El Caribe fue el inicio de la colonización europea en América. Y en sentido general la moderna colonización desde finales del siglo XV. A pesar de que en el siglo XIX y gran parte del siglo XX las antiguas colonias en América y en particular en El Caribe desaparecieron en su forma tradicional, la cuestión colonial en la región sigue estando al orden del día. Particularmente en la Cuenca Insular del Caribe. Haití fue el primer país independiente de toda América Latina y El Caribe en 1804, solo por detrás de la proclamación de la independencia de los modernos Estados Unidos en la costa atlántica de Norteamérica. Pero la región sigue siendo la que más colonias y formas neocoloniales conserva.
En particular, Francia, Gran Bretaña, Países Bajos y Estados Unidos mantienen una gran cantidad de territorios pendientes de descolonización. Los Estados Unidos mantienen la forma colonial más compleja, con el llamado "Estado Libre Asociado de Puerto Rico" que no satisface a nadie, pero que sigue ahí por más de 70 años. Ni a los puertorriqueños independentistas, ni a los puertorriqueños favorables a la anexión a EE. UU., ni a los propios Estados Unidos. Además de Puerto Rico, los EE. UU. adquirieron de Dinamarca en 1917 las llamadas "Indias Occidentales Danesas", transformando dichas islas en U.S. Virgin Islands.
La pequeña isla de Navassa, de soberanía haitiana, fue ocupada por EE. UU. en 1857 al amparo del llamado "Derecho al descubrimiento de islas desiertas de guano" y anexada en 1861. Y no por última la menos importante, los EE. UU. mantienen una ocupación del territorio de Guantánamo, en el oriente cubano, cedido al amparo de la invasión de 1898 (guerra hispano-americana) y posteriormente al amparo de la llamada "Enmienda Platt" de la constitución cubana de 1901.
Por otra parte, Francia mantiene territorios coloniales nunca sometidos a procesos de descolonización según el derecho internacional, en particular las dos islas de Guadalupe y Martinica, además de la mitad de Saint-Martin y el extenso territorio continental de la Guyane-Cayenne (llamada también "francesa"). Francia ha otorgado a esos territorios de ultramar el estatus de "Departamento Francés de Ultramar", al igual que los territorios de Mayotte y la isla de La Reunión, en el océano Índico. Otros que no son departamentos, sino territorio no incorporado: San Barthelemy y Saint-Martin en El Caribe, además de San Pierre y Miquelón, muy cerca de Canadá; y en el Pacífico, Wallis y Futuna, Nueva Caledonia, San Paul y Nueva Ámsterdam; Islas Crozet; Kerguelen y Tierra de Adelie en el Antártico.
Pero quien más territorios coloniales y neocoloniales formales mantiene es Gran Bretaña, que tiene las Islas Turcas y Caicos al norte franco de la costa norte de nuestro país; las Islas Caimán al sur de Cuba. Igualmente en las Antillas Menores, el Reino Unido mantiene bajo gestión colonial la isla de Anguila; las Islas Caimán; Bermuda; Islas Malvinas; las Islas Georgias del Sur; Sandwich del Sur y Diego García; Gibraltar; Islas Pitcairn; Santa Elena, Ascensión y Tristán de Acuña en el Atlántico Sur; Akrotiri y Dhekelia (en Chipre); Bermudas; las llamadas Islas Vírgenes Británicas; Montserrat; Territorio Antártico Británico; y el Territorio Británico del Océano Índico.
Los últimos de la lista son los Países Bajos (conocidos popularmente como Holanda), que mantienen colonias en Curazao; Aruba; Bonaire, San Eustaquio y Saba, y la mitad de la isla de San Martín (Sint-Maarten), todas ellas en El Caribe, además de la gigantesca isla de Groenlandia.
Esta larga lista de microcolonias o colonias en todo el sentido de la palabra son clasificadas con un sinnúmero de sofismas, como "Territoire d’Outre Mer" para los territorios franceses; "dependencias federales" para los territorios de los Estados Unidos, con la excepción de Puerto Rico, que tiene un estatuto distinto y es llevado permanentemente al Comité de Descolonización de las Naciones Unidas cada año. Puerto Rico es un país enteramente latinoamericano que ha quedado como una espina clavada en el cuerpo de la región. El hecho de que el candidato del Partido Independentista de Puerto Rico, Juan Dalmau, obtuviera la segunda posición en las elecciones de 2024, con un 30,81%, desplazando de esa posición al "partido del ELA" el Partido Popular Progresista, refleja una crisis del modelo colonial imperante.
En el caso de Martinica, los candidatos del Nuevo Frente Popular de Izquierda (LFI, PS y PCF) quedaron ganadores con el 73% de los votos, y los independentistas de Gran Sanblé pou Matinik con el 6,35%; y en Guadalupe también las listas del Nuevo Frente Popular quedaron en primer lugar con el 34% de los votos. Los independentistas de la "Alyans Nasyonal Guwadloupa" obtuvieron un 3,2% de los votos.
Pareciera que la "cuestión colonial" ya quedó fuera de la agenda mundial. En cierto modo, los años 60, 70 y 80 completaron el 95% de la agenda de descolonización posterior a la Segunda Guerra Mundial. Pero como demostramos aquí, en nuestra región del Caribe, y en otras regiones, la eliminación de los vestigios coloniales formales del siglo XIX y XX todavía tiene pendientes algunos territorios, en particular en nuestra zona del Caribe.
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