Las empresas distribuidoras de energía, Edenorte, Edesur y Edeeste, desde hace varios meses han implementado un sistema de facturación a los clientes, el cual debe ser aclarado y transparentado cuanto antes, pues el mismo se presta a confusión, a dudas, conjeturas, interpretaciones diversas, pues no es nada transparente.

Al no enviarse la factura física como antes de hacia ni tampoco en forma virtual, hay que llamar a las oficinas de estas, entrar a una aplicación o visitar a las mismas para obtener el valor mensual supuestamente consumido, para proceder al pago y así evitar el corte de la energía.

Cuando procedemos a pagar la factura por el valor consumido, según dichas empresas distribuidoras, nos encontramos con una modalidad muy extraña, pues en dicha factura aparecen los términos “importe sin subsidios, importe subsidiado e importe a pagar”, que es la diferencia del primero menos el segundo.

Como cliente conectado al sistema energético, procedimos a preguntar en las oficinas de pagos de Edenorte, el significado de dichos subsidios, pues nunca he tenido ni tampoco he solicitado subsidio alguno del gobierno. En verdad, nadie pudo darme unas respuestas convincentes, pues desconocen el significado de este supuesto subsidio. Cuando los propios colaboradores de dichas oficinas no tienen conocimientos de ello, ¿qué se puede esperar de esa institución?

Cuando no existe transparencia ni se suministran informaciones en tiempo real, eso da lugar a especulaciones, a conjeturas y a que cada quien interprete lo que considere, pues esta situación genera una gran confusión, por lo que dichos términos deben ser eliminados de la factura o aclararse, antes que explote otra bomba de las que ya nos tienen acostumbrados, pues estas empresas siempre han estado muy cuestionadas e involucradas en grandes escándalos de corrupción, por la falta de transparencia y de rendición de cuentas. ¿Qué hay detrás de todo esto? ¿Qué se persigue con este tipo de facturación? Esta situación puede generar cualquiera de los siguientes resultados:

Primero. Es muy probable, que en cualquier momento, el gobierno que preside el presidente Abinader, rinda un informe al país en el que exprese, que el servicio de energía eléctrica está ofreciendo un subsidio generalizado, por miles de millones de pesos a todos los sectores sociales de la nación, es decir, ya no solo a los sectores de la clase baja, sino, a la clase media y alta también, sin que esto corresponda a la verdad.

Segundo. Esta situación puede prestarse para un gran fraude financiero, pues donde no se aplica la transparencia, la rendición de cuentas ni se suministren informaciones, cualquier cosa puede suceder.

Tercero. Otra posibilidad no descartable que puede ocurrir, es que se esté abonando el terreno para que en cualquier momento, el gobierno se destape anunciando al país, que debido al alza de los precios del barril de petróleo, fruto del conflicto bélico que aún se mantiene entre Estados Unidos e Irán, todos los subsidios de la factura del servicio eléctrico, quedarán eliminados a partir de una fecha determinada, colocando al valor de dicha factura, el importe sin el subsidio, es decir, por el valor total.

En un gobierno caracterizado por la improvisación, la inconsistencia, por una gran debilidad institucional, falta de transparencia y de rendición de cuentas, todo es posible.

Además del alto costo de los productos de primera necesidad y de los servicios básicos (alimentos, medicamentos, transporte, electricidad, seguridad, aumento de los impuestos, entre otros), fruto del plan anticrisis o reforma fiscal aprobada, esto sería otro duro golpe más para los sectores de clase media y baja. Mucho cuidado con eso. 

Alfredo Cruz Polanco

Contador Público Autorizado, CPA

El autor es Contador Público Autorizado y Máster en Relaciones Internacionales. Ex diputado al Congreso Nacional y ex miembro de la Cámara de Cuentas de la República 2010-2016.

Ver más