Este domingo se conmemoró el Día Internacional de la Mujer, en reconocimiento a la lucha de las mujeres por sus derechos, y por sus aportes a la política, la educación, la ciencia y la cultura; un homenaje que debería rendirse todos los días.
Y precisamente este 12 de marzo se cumple el centenario del nacimiento de una mujer excepcional, la doctora Minerva Mirabal. Por tal razón, el presidente de la Republica emitió recientemente el Decreto Núm. 117-26, que distingue a esta heroína como símbolo del valor, la dignidad, el amor a la patria, a la libertad y la justicia, y como ejemplo de lucha por el respeto a los derechos humanos, al oponerse valientemente a la dictadura de Trujillo, quien, en venganza, ordenó su asesinato el 25 de noviembre de l960, junto a sus hermanas Patria y María Teresa.
Mediante dicho decreto, se creó una comisión con el fin de preparar, organizar y coordinar actos y actividades tendentes a dimensionar la figura de Minerva Mirabal en sus facetas política e intelectual; comisión que integran el Ministerio de Cultura, el de la Mujer y el de Educación, el Ayuntamiento del Distrito Nacional, la Universidad Autónoma de Santo Domingo, la Comisión Permanente de Efemérides Patrias y la Fundación Hermanas Mirabal.
El trágico conflicto entre Minerva y Trujillo, que sin duda influyó en gran medida en el ajusticiamiento del dictador y la elevó a ella a la inmortalidad, tuvo su raíz el 12 de octubre de 1949, cuando el tirano celebró una fiesta en San Cristóbal con el objetivo de conquistarla. Él tenía 58 años y actuaba impulsado por descomunales ambiciones de poder, dinero y sexo. Ella contaba con 22, pero ya poseía una mente exageradamente brillante, un carácter fuerte, una clara conciencia política y elevada cultura. Además, irradiaba belleza y disfrutaba de una buena posición económica.
Mientras bailaban un merengue, él pretendió apretarla y ella enérgicamente lo alejó, y en medio del salón se ensartaron en una agria discusión de corte sentimental y política, que provocó que ella y sus acompañantes abandonaran la fiesta sin la autorización del tirano, como era costumbre. Éste, enfurecido, abofeteó a don Juan Tomas Diaz Vasquez, gobernador de Moca, e insultó al Lic. Juan Bautista Rojas Almánzar, senador de la República, a quienes culpó por dejarla partir. En represalia, ordenó que la apresaran junto a su padre por apoyarla en esa retirada, un desplante intolerable. Allí Minerva se creció al enfrentar al tirano con la verdad y comportarse como una revolucionaria.
Desde aquel día, Minerva activó la lucha frontal contra Trujillo. Un paso importante en ese camino consistió en plantear durante una conversación de sobremesa en la casa de un sobrino de su esposo, Manolo Tavárez Justo, el 7 de enero de l959, que no se explicaba por qué en Cuba hicieron una revolución y tumbaron a un tirano y en República Dominicana no. Esa idea impactó y se convirtió en una palma de fuego. Desde ese momento, empezaron a trabajar para derrocarlo. Minerva, personalmente, creaba conciencia, conquistaba y organizaba gentes. Confeccionaba uniformes militares y colaboraba en armar bombas caseras. Estas acciones culminaron en la fundación, a principios de 1960, del Movimiento Revolucionario 14 de junio, una organización similar a La Trinitaria, creada por nuestro padre de la patria, Juan Pablo Duarte, para dirigir la lucha por la independencia nacional.
Felicidades y bendiciones a las mujeres en su Día.
Compartir esta nota