Exponentes de los partidos opositores se empeñan en acusar al gobierno del presidente Abinader de incrementar de forma excesiva el número de empleados de la administración pública. Es como si de repente hablar de más de 700 mil empleados ha sido producto de esta administración.

Pero las cifras no mienten; los políticos lo hacen casi todos los días.  Las cifras en cuestión se muestran en el grafico indicado más abajo, sobre el crecimiento del empleo público en el periodo 2004-2024, con datos de la TSS y del MAP (no incluye los ayuntamientos).

República Dominicana: crecimiento del empleo público por periodo (2004-2024)

La verdad sobre el aumento del empleo público en RD (2004-2024)

Se ve claramente en el gráfico que el crecimiento del empleo público más alto ocurrió en el periodo 2012-2016, con un 39.8%, seguido por el periodo 2008-2012, con 31.14% y por el periodo 2016-2020, con un 25.18%.

Los periodos de menor crecimiento del empleo público se produjeron entre el 2004-2008, con 13.73% y entre 2020-2024, con 11.41%. O sea, en esta administración, a pesar de lo que quieran creer y de las mentiras repetidas muchas veces, es cuando menos ha crecido el empleo público desde el 2004.

Considero LA CANTIDAD DE EMPLEADOS PÚBLICOS una extravagancia y siempre lo he dicho. Antes y ahora.

Sin embargo, esa es una cosa y otra es tratar de culpar a esta administración de crear empleos a granel, porque está clarísimo que en los gobiernos de Leonel Fernández y Danilo Medina fue que se produjo la mayor avalancha de nombramientos en la administración pública que registra la historia dominicana.

Pero ocurrió algo más patético en ese periodo de 16 años de gobierno peledeista. LAS NOMINILLAS. Se emplearon miles de personas que no figuraban en nominas; activistas políticos, que cobraran en efectivo a través de proyectos fantasmas. La nominillas se hicieron famosas desde el caso PEME, y aun después, con otra cara y otro método.

Como recordaran, el PEME era el Programa de Empleo Mínimo Eventual, implementado en el primer periodo de gobierno de Leonel Fernández entre 1996 y 2000. Su objetivo declarado era crear empleos temporales a personas —especialmente jóvenes de barrios populares— como parte de una política para reducir tensiones sociales. El programa llegó a manejar alrededor de RD$1,438 millones (de aquellos tiempo) con gravísimas irregularidades.

El PEME se convirtió en uno de los primeros grandes casos de corrupción atribuidos a funcionarios de los gobiernos del PLD.

Después, aparecieron docenas de casos de corrupción en todos los ámbitos del quehacer público entre el 2004 y el 2020 y las nominillas formaron parte de ella, con la que mucha gente se hizo rica.

Reducir la nómina publica, no es un problema sencillo, aunque la situación es grave. Para ello, se requiere un Programa de Redimensionamiento del Estados, con suficientes recursos, donde las personas que sean desplazadas de sus empleos, por su propia voluntad, reciban un paquete de ayuda financiera, para que se dediquen a otras actividades privadas. Un año de salarios, por ejemplo.

Hay varias experiencias en Latinoamérica que pueden replicarse en el pais con ayuda de BIB y el BM. Lo que se gasta en un año se recupera en cuatro reduciendo la nómina. Son personas que no se pueden echar a la calle, ni por razones políticas, ni por reducir gastos. Pero si se puede, entregando cada cierto tiempo los pagos de nominas en persona, para determinar quien asisten a su trabajo y quienes no.

Se excluyen los empleados que ya están en la carrera administrativa (alrededor de un 25%) y cuya suspensión sólo puede justificarse por faltas graves.

José Lois Malkún

Economista

Economista dominicano. Trabajó como consultor de varios organismos internacionales, como el BID y el Banco Mundial. Fue director de la Comisión para la reforma del Sector Salud, Ministro de Finanzas y Gobernador del Banco Central, en el período 2003-2004.

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