Porque inspiras y acoges;
estás hoy y siempre;
sostienes en toda circunstancia.
Nos habitas y piensas,
escuchas.
Por elegirnos para vivir tu vida,
cuidar las familias y
regalarnos diversidad de recursos.
Por ofrecernos oportunidades de cambio,
apoyos, amigos.
Gracias
por sonreírnos
y esperarnos;
por alentarnos.
Nos has concedido vida y salud;
estudios y conocimientos;
deseos de humildad y sencillez,
de oración y de fe.
Disfrutamos la alegría que nos cerca
y la pasión que energiza;
los sueños que nos pueblan,
la luz que alucina
y la certeza de tu presencia fina.
Compartir esta nota