De acuerdo con la formidable Enciclopedia de la política, del pensador y expresidente de Ecuador, Rodrigo Borja, el Estado es esencialmente el ordenamiento jurídico y político de una sociedad. Constituye el régimen de asociación más amplio y complejo que ha conocido la humanidad.
Surgió del instinto gregario del ser humano y de la evolución de otras formas de organización social, como las hordas, las tribus y las pandillas, algunas de ellas basadas en lazos consanguíneos y otras en la fuerza y la arbitrariedad, o sustentadas en creencias sobrenaturales y mágico-religiosas. Esto significa que el Estado no ha existido siempre y no es eterno, y que ha ido cambiando con los tiempos.
Para que exista, deben concurrir cuatro componentes fundamentales:
uno, el pueblo, como la base humana y la fuente de donde emana el poder; dos, el territorio, o el entorno físico que configura la nación; tres, el poder político, es decir, las fuerzas que ejercen el mando en la sociedad, tanto civiles como militares; y, cuatro, la soberanía, entendida como la capacidad de autodeterminación sin interferencias externas. Sin duda, el Estado concentra la mayor autoridad sobre la vida de las personas y de las naciones.
Veamos ahora un ejemplo. En la Republica Dominicana, el pasado año nos trajo una buena noticia que debemos celebrar: la reducción de las muertes y heridos por accidentes de tránsito. Según las evidencias, y de acuerdo con el Observatorio Permanente de Seguridad Vial, del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), dirigido por el Ing. Milton Morrison, se han logrado avances importantes en este ámbito, gracias a la coordinación con instituciones del Estado, como la DIGESETT, el Ministerio de Salud Pública, la Procuraduría General de la República, el Sistema 911, entre otras, conjuntamente con esfuerzos y recursos invertidos por autoridades del INTRANT a partir de encuentros e intercambios con expertos de España, Chile, Marruecos, Costa Rica, El Salvador, México, y otros países, y organismos internacionales que estudian el tema.
Se trata de algunos frutos del Pacto Nacional por la Seguridad Vial, una iniciativa lanzada en noviembre de 2024, liderada por el presidente Luis Abinader, que declaró de alto interés nacional la seguridad vial, y que, sobre esa base, estableció como compromisos claves el conocimiento de la Ley de Tránsito y la fiscalización de su cumplimiento, el fortalecimiento de las instituciones involucradas y la promoción de la educación vial; todo ello coordinado por el INTRANT con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud y el Banco Interamericano de Desarrollo, entre otras entidades aliadas. Estos compromisos se han expresado mediante políticas concretas, como los cambios en la circulación de ciertas vías e intercepciones, los chequeos selectivos y los acuerdos y planes de acción con empresas y gremios de transporte.
Es importante destacar que el problema del tránsito es muy complejo y requiere múltiples acciones. Algunas de estas acciones pasan por erradicar las condiciones del sistema vial potencialmente peligrosas; construir nuevas carreteras, carriles, puentes, y pasos a desnivel y peatonales; edificar más parqueos en las ciudades; promover barrios y zonas en los que predomine el tránsito peatonal; aplicar con mayor rigor la nueva Ley de Tránsito, sobre todo en cuanto a las motocicletas, y dotar a los conductores y pasajeros de estas de los cascos adecuados; realizar la revisión técnica de los vehículos y el sistema de sanciones; fortalecer el transporte colectivo, especialmente el Metro y los autobuses; entrenar y tecnificar la policía de tránsito, y pagarles salarios apropiados a sus agentes; multar de manera ejemplar a quienes conducen bajo los efectos del alcohol y sustancias ilícitas; e invertir más en educación sobre el tránsito para toda la población.
Los buenos resultados en la movilidad y seguridad vial en República Dominicana, aunque discretos hasta ahora, muestran cómo la acción coordinada del Estado puede producir cambios significativos en favor de la paz y el bienestar de la sociedad.
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