La extracción de sedimentos en presas: una doble jugada por el agua y los ríos

Un intercambio con el ingeniero Alexander T. Holsteinson me motivó a reflexionar sobre una propuesta que merece discutirse con seriedad en la República Dominicana. La conversación partió de su estudio de 2016 sobre la sedimentación en Valdesia, recientemente actualizado con nuevos datos sobre el sistema Valdesia-Las Barías y otros embalses del país. Esa actualización confirma que el tema ya no es únicamente técnico: es estratégico para la seguridad hídrica nacional. Esta propuesta complementa mi artículo anterior, "Cómo salvar nuestros ríos: la corresponsabilidad ambiental como ruta de salida" (Acento): no basta con prohibir la extracción indiscriminada de agregados fluviales. Necesitamos alternativas viables, transparentes y responsables. Una de ellas ya está en marcha, y eso nos obliga a hablar. [1]

La realidad incómoda: Valdesia y el sistema nacional de embalses

Mientras debatimos los daños en los ríos, los embalses se llenan silenciosamente de sedimentos. La actualización 2025 de Holsteinson estima que la reducción acumulada del volumen útil en Valdesia se aproxima al 53 %, con un aporte anual promedio de 1,6 millones de m³. El contraembalse Las Barías está prácticamente colmatado. No es proyección: es realidad visible sobre el terreno. Y Valdesia no está sola: el seminario UNESCO-INDRHI-UNAPEC del 24 de junio de 2025 documentó acumulaciones importantes en Hatillo, Sabana Yegua, Bao, Tavera y Rincón. El país ha perdido, en promedio, el 20 % de la capacidad original de almacenamiento en sus principales embalses. La sedimentación es ya un desafío nacional para la gestión del agua. [1, 2, 3]

Más preocupante aún, como señala el ingeniero Augusto Casasnova, las batimetrías realizadas en el país están mostrando volúmenes de sedimentación significativamente superiores a los estimados por las fórmulas convencionales utilizadas para calcular la cantidad de sedimentos que llegan a los embalses. Ello sugiere que el problema no responde únicamente a procesos naturales, sino también al manejo inadecuado de las cuencas que alimentan nuestras presas.

El proceso ya comenzó. La gobernanza es la pregunta

La EGEHID ejecuta un programa de extracción de sedimentos en cinco frentes del Máster Plan 24-28: Las Barías, la cola de Hatillo, el embalse principal de Hatillo, la cola de Valdesia y el embalse principal de Valdesia. El modelo es uniforme: cero costo para el Estado; el contratista asume la inversión y recupera su dinero vendiendo el material extraído. Solo en Las Barías se reportaban 700 000 m³ extraídos a finales de 2025, con unos 60 equipos pesados coordinados con las juntas de regantes de Nizao-Valdesia, bajo respaldo del Gabinete del Agua. En Valdesia principal, el proyecto contempla dragar 55 millones de m³, equivalente a recuperar toda la capacidad perdida desde 1976. [4, 5]

La idea es correcta: recuperar capacidad hídrica sin costo fiscal y reducir la presión sobre los ríos es, en efecto, una doble jugada. Pero su valor depende enteramente de la gobernanza bajo la cual se ejecute. Holsteinson, colaborador de este análisis y quien lleva años monitoreando este proceso, señala que ha sido manejado con hermetismo y que, a la fecha, no se ha dado información pública suficiente sobre contratos, contratistas ni mecanismos de supervisión, particularmente en Valdesia principal. El debate institucional, silencioso hasta ahora, ha comenzado. Lo que falta es abrirlo a la ciudadanía y decidir el modelo bajo el cual se desarrollará a escala nacional.

Sin embargo, el Ing. Casasnova introduce una cautela importante: no todo sedimento acumulado tendrá valor comercial y el costo de removerlo puede ser elevado. Por eso, la viabilidad económica de cada intervención debe evaluarse caso por caso, según la calidad del material, su accesibilidad, la distancia al mercado y los costos ambientales asociados.

Hatillo: una lección sobre los filtros institucionales

Lo ocurrido en Hatillo ilustra por qué ese debate no puede esperar. En diciembre de 2025, la EGEHID adjudicó la extracción en la cola del embalse a la Corporación Minera y Agregados Maimón (CMAM), empresa con sentencias por extracción ilegal de recursos del suelo dominicano. Al descubrirse que su representante había falsificado su declaración jurada, la EGEHID rescindió el contrato y solicitó la inhabilitación de la empresa. La institución actuó, y eso debe reconocerse. Pero, si el filtro falló en una licitación pública formal, la pregunta obligatoria es qué garantiza controles suficientes en Valdesia, donde el proceso ha sido hermético. En contraste, el acuerdo firmado en 2023 con las juntas de vecinos de Muchas Aguas y el Sindicato de Camioneros de Cambita para la cola de Valdesia, bajo esquema de cooperativa comunitaria, demuestra que, cuando hay voluntad de construir el modelo correcto con la gente, funciona. [6, 7, 8]

Primero conocer, luego actuar. La lección de Puerto Rico

La primera recomendación de la experiencia internacional no es dragar, sino conocer. Antes de aprovechar un solo metro cúbico se deben actualizar batimetrías, caracterizar materiales y evaluar rigurosamente los impactos ambientales. Rafael W. Rodríguez Cruzado, exdirector de programas científicos del USGS en Puerto Rico y colaborador de este análisis, aporta datos que calibran la escala: en el embalse Carraízo se recuperaron 2 millones de m³, equivalentes a 550 millones de galones adicionales, con una inversión de 107 millones de dólares apoyada en décadas de instrumentación hidrológica. Pero Carraízo también enseña lo que no debe repetirse: las cuencas altas continuaron degradándose y el embalse volvió a acumular sedimentos. Rodríguez Cruzado lo resume con precisión: «Es imprescindible tener una base de datos robusta para entender el sistema natural y sus fluctuaciones». [9]

La tensión aguas abajo y el modelo correcto

El dragado tampoco es neutral para los cauces aguas abajo. Extracciones masivas o descargas abruptas pueden movilizar contaminantes, alterar la morfología del cauce y afectar hábitats y comunidades río abajo. La ciencia hidrológica es clara: liberaciones frecuentes, pequeñas y graduales generan impactos mínimos; las descargas únicas de gran volumen producen los problemas. Rodríguez Cruzado recomienda un modelo mixto: dragado en zonas profundas combinado con extracción terrestre en las colas durante épocas secas, que coincide con lo que Holsteinson propuso desde 2016. Y Casasnova favorece el dragado selectivo en obras de toma y estructuras críticas, frente a intervenciones masivas sin justificación técnica. El sistema Valdesia-Las Barías ya opera con protocolos del COPRE; lo que falta es vincularlos formalmente al programa de extracción con monitoreo independiente. [10, 11]

Sin reforestación de cuencas, la carrera está perdida

Remover sedimentos sin atender la erosión que los produce es vaciar un balde con el grifo abierto. La respuesta debe concentrarse en las cuencas altas: reforestación, control estricto de prácticas agropecuarias degradantes, conservación de suelos, manejo de escorrentías y pequeñas obras de retención de sedimentos. El MIMARENA tiene los instrumentos para actuar: el Plan de Manejo Integral de las Cuencas Hidrográficas (2021) contempla recuperar la cobertura boscosa en 620 000 hectáreas con más de mil millones de pesos de inversión; el Plan Nacional de Reforestación 2023-2024 plantó más de 2,9 millones de árboles en las cuencas del Nizao, el Haina y el Yuna; y, para 2025, el Ministerio reorientó su planificación con enfoque específico en las cuencas altas. El director nacional de Reforestación, Elías Figuereo Báez, lo dijo con precisión: «Estamos enfocados en proteger el agua que cae y evitar la sedimentación del terreno». Ese plan existe, tiene respaldo presidencial y resultados verificables. Lo que urge es fortalecerlo, ampliarlo a todas las cuencas que alimentan nuestros embalses estratégicos y articularlo formalmente con el programa de extracción de la EGEHID. Gobierno, academia, empresa privada, comunidades y sociedad civil deben sumarse. El agua de todos depende de ello. [12]

Cuatro condiciones y el modelo correcto

Lo ocurrido en Hatillo no es argumento contra la extracción de sedimentos: es argumento para exigir que se haga bien. Cuatro condiciones son innegociables: conocimiento antes que extracción, con batimetrías y caracterización de materiales públicas y verificables; trazabilidad completa de volúmenes, contratistas, precio de venta y destino del material; supervisión independiente, que no puede recaer en el propio contratista; y reinversión en la cuenca, para que parte de los beneficios retorne al territorio en reforestación y rehabilitación hídrica. El modelo bajo el cual se desarrolle este programa merece, además, debate abierto: una cooperativa de cuenca como Muchas Aguas, un fideicomiso público-privado con reinversión en restauración forestal o una concesión con canon hídrico y licitación transparente. Cada una tiene ventajas y riesgos. La ausencia de ese debate no produce neutralidad: produce el peor resultado posible. Las autoridades, INDRHI, EGEHID y MIMARENA deben regular y supervisar. La academia debe evaluar. Las comunidades deben vigilar. Y la ciudadanía debe demandar transparencia y rendición de cuentas.

Una discusión que vale la pena

Los sedimentos acumulados en nuestros embalses no son basura. Son un recurso que, manejado con rigor técnico y visión de largo plazo, puede fortalecer la seguridad hídrica nacional y dar un respiro a nuestros ríos. El seminario UNESCO del 24 de junio de 2025 concluyó con un llamado urgente al desarrollo de un Plan Nacional Integral de Gestión de Sedimentos, con más de 140 expertos latinoamericanos presentes. El proceso institucional está en marcha. Lo que falta es dar a conocer este tema y que llegue a la gente como debate público. [3]

Porque esta discusión no debe verse como una propuesta para extraer materiales. Debe verse como una propuesta para proteger el agua. Y pocas prioridades son más importantes para una nación insular que garantizar su seguridad hídrica para las generaciones presentes y futuras.

«La recuperación de capacidad de almacenamiento adquiere aún mayor relevancia bajo escenarios de cambio climático, donde se espera una mayor variabilidad hidrológica, alternando períodos de sequía más prolongados con eventos de lluvia más intensos. Cada metro cúbico recuperado representa una mayor capacidad de adaptación frente a estas condiciones». Rafael W. Rodríguez Cruzado

Agradecimiento

Este artículo incorpora aportes técnicos del Ing. Alexander T. Holsteinson, autor de los estudios sobre sedimentación en el sistema Valdesia-Las Barías (2016 y actualización 2025); del hidrólogo Rafael W. Rodríguez Cruzado, exdirector de programas científicos del USGS en Puerto Rico, cuyas observaciones sobre el embalse Carraízo enriquecieron este análisis; y del Ing. Augusto Casanova, primer vicepresidente técnico de Hanson-Rodríguez S.R.L., por sus observaciones sobre sedimentación, batimetría y manejo de cuencas.

Fuentes de referencia

  1. Holsteinson, A.T. (2025). Sedimentación en Presas en República Dominicana. Caso Valdesia. Situación Actual y Soluciones. Actualización 2025. https://drive.google.com/file/d/1O4PDtCuPTu4HiQx_IjRxcmFSAtTGHdX-/view
  2. INDRHI, batimetría 2016. Publicado en EGEHID. https://egehid.gob.do/readecuacion-ambiental-y-extraccion-de-sedimentos-embalse-valdesia/
  3. UNESCO / PHI-LAC / ISI-LAC / INDRHI / Cátedra UNESCO-UNAPEC. Seminario web "Gestión de sedimentos en embalses: el caso de República Dominicana", 24 jun. 2025. https://www.unesco.org/es/articles/gestion-sostenible-de-sedimentos-en-republica-dominicana-el-compromiso-de-la-unesco
  4. EGEHID. Máster Plan 24-28. Proyectos de limpieza de sedimentos. https://egehid.gob.do
  5. EGEHID. Readecuación ambiental y extracción de sedimentos en el embalse Valdesia.https://egehid.gob.do/readecuacion-ambiental-y-extraccion-de-sedimentos-embalse-valdesia/
  6. Cachicha.com (12 mar. 2026). Escándalo en EGEHID: Adjudican extracción de sedimentos en Presa de Hatillo a empresas con historial delictivo. https://www.cachicha.com/2026/03/denuncia-escandalo-en-egehid-adjudican-extraccion-de-sedimentos-en-presa-de-hatillo-a-empresas-con-historial-delictivo/
  7. La 91FM / RCC Media (7 abr. 2026). EGEHID rescinde contrato en Hatillo y garantiza continuidad del proyecto conforme a la ley. https://la91fm.com/noticia/egehid-rescinde-contrato-en-hatillo-y-garantiza-continuidad-del-proyecto-conforme-a-la-ley
  8. EGEHID (2023). Acuerdo para extracción regulada de sedimentos, cola de la presa de Valdesia, Muchas Aguas.https://egehid.gob.do
  9. Rafael W. Rodríguez Cruzado, exdirector de programas científicos, USGS Puerto Rico. Consulta directa, junio 2026. / Evaluación ambiental Carraízo: https://www.acueductos.pr.gov/en-us/cumplimiento/evaluacion-ambiental
  10. Kondolf, G.M. et al. (2014). Sustainable sediment management in reservoirs and regulated rivers. Earth’s Future, AGU. https://agupubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/2013ef000184
  11. "An overview of controlled sediment flushing operations: Perception, issues and management strategies across the European Alps". ScienceDirect, 9 jul. 2025. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2214581825003957
  12. MIMARENA. Plan Nacional de Reforestación y Restauración 2023-2024 / Plan de Manejo Integral de Cuencas Hidrográficas (2021) / Planificación reforestación 2025. https://ambiente.gob.do/plan-nacional-de-reforestacion/

Giovanni D'Alessandro

Ingeniero Industrial

Ingeniero Industrial, Maestría Administración de Empresas Esposo y padre de tres profesionales Activista social y asiduo tuitero

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