Según vimos en el artículo anterior, la neuropsicología considera que, alrededor del 80% de las enfermedades físicas y mentales conocidas hasta ahora, son el resultado del estrés, la ansiedad, los trastornos de ansiedad, el miedo, la fobia, la depresión, la forma de alimentarnos y el estilo de vida que hemos asumido los seres humanos en los últimos 40 años.

En tal sentido, la comunidad científica internacional sabe que, la mayor parte de las investigaciones que se realizan para conocer las causas que producen las enfermedades físicas y mentales, sólo se han ocupado de adquirir mayor conocimiento sobre los mecanismos que las producen, en vez de su detección y prevención temprana.

De nuestro lado, los especialistas en higiene y salud mental sabemos, que vivimos en una sociedad que demanda soluciones instantáneas, sin importar los efectos secundarios en el organismo humano.

Como se sabe, la mayoría de los medicamentos para tratar las enfermedades físicas y mentales catastróficas deben tomarse de por vida, situación que hace depender a los pacientes de la medicación paliativa prescrita.

Asimismo nos consta que, las soluciones rápidas para tratar la hipertensión arterial producen, entre otras, fatiga, boca seca, visto borrosa, alteración del sentido del gusto, impotencia en el hombre, mareos, falta de concentración y de memoria, daño al hígado, a los riñones y a la medula espinal, así como un número significativo de alteraciones emocionales que van desde la irritabilidad hasta la depresión severa.

Además, los pacientes con hipertensión arterial alta, diabetes tipo 2, glaucoma y con problemas renales, canceres, bipolaridad, trastorno de ansiedad, esquizofrenia, entre otras condiciones psicoemocionales y neuropsiquiátricas más, deben tomar medicamentos dos y hasta tres veces al día, sin que éstos observen cambios significativos en su salud física y mental.

También, los especialistas en higiene y salud mental sabemos, que la tolerancia o taquifilaxia a los medicamentos, es un problema serio con el tiempo, ya que usar medicamentos de forma contínua o cuando se requiere del uso de una dosis mayor, dichos medicamentos dejan de ser eficaz con el tiempo.

En tal sentido, son miles los casos de pacientes con hipertensión arterial, diabetes tipo 2, bipolaridad y esquizofrenia, que después de usar sus medicamentos de forma contínua, han tenido que ser ingresados a un centro de salud, para manejar y/o tratar los efectos secundarios causados por dichos medicamentos.

No obstante se sabe que, para el manejo de la hipertensión arterial alta, existen varios métodos que no requieren el uso de medicamentos, como por ejemplo, la reducción del consumo de sal, las grasas saturadas, la mantequilla, la leche entera, el azúcar y la harina refinada y, a su vez, realizando ejercicios físicos regularmente.

De nuestro lado, los especialistas en higiene y salud mental hemos comprobado, que los pacientes hipertensos, los diabéticos tipo dos y con diversos tipos de cánceres que consumen pescado, leche descremada, granos enteros, carne de pollo y de pavo, frutas y verduras ricas en fibras, han logrado manejar su hipertensión sin hacer uso de los medicamentos que les habían sido prescritos.

Como hemos podido ver, la mayoría de las enfermedades físicas y mentales conocidas en los últimos 40 años, están asociadas a nuestro modo de comer, pensar y vivir, ya que la psicofisiología y la fisiología del organismo humano no siempre reaccionan al uso continuo de los medicamentos paliativos que se les prescribe.

Por otra parte, la psicofisiología es la rama de la psicología que investiga la interrelación entre los procesos mentales conductuales y las respuestas fisiológicas del organismo humano, principalmente las respuestas del sistema nervioso y el endocrino, analizando además, cómo las emociones y los pensamientos influyen en las funciones cardíacas, la sudoración y la respiración.

Asimismo, la psicofisiología trata de conocer la relación que existe entre los procesos psicológicos y fisiológicos complejos, como es el caso de la comprensión y la explicación de la conducta humana, tanto normal como patológica, tomando en cuenta las respuestas fisiológica, cognitiva y conductual de las personas que son sometidas a un proceso de evaluación riguroso.

Como hemos podido observar en el cuerpo de este segundo y último artículo, los avances de la medicina y la psicología han estado orientado a conocer las posibles causas de las enfermedades físicas y mentales, así como a la producción de los medicamentos comerciales para paliarlas, sin invertir los recursos económicos, humanos, tecnológicos y científicos necesarios para prevenirlas.

Finalmente, los líderes políticos, académicos, sociales y religiosos de nuestros país, están llamados a reflexionar sobre el peso psicológico y económico que tienen que enfrentar las personas diagnosticadas con una enfermedad física o mental catastrófica, como es el caso de la hipertensión arterial alta, la diabetes tipo 2, cualesquier tipo de cáncer, la bipolaridad, depresión severa  y la esquizofrenia.

“Las enfermedades en el siglo XXI reflejan desafíos extraordinarios por la inmediatez de la medicina paliativa y mercantilista, por el estrés y la hiperconectividad” (ANONIMO).

Telésforo González Mercado

Psicología Social

Telesforo Gonzalez Mercado es Especialista en Psicología Social, Dr. en Planificación Estratégica, académico e investigador. Profesor y tutor para estudiantes de Maestrías y Doctorados en Ciencia para estudiantes de los USA y Canada. Es Conferencista y articulista sobre temas relacionados con el medio ambiente y el cambio climático, resiliencia, construcción de ciudadanía, planificación estratégica, inteligencia emocional y liderazgo. Es Experto en Cooperación Internacional para el Desarrollo. Fue Rector de la Universidad Agroforestal Fernando Arturo de Meriño (UAFAM).

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