Conviene que te preguntes si estás verdaderamente viviendo tu vida. Si piensas, respiras y comes considerarás evidente que vives, ahora bien, ¿eres consciente de lo que vives?

Tal vez recuerdes momentos en que al ver el paso de los años te sorprendes y te preguntas qué estuviste haciendo, ya que te parece no haber estado presente en los diferentes acontecimientos que viviste.

Es posible que haciendo lo que entiendes que te corresponde, lo que los demás te dicen que debes hacer o lo que "todos acostumbran a hacer", no logras sentirte realmente tú.

En algunas ocasiones podríamos habernos sentido molestos, decepcionados o confundidos mientras los demás creen que estamos contentos.

Podría ser que después de luchar durante años para lograr metas que veías como sueños muy anhelados, cuando los logras, te sorprende que no te producen la satisfacción que esperabas. Vale la pena saber si lo que te motiva a luchar es lo que verdaderamente quieres.

Por otro lado, frente a algunos retos que te presenta la vida, te sorprendes por lo bien o por lo mal que respondes. Es importante saber si estás luchando en las batallas correctas.

Quizás has notado que sientes mucha necesidad de que te digan cómo eres, ya sea tus padres, tus maestros, tus jefes, tus colegas, la astrología y hasta aplicaciones en forma de juegos inocentes, diseñadas para decirte cualidades aleatorias que supuestamente se aplican a tu personalidad. Quieres conocerte mejor.

Todo lo anterior acontece porque tu consciencia es tu única posibilidad de descubrir la realidad. Podrías considerarla como tu ventana, tu puente, tu principal instrumento y el verdadero espacio en que se desarrolla tu vida. Tu consciencia es tu verdadero yo.

Aquí viene lo más contundente: no puedes vivir la vida fuera de tu consciencia. Todavía más, cuando no estás consciente de lo que estás viviendo, prácticamente no lo estás viviendo.

El cuerpo podría estar presente, mientras la mente divaga sin control. Puedes estar en contacto con muchas personas y, aun así, sentir una abrumadora sensación de soledad, de ausencia, de falta de sentido existencial y, evidentemente, tu efectividad en cualquier cosa que te propongas sería deficiente.

Una persona que tiene un puesto de venta necesita estar presente para que el negocio prospere; de igual manera, si no se logra estar verdaderamente presente en la propia vida, tus posibilidades de una vida plena son muy limitadas.

Constantemente escuchas malas noticias o comentarios negativos o pesimistas sobre tu realidad; ese no es el propósito de estos comentarios.

Lo que hablamos, más bien te invita a reconocer deficiencias actuales que presentas y no sabes que las estás presentando, y si lo sabes, no logras entender por qué se producen.

Aunque sabes que una parte de tu mente es inconsciente y que controla muchos aspectos de tu vida, pocas veces lo tienes presente. Es difícil una vida plena cuando no estás consciente de tu inconsciente.

Tus estados emocionales repercuten fuertemente en tu neuroendocrinología, porque tu sistema límbico cerebral está vinculado al eje hipotalámico-hipofisario-adrenal, que es el que regula el funcionamiento de tus órganos.

Tu inconsciente controla la función de tu corazón, tu aparato digestivo, tu sistema inmunológico, por lo que tus estados mentales están estrechamente vinculados a tu salud. Gran parte de tu salud depende directamente de ti, obviamente no es el 100 %.

Tu cuerpo te habla constantemente; tal vez pocas veces le prestas atención.

Los dolores corporales no son un sistema de castigo con el que nacemos, sino un equipo sofisticado de detección de averías o mal funcionamiento, que nos motiva a tomar medidas para autoprotegernos.

A menudo creemos que el dolor es el problema y no lo que nos está avisando. Es como si un mensajero viniera a avisar que viene un terrible incendio y, como la noticia es desagradable, se decidiera eliminar al mensajero.

Realizar las actividades rutinarias o cotidianas de manera automática libera zonas cerebrales superiores que pueden ocuparse de innovar u optimizar tus rutinas. Pero si al sentir que "te aburres" te dedicas a pasatiempos para no pensar, debes recordar que no utilizar cualquiera de nuestras facultades tiende a debilitarlas con el tiempo; lo mismo puede pasar con las mentales.

Te propongo un ejercicio mental. Busca un lugar tranquilo. Cierra los ojos. Observa tu vida como si fuera la de otra persona. Cuéntatela como lo haría un narrador externo.

Lo que descubras puede sorprenderte.

Puedes saber que estás verdaderamente viviendo tu vida: si tiendes a vivirla con agrado, no te molesta que otros sean felices o exitosos, te identificas con tus ocupaciones, crees que los demás verdaderamente saben quién eres, te parece que tu vida vale la pena, reconoces tu valor independientemente de tu posición, trabajo o posesiones, y te agrada ser como eres.

Vivir tu vida no es solo existir. Es reconocerte en ella.

Referencias:

Damasio, A. (1994). Descartes’ Error: Emotion, Reason, and the Human Brain. Putnam.

Pizarro, C., & Vásquez, C. (2023). La interocepción en el procesamiento emocional. Papeles del Psicólogo, 44(1), 1–10. https://www.papelesdelpsicologo.es/pdf/3017.pdf

Luis Ortiz Hadad

Médico

El Dr. Luis Ortiz Hadad, nació en Santo Domingo, República Dominicana, el 17 de septiembre del 1958. Graduado de Doctor en Medicina en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en el 1983. Realizó estudios de Filosofía y Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca, España (1984-1986). Se especializó como Cirujano General en el Hospital Central de las FFAA-Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en (1988-1992). Haciendo la subespecialidad en Cirugía Colorrectal en Marsella, Francia (2000-2001). Es Psicólogo Clínico egresado con los máximos honores de la Universidad de la Tercera Edad (2022). Ha sido profesor de Anatomía y Cirugía por más de 20 años en la Universidad Iberoamericana (UNIBE). Es miembro del Comité Editor de la Revista Archivos Médicos Dominicanos (AMED). Presidente de la Sociedad Dominicana de Coloproctología (2011-2013), Presidente de la Academia Dominicana de la Medicina (2016-2018) y Presidente de la Sociedad Dominicana de Médicos Escritores (2023-2025). Es miembro del Colegio Médico Dominicano, del Colegio Dominicano de Cirujanos, de la Sociedad Dominicana de Coloproctología, Asociación Latinoamericana de Coloproctología, Academia Dominicana de Medicina, del Colegio Dominicano de Psicólogos (CODOPSI) y de la Sociedad Dominicana de Médicos Escritores. Presta sus servicios como Cirujano Coloproctólogo y Coordinador del Internado de Cirugía de la Universidad Iberoamericana (UNIBE) en el Centro de Diagnóstico Medicina Avanzada y Telemedicina (CEDIMAT), donde también desarrolla desde el 2022 un programa de Meditación Terapéutica Racional Emotiva. Es escritor de artículos semanales en el periódico acento desde el 2020 y es autor de los libros: Cincuenta Reflexiones. Breve guía para el Homo sapiens y Piensa bien, Vive mejor: Una terapia racional emotiva social. Es reconocido por sus actividades a favor de un mayor desarrollo humano como estrategia prioritaria para el mundo de hoy y enseñanzas de autoayuda basadas en las neurociencias.

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