de los servicios de salud preventiva y curativa, que haya agua potable y electricidad para todos sin interrupción.

Asimismo, los nuevos constructos sociales deben procurar empleos dignos para todos, especialmente para los jóvenes, así como acceso a viviendas dignas, seguridad ciudadana y respeto a los derechos a transitar libremente.

Finalmente, “para construir los nuevos constructos sociales que se requieren en nuestro país, los dominicanos conscientes debemos asumir los ejemplos y los compromisos que enarbolaron los Padres de La Patria, Manolo Tavárez, Goyito, las Hermanas Mirabal, José Francisco Peña Gómez, Orlando Martínez, Los Palmeros, Esteban Díaz Jáquez y Sagrario Díaz, entre otros líderes más.

“La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos y se aleja dos pasos. Entonces, ¿para qué sirve?. Para seguir caminado” (Eduardo Galeano).

Telésforo González Mercado

Psicología Social

Telesforo Gonzalez Mercado es Especialista en Psicología Social, Dr. en Planificación Estratégica, académico e investigador. Profesor y tutor para estudiantes de Maestrías y Doctorados en Ciencia para estudiantes de los USA y Canada. Es Conferencista y articulista sobre temas relacionados con el medio ambiente y el cambio climático, resiliencia, construcción de ciudadanía, planificación estratégica, inteligencia emocional y liderazgo. Es Experto en Cooperación Internacional para el Desarrollo. Fue Rector de la Universidad Agroforestal Fernando Arturo de Meriño (UAFAM).

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