Todo lo que se ha entendido como quehacer literario en la cultura y en la literatura dominicanas de la modernidad obedece a una relación de tipo social, humana, histórica, etnológica y geolingüística, que tiene su base en la manifestación de lo dominicano como estilo cultural.

La historia de la literatura dominicana está unida necesariamente a la historia de las ideas, la historia económica, social e institucional y otros campos de estudio que permiten entender, en su forma específica, la producción textual en sus varios aspectos.

Tanto la narrativa como la poesía, el ensayismo, la novela, la crónica epocal, la biografía y otros géneros marcan, a través de los signos, la dominicanidad como expresión cultural. Esto define toda la perspectiva de producción de obras y manifestaciones artísticas conjuntamente con el pensamiento histórico.

La especificidad de lo literario está marcada por la base cultural y por las funciones que aseguran el registro de lo literario, en tanto que forma estética, social, antropológica y lingüística. Estas formas se revelan en la relación entre contenido y estructura de las diversas producciones literarias. Lo literario no se define como separado de lo cultural, pues son los signos de la cultura como unidad y pluralidad los que explican de manera gradual el universo estético de la obra literaria. Se entiende que toda obra literaria tiene una manifestación en tiempo y espacio y que dicha manifestación pronuncia los contenidos de pensamiento de una época y un lugar determinados.

De esta suerte, la literatura dominicana reflejará en su movimiento los modos de vida, costumbres, representaciones legendarias, estructuras, formas epocales y raíces históricas, que en su estilo conformarán el fenómeno literario dominicano. Todo el perfil de la obra literaria estará marcado, además, por la intención o finalidad de la obra literaria misma.

En la década de los 60 se produce en la literatura dominicana un cambio de miradas, actitudes y todo lo que era voz poética, política, criollismo, historia del ser en la poesía, búsqueda existencial y crisis del sujeto se va a transformar en una nueva manera de ver lo real, fundada en el compromiso del hombre en su situación y dirección productora.

Literatura, política y realidad histórica producen una convergencia en el lenguaje mediante el cual se afirman los mundos sociales del sujeto, así como las diversas tramas ideológicas, donde se puede advertir un compromiso con el hombre mismo y con lo social. Se trata, pues, de estetizar la realidad, descubrir sus principales contenidos y humanizar lo literario en el orden de una conciencia social del escritor.

Se parte, pues, de la relación obra-sociedad, siendo la primera un movimiento de la segunda y tomándose la literatura como un tipo de representación imaginaria, donde lo real tiene su necesaria determinación. Mediante la producción literaria se puede entender el mundo y su conflictividad, pues, a partir de esta última, el escritor pone a prueba su conciencia estética e individualiza lo social.

La generación de los años 60 revela, a través de la poesía, el cuento, la novela, el ensayo y el teatro, la condición humana y existencial del hombre dominicano. En este período se dan las convulsiones sociales, levantamientos y cambios electorales que van a conducir a las instituciones sociales a cierto tipo definicional.

Todos estos fenómenos se harán notorios en la producción poética y narrativa de los 60. Los principales símbolos evocadores en la creación cultural serán la patria herida, el ideal manchado, la rebelión existencial, la soledad, la caída de los ídolos, la guerra de abril de 1965, Palmasola, la ciudad herida, la derrota vital y otros.

Escritores como Miguel Alfonseca, René del Risco Bermúdez, Héctor Díaz Polanco y Antonio Lockward Artiles, entre otros, produjeron una literatura que reflejó en la época la hondura del ser social y sus principales crisis políticas y existenciales.

RENÉ DEL RISCO

Iván García y Efraím Castillo, así como Lourdes Billini y José Ramón Robiou, Enriquillo Sánchez y Héctor Bueno, interpretaron de manera activa y vanguardista los principales signos de la decadencia humana y del derrumbe social a través del teatro, del cuento y la novela. El poeta-cuentista fue un tipo funcional en la generación del 60, pues estos autores hasta ahora mencionados practicaron el cuento y la poesía como fórmulas para el movimiento de las principales problemáticas humanas, sociales, morales e intelectuales, entre otras.

IVÁN GARCÍA

Una vertiente de escritores que aceptó el compromiso social desde lo literario logró afirmarse también como expresión de lo humano a través del lenguaje poético y narrativo. Fueron ellos Jimmy Sierra, Jeannette Miller, Norberto James Rawlings, Armando Almánzar, René del Risco y Mateo Morrison, entre otros.

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Jeannette Miller

La literatura de los 60 es la primera formación ideológica y cultural de la postdictadura que mantiene el compromiso social y ontológico a través de la productividad literaria misma. El perfil de un nuevo lenguaje, la negación y la ruptura como formas de un programa literario acentúan el proyecto de cada escritor y, a partir de este, se fundamenta un nuevo modo de percibir lo literario.

Las características principales de la generación del 60 fueron las siguientes:

  1. Solidaridad del sentir humano en posición existencial.
  2. Búsqueda de un lenguaje penetrante de lo humano.
  3. Afirmación del compromiso.
  4. Reflejo de lo social a través de una estética de la realidad.
  5. Evocación existencial de la nada y la soledad.
  6. Representación de la condición humana a partir de lo social.
  7. Puesta en cuadro de la problemática de la guerra del 65.
  8. Necesidad de que la literatura se convierta en comunicación al interior mismo de la sociedad.
  9. Rebelión ante el statu quo.
  10. Humanización a través de los diferentes géneros literarios.

Estas características constituyen el universo de la literatura en los años 60 y sus efectos se podrán observar en las jóvenes promociones posteriores.

Odalís G. Pérez

Escritor

Miembro de número de la Academia Dominicana de la Lengua

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