En estos tiempos de avances de la derecha y extrema derecha en América Latina, Uruguay es un ejemplo inverso. Desde 1971, hace 55 años, existe un frente de izquierda y progresista, el Frente Amplio, que sigue ganando elecciones y conquistas para el pueblo uruguayo. Una coalición política que desde posiciones de centro hasta posiciones de izquierda revolucionaria se ha mantenido unida contra viento y marea, tanto en el gobierno como en la oposición. Se autodefine como una coalición política progresista, democrática, popular, antioligárquica y antiimperialista. Con cuatro gobiernos iniciados por los dos periodos de Tavaré Vazquez, el inolvidable gobierno Pepe Mujica y Yamandú Orsi en la actualidad, el Frente Amplio uruguayo es el más importante referente de la izquierda electoral progresista en la región. En los gobiernos del Frente Amplio se ha podido legalizar el aborto, el uso de la marijuana regulado por el estado, la eutanasia, los derechos de la mujer, aumentar las pensiones y expandiur la salud universal, salarios justos y ajustables, el ejercicio de los derechos democraticos de huelga y protesta, entre otras conquistas.
El Frente Amplio se fundó en febrero de 1971 hace 55 años, incluso antes de la dictadura cívico-militar que se instauró en 1973 mediante un golpe encabezado por Juan Maria Bordaberry, que se extendió hasta 1985 con la recuperación de la democracia, y desde entonces, por más diferencias y divergencias internas, el Frente Amplio se ha mantenido unido, en dictadura, en la clandestinidad o en democracia liberal.
La concreción y fundación del Frente Amplio sintetizó un proceso de unidad del pueblo uruguayo precedida por el Congreso del Pueblo (1965), la unidad sindical con la formación de una central sindical única (PIT-CNT/ 1966) llegando a la unidad política con la fundación del Frente Amplio el 5 de febrero de 1971 con la coalición de varios partidos políticos, la convocatoria de ciudadanos independientes y la creación de un movimiento político. Forman parte del Frente Amplio, el Movimiento de Participación Popular (antiguos MLN-Tupamaros) de tendencia anticapitalista, marxista y socialismo autogestionario, la Asamblea Uruguay de centro a centro izquierda, el Partido Socialista de tendencia socialdemócrata de centroizquierda, el Partido Comunista de tendencia comunista pro-sovietico, el Partido Demócrata Cristiano de centroizquierda, la Alianza Progresista centroizquierda, la Vertiente Artiguista de centroizquierda, el Nuevo Espacio socialdemócrata, Claveles Rojos, el Partido por la Victoria del Pueblo, el Partido Obrero Revolucionario de tendencia trotskista, el Partido Socialista de los Trabajadores (ex PRT) de izquierda a izquierda revolucionaria, entre otros grupos de izquierda de centro hasta extrema izquierda.
¿Cuál enseñanza nos deja a los dominicanos, que desde 1978 de una forma u otra vivimos en una “democracia liberal”? En primer lugar que la atomización de la izquierda y el progresismo dominicano no ha hecho más que debilitar y convertir a la izquierda en irrelevante para la política y el pueblo dominicano. Esperanzas de alianzas y frentes han habido, pero muy efímeras. Quizás el más importante fue el Bloque de la Dignidad Nacional que formó el Profesor Juan Bosch todavía en el PRD en 1973. Ahí habian desde partidos de izquierda revolucionaria de ideologia maoista como el MPD, hasta partidos de derecha como el PQD y de centro y centroizquierda como el PRD, el PRSC no confundir con el partido reformista, el MIDA de derecha, GIAT (Grupo Independiente Amiama Tió) de ultraderecha, la Unión Civica Nacional el viejo partido de oligarquia antitrujillista, el Movimiento de Conciliación Nacional de derecha, la Alianza Social Dominicana del Dr. Luis Rafael Abinader, de tendencia socialdemocrata, y los partidos de izquierda y extrema izquierda, como el Partido Socialista Popular (PSP), Bandera Roja, Nuevo Rumbo, los camilistas organizados en los CORECATOS, Núcleo Avanzado de Acción Revolucionaria y el Movimiento Nacionalista Revolucionario. También participaron además del MPD y el PSP, la Línea Roja del 14 de junio y el Bloque de Izquierda Revolucionaria. Esta fue una experiencia únicamente para sacar a Balaguer del gobierno, sin programas adicionales. Un frente de colaboración de clases con la participación de la izquierda, el centro y la derecha e incluso la ultraderecha. También se formó ese mismo año el Acuerdo de Santiago con la ruptura del Frente de la Dignidad Nacional, encabezado por PRD y sus aliados, con Antonio Guzman como candidato presidencial. La ruptura entre Bosch y Peña Gómez ese mismo año fracturó el PRD y dio paso al Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
Posteriormente se formó para las elecciones de 1982 el Frente de la Izquierda Dominicana (FID)/ Bloque Socialista. Esta alianza agrupó al PCD, al Movimiento por el Socialismo de Fidelio Despradel, al Núcleo Comunista de los Trabajadores de Fafa Taveras, los dos CORECATOS -el Partido Socialista de Max Puig y el Movimiento Socialista de los Trabajadores donde estaban Leo Mercedes y otros dirigentes más de los llamados “Corecatos de la Base”-. También participaron varios grupos trotskistas provenientes del Grupo Qué Hacer -el MST de Enrique de León; el PRT de Claudio de los Santos y la LCR de Lucas Vicens, Alberto Malagón y Julio Ortega, entre otros. La participación se vio afectada por una tendencia pro-PLD encabezada por Max Puig y una tendencia pro-PRD encabezada por Fafa Taveras terminando ambos en dichos partidos.
Los resultados de los divididos grupos de izquierda fueron muy exiguos por no decir ridículos: el PCD sacó 11,241 votos; el MPS 7,240; la UPA (Unión Patriótica Antiimperialista) sacó 9,033 y el Bloque Socialista 6,217, al romperse el frente por esas divergencias a veces inexplicables. Agregados los votos de las cuatro listas de la izquierda hicieron 33,104 votos para un 1.84%. No era un éxito pero al menos no la ridiculez de cuatro votaciones separadas.
Luego, de 1986 en adelante nunca ha sido posible crear algo como el Frente Amplio de Uruguay. Se han hecho intentos de agrupamiento pero parciales y todos fracasados. Incluso, uno de los desprendimientos del MPD, el Partido Comunista del Trabajo, creó su "Frente Amplio” contaminando el nombre y convirtiéndolo en “frente legal” del PCT. Alianza País y Opción Democrática hicieron un intento de coalición en 2016 que se disolvió en 2021. Y así sucesivamente hasta llegar a grupos de 3 y 4 personas. Al contrario, el sectarismo, el enanismo intelectual y la no comprensión de la evolución de la sociedad dominicana y la izquierda regional han llevado a que algunos grupos que restan sean rémoras de los partidos del sistema, llámense PRD o PLD, y en la actualidad PRM. “Nunca es tarde cuando la dicha es buena” dice un refrán popular. Es decir, todavía el progresismo en Santo Domingo está a tiempo para unirse en las elecciones de 2028. Pero para ello hay que desprenderse del sectarismo, el vanguardismo y la intolerancia. Todos, desde la APD hasta los grupos “referentes” del entorno de nuevo Partido del Poder Popular (Movimiento Caamañista y Fuerza de la Revolución) incluyendo los grupos como Opción Democrática, Alianza País, Movimiento Socialista de los Trabajadores y Trabajadoras, Movimiento Patria para Todos y Todas, etcétera, deben deponer esa actitud, escoger un o una candidata o candidato, y un programa base para construir un Polo Democratico Alternativo para 2028 y romper el bipartidismo de derecha dominante.
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