América Latina inicia procesos electorales en 2026 y con cierto grado de incertidumbre presente en sus contornos políticos.
Las elecciones de 2025 mostraron un avance sigiloso pero sostenido en La derecha, pero sin el declive pleno de la izquierda en la región.
Los tres países con mayor población: Brasil, Colombia y México, permanecen gobernados por inclinaciones de izquierda: un dato central.
en la dimensión y latente significado en los comicios previstos para el calendario 2026.
Precisamente, Brasil y Colombia definen su rumbo en las urnas, con consecuencias que podrían trascender sus fronteras. Igual tenemos que
sumar los comicios en Perú, inmerso en un prolongado ciclo de inestabilidad política. Ello con ocho presidentes en apenas 10 años, y las elecciones en Costa Rica y Haití. Este último afectado por una profunda crisis institucional y de seguridad.
Con ese telón de fondo, se abre otra interrogante clave: el rol que desempeñará Washington ya hundido en las recientes elecciones.
Honduras y Chile y las legislativas en Argentina.
El tema cobra relevancia tras el protagonismo del presidente de Estados Unidos, con presiones sin éxito en Brasil en favor del expresidente Jair Bolsonaro.
Colombia celebra el 31 de mayo la primera vuelta de las presidenciales pero el 8 de marzo suma un récord de 107 precandidatos inscritos para las legislativas.
Brasil, con más de 200 millones de habitantes y un reciente historial de confrontación con Trump, celebra sus presidenciales el 4 de
octubre.
El actual presidente, Lula da Silva, de 80 años, buscará un cuarto mandato y con aprobación en aumento del mandatario de izquierda. Con ello parece superar a todos los posibles candidatos de derecha, según encuestas.
Un dato interesante es que el expresidente de derecha, Jair Bolsonaro, que perdió frente a Lula en las elecciones de 2022, tiene prohibido postularse, tras su condena a 27 años de prisión. Ello salvo que su hijo senador y posible candidato, Flavio Bolsonaro, logre la presidencia y con ello un indulto a su padre.
En 2026 América Latina pone a prueba hasta qué punto la influencia de Estados Unidos puede incidir en el clima político interno de estos países y en la decisión de sus ciudadanos, aunque aún queda mucho por definirse.
Perú asume el turno en las urnas el 2 de abril cubierto de un complejo panorama político.
Es gobernado por un presidente que no fue elegido por voto popular sino designado por el Congreso, José Jerí, quien asumió el cargo en octubre, tras la destitución de la expresidenta Dina Boluarte por “permanente incapacidad moral”.
Ella, a su vez, había llegado al poder sin haber sido candidata. Directa a la presidencia: fue compañera de fórmula de Pedro Castillo.
elegido en las elecciones de 2021 y que gobernó hasta 2022, cuando fue también destituido por los congresistas.
En la última década, Perú tuvo ocho presidentes, en un contexto marcado por la polarización.
Mientras Haití, sumido en la incertidumbre política y en una profunda crisis humanitaria, celebrará elecciones en 2026. Las autoridades
haitianas de transición confirmaron a principios de diciembre las elecciones legislativas y presidenciales para agosto.
El país más pobre de América no celebra comicios desde hace nueve años y permanece sin presidente desde el asesinato de Jovenel Moise, en julio de 2021. Actualmente, es gobernado por autoridades de transición, que han tenido dificultades para alcanzar consensos en distintos temas, incluido el calendario electoral.
La violencia de las pandillas afecta a Haití desde hace años, pero la situación se agravó a comienzos de 2024, cuando el entonces primer ministro Ariel Henry fue obligado a dimitir por estos grupos armados. Según la ONU, las pandillas controlan actualmente alrededor del 90% de Puerto Príncipe.
Los ojos de Centroamérica también estarán puestos en Costa Rica, donde el 1 de febrero se definirá presidente, dos vicepresidentes y 57 diputados.
De cara a los próximos comicios, el partido gobernante postuló a Laura Fernández, exministra de la Presidencia y cercana al mandatario, quien lidera las encuestas, aunque aún no logra consolidar el apoyo suficiente para evitar una segunda vuelta.
En 2026 América Latina pone a prueba hasta qué punto la influencia de Estados Unidos puede incidir en el clima político interno de estos.
países y en la decisión de sus ciudadanos, aunque aún queda mucho por definirse. Pero en el resto del mundo tendremos el 15 de enero elecciones en Uganda, para presidente y parlamento. Portugal sigue el 18 del mes. El 22 de marzo, República del Congo, el 12 de abril las presidenciales en Benín.
El 13 de agosto en Zambia, el 4 de octubre presidenciales y parlamentarias en Bosnia y Herzegovina; el 3 de noviembre, Senado (un
tercio) y Cámara de Representantes en EUA, el 5 de noviembre. Presidenciales en Gambia, el 22 de diciembre, presidenciales y parlamentarias en Sudán del Sur.
Hay otras elecciones presidenciales y parlamentarias con fechas aún indeterminadas como presidenciales en Bulgaria y Cabo Verde. Pero sin duda las elecciones en Latinoamérica este 2026 llamarán la atención.
Compartir esta nota