Así como las elecciones de 2028 son particularmente decisivas para el Partido Revolucionario Moderno y para el Partido de la Liberación Dominicana, así también lo son para la llamada Fuerza del Pueblo. El reto del primero es mantenerse en el gobierno; para el segundo, como ya lo planteamos, el desafío es mantenerse como partido mayoritario y, de ser posible, colocarse en la segunda posición entre estos. En el caso de la FP, la cuestión es mucho más compleja: derrotar al PRM y llegar al gobierno.
Para la FP el reto está planteado de esa forma porque se plantea que una de las características del escenario electoral de 2028 es que a quien hay que vencer es a Leonel Fernández, porque sería el candidato presidencial más experimentado, un expresidente de la República y, además, más conocido en el país que cualquiera de los que presenten los demás partidos.
Independientemente de este tipo de valoraciones, también la FP se enfrenta a sus propios dilemas para enfrentar exitosamente el reto de 2028.
La estructura y los liderazgos locales. En primer lugar, tomando en cuenta los resultados de las elecciones municipales de 2024, en las cuales la FP llegó en tercer lugar, la cuestión que se plantea es saber si las deficiencias o carencias en términos de organización y liderazgos locales han sido superadas o lo serán de aquí a 2028, y si estos podrían servir concretamente de soporte a la candidatura presidencial de dicha organización. La interacción positiva entre candidatura presidencial y candidaturas locales se produce no solamente cuando la primera estimula y les aporta identidad a las segundas, sino también cuando los liderazgos locales proporcionan bases sociales y votos a la nominación presidencial. Si hay una presencia fupista con influencia política a nivel local, esta debería servir para apuntalar electoralmente a ese partido; de lo contrario, esa sería una debilidad importante de cara a los resultados del proceso electoral.
La candidatura presidencial. Una de las principales fortalezas de la FP es que cuenta con un liderazgo presidencial definido: Leonel Fernández. Esto permite proyectar desde ahora una candidatura y construir alrededor de ella una estrategia electoral, algo que no ocurre necesariamente con otras fuerzas políticas.
Sin embargo, las encuestas han mostrado que Omar Fernández presenta, fuera de la organización, una valoración que supera la de su padre, mientras que dentro de la FP Leonel Fernández conserva una posición predominante. Esto plantea una interrogante que la organización tendrá que resolver: ¿debe mantener como candidato presidencial a Leonel Fernández, o explorar la posibilidad de una candidatura de Omar Fernández?
No se trata solamente de determinar quién posee mayores simpatías. También habría que establecer si las fortalezas electorales de uno pueden ser transferidas al otro y, sobre todo, si los sectores que se identifican con cada uno tienen las mismas expectativas políticas.
Si finalmente la candidatura recae en Leonel Fernández, el desafío será convertir su figura en una ventaja electoral capaz de superar el nivel de cuestionamiento social que todavía pesa sobre su figura. Para ello, cada declaración pública, cada posicionamiento y cada actuación política tendrían que contribuir a construir una imagen de candidato opositor capaz de atraer a sectores descontentos con el gobierno del PRM.
Alta tasa de cuestionamiento social. Precisamente, es posible inferir que el hecho de que Omar Fernández tenga una mayor proyección hacia afuera tiene que ver con que su padre ocupó la presidencia durante 12 años y carga con un pesado cuestionamiento social por sus ejecutorias y por las acusaciones de corrupción que se le han formulado. Hasta este momento, y no creemos que eso cambie de aquí a 2028, es el posible candidato que posee mayor nivel de impugnación social. Para superar esta impronta, debería aumentar significativamente su caudal de simpatías, de tal manera que neutralice el rechazo del que es objeto. Este es otro desafío que debe encarar.
La unidad de la oposición. Uno de los retos más importantes que tiene ante sí esta organización es crecer en simpatías para vencer al PRM en una contienda electoral en la cual esta última organización dispone de todos los recursos del Estado. En esta dirección, uno de los esfuerzos políticos que debería encaminar es la posibilidad de crear un bloque unitario opositor, encabezado por la FP e incluyendo al PLD, que pueda jugar un papel victorioso. Es sabido que ambas organizaciones comparten un nicho común y, aunque no se debe descartar definitivamente la posibilidad de una coalición opositora donde estén ambas organizaciones, conocemos las dificultades que existen para que tal iniciativa política se produzca, dada la oposición a la misma que ha asumido el PLD desde la presidencia de dicha organización. Ese es otro reto importante.
La victoria en primera o segunda vuelta. La otra prueba es impedir una victoria perremeísta en la primera vuelta, lo cual abriría la posibilidad de lograr acuerdos con otras organizaciones que amplíen las posibilidades de una victoria electoral en segunda vuelta. Salvo las elecciones de 1996, todos los procesos electorales se han decidido en primera vuelta. Romper esa tradición no es tan fácil. Para que esto se produzca, deberían presentarse una serie de condiciones: un descenso importante de las simpatías hacia el PRM, un crecimiento significativo de la FP o la formación de un polo opositor que permita ese resultado. Es difícil predecir si estos factores se producirán y en qué medida afectarán los resultados electorales, pero son posibilidades que no deben quedar fuera de cualquier análisis político de las perspectivas electorales.
La Fuerza del Pueblo es la organización opositora con la posición más favorable para el 2028. No porque tenga garantizada la victoria, sino porque ya tiene candidato presidencial, una estructura partidaria nacional, un aparato de comunicación que desarrolla una vocería pública constante y una base electoral importante, mientras el PRM todavía debe resolver su sucesión y el PLD enfrenta un problema mayor de recuperación que aún no se produce.
No obstante, hay muchos desafíos que debe superar para lograr sus objetivos.
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