¿Somos en verdad el cuerpo que tenemos o la consciencia que emite los pensamientos?

El gran misterio por resolver de la física cuántica es el cambio "de realidad" que los átomos asumen al ser o no "observados"… el experimento de las "ranuras", aquellos dos huecos por donde se disparan los fotones y actúan "erráticamente" dependiendo de "la influencia" que reciban.

Para simplificar el asunto, digamos que "yo actúo de forma distinta con los ojos cerrados que con ellos abiertos.". Usted al cerrar los ojos no ve, solo siente y escucha; lo demás es pura imaginación. En cambio, con los ojos abiertos, usted sentirá y escuchará también, solo que ya no habrá imaginación, sino que usted mismo "lo está viendo"…

La pregunta es ¿Si "eso que vemos" es tan solo una minúscula porción de todo lo que "no se ve"? "Esa realidad" que percibimos, ¿la creamos nosotros? Resulta cuesta arriba creerlo, ya que tanto lo que yo veo como lo que ve usted, si estamos mirando lo mismo, lo entendemos y percibimos, de acuerdo a los nombres que le hayamos dado a los objetos que "vemos".

Es decir, si usted está a mi lado y al abrir los ojos vemos una casa blanca, con pastos verdes y un cielo azul. Los dos "coincidimos" con "esa realidad creada" e incluso la podríamos pintar igual, descartando que lo que vemos es diferente.

Estamos en una dimensión, y es lógico pensar que todo lo que forma nuestro estado material actúa y está construido de las formas y elementos a los que estamos habituados, ya que "esas" son las formas y maneras de ser de esta dimensión.

El lío aquí aparece cuando nadie observa nada y las partículas actúan como si estuvieran en otra dimensión ajena a nuestros sentidos. Tan transparentes e imperceptibles como nuestros pensamientos.

Podemos pensar, pero toda esa escritura mental no se sostiene ni se manifiesta a menos que utilicemos el cuerpo para traerla a "nuestra realidad.". Como si la consciencia estuviera en el medio de las ranuras. Tengo consciencia, pero la manifiesto de acuerdo "al lado" por el que me incliné.

Como si dentro de cada uno de nosotros hubiera dos seres distintos que se unen para "funcionar adecuadamente" en las dos dimensiones en que navegan. La consciencia observa al cuerpo y lo materializa, mientras el cuerpo "se desmaterializa" cuando la consciencia se duerme…

De las dos realidades que somos, ¿cuál es realmente la real? ¿Usted y su cuerpo, o usted y sus pensamientos? Miles de testimonios de experiencias de muerte nos dicen que mantuvieron la mente "intacta" mientras veían al cuerpo desfallecer. Continuábamos "más vivos" que cuando "estábamos vivos", solo que completamente rejuvenecidos y llenos de sentimientos de bienestar.

Esa "otra dimensión" goza de imágenes y voces que se perciben de forma "distinta" a la que aquí sentimos. Parecería que, al cambiar de sólido a esencia, la observación no existe porque todo "se percibe mentalmente.".

Todo se construye ausente de materia, como si creáramos "una realidad transparente".

Entiendo que este latido es un lío y una de las tantas especulaciones a las que los tengo acostumbrados, pero no veo otra forma de explicar los cambios que sufre "el vacío" cuando "es descubierto" desde otra dimensión. Como si "los equipos" adecuados para funcionar en un lado no pueden ser influenciados por el otro.

Para traspasar o integrarse a "ese otro lugar", hay que despojarse de todo lo que nos mantiene vigentes en este. Lo único que parece aferrarse es precisamente la consciencia, porque, como ya dije hace rato, "la consciencia es humo", por no decir transparente. Está ahí, pero no la podemos ver, solo percibir.

Si recibimos una herida en el cuerpo, ella solo transmitirá lo que el cuerpo siente, pero ella estará intacta, sin dolor ni tormentos. Podríamos quedarnos inmovilizados completamente y ella seguirá procesando normalmente. Solo alcanzará liberarse cuando el cuerpo desista y se desconecte y ya no observe a través de él.

Como ya sé que estamos todos enredados con este latido, hasta aquí lo dejo, ya que mi cuerpo está cansado y esto ocasiona que la consciencia "lo apague" para ambos irse a descansar a sus respectivas dimensiones. Volverán a encontrarse mañana y actuarán como si no supieran por dónde andaban.

La consciencia seguirá emitiendo fotones hacia todas direcciones y solo "los formalizará" cuando el cuerpo se despierte y continúe "con su lógica", ya que "eso de las cosas ilógicas" son cosas de otro mundo y en "eso" tiene toda la razón, una razón inalcanzable y cuidadosamente oculta para que continúe la función asignada. ¿Cuál función? Otra pregunta… lógicamente incontestable. ¡Salud! Mínimo Consciencero.

Máximo Caminero

Artista

Máximo Caminero; artista plástico dominicano residente en La Florida. Su labor cultural navega ya por más de treinta años entre la pintura y las letras. Sus escritos tocan temas filosóficos, políticos, cotidianos, anecdóticos o como a él le gusta llamar “Todas Las Puertas”. Autor del libro “Patricio, Todas Las Puertas” novela existencialista con pinceladas de humor y realismo mágico.

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