Jaime Colson, nació en Puerto Plata en 1901 y murió en Santo Domingo en 1975, ha sido el artista más representativo en toda la modernidad del arte dominicano. Sus conocimientos ampliados en materia de dibujo, pintura, arquitectura y gráfica, han hecho que su obra haya tenido un desarrollo en el vasto campo de las expresiones artísticas, tal y como lo ha presentado la bibliografía histórico-crítica dominicana e hispanoamericana.
Jaime Colson no solamente fue un renovador, sino también un productor de formas artísticas de real significación para el arte dominicano y continental.
El dibujo de Jaime Colson tuvo su base en el neoclasicismo de los modernos, en el cubismo originario y en el neocubismo, del cual fue uno de los mayores representantes.
La línea recta, así como la línea variable, o las estructuras cilíndricas, rectangulares y ovaladas, muestran en su obra un conocimiento de lo que es la geometría sensible y la geometría artística en el contexto de un nuevo trasvase de formas visuales.
El acabado formal del dibujo colsoniano se transforma en las diversas fases de su creación pictórica y dibujística, de tal suerte que las diversas revoluciones de las vanguardias tienen su lugar en el universo estético y formal colsoniano.
En efecto, el dibujo de Jaime Colson no es solamente un dibujo basado en la reproducción de un modelo, sino más bien, un dibujo que se advierte entre lo real y lo abstracto; pero además, su dibujo es la expresión de la esencialidad de los cuerpos físicos y de expresiones abstractas que no se ciñen a un modelo realista determinado.
Jaime Colson dibujó modelos reales e imaginarios, pero también dibujó modelos que asimilan lo onírico y lo intuitivo de las formas vivas. El despegue de las líneas, la intersección, la llegada de unas líneas de objetivo formal, la simetría, los ejes de continuidad y las superficies analíticas y sintéticas crean en la dibujística colsoniana un universo de formas tradicionales, continentales y también de formas universales; pues para Colson, el dibujo constituye el elemento esencial de las artes visuales.
En "El Bodegón" de 1928, en "El Retrato de Tomás Hernández Franco de 1928″, "El Autorretrato" de 1927, en "Naturaleza Muerta" de 1927, así como en "Ciudad Metafísica" de 1932 y en "Niño con Caballo" de 1933, Colson produce la síntesis dibujística que lo habría de impulsar y promover como un pintor o artista universal y un dibujante representativo del arte dominicano.
Pero es en la serie Catarsis de 1947 donde Colson, a partir de un dibujo que tiene su base en la anatomía artística, habría de erigirse como maestro del detalle, sin negar en esta misma perspectiva la obra de Carrà, De Chirico y su pintura metafísica y futurista.
En las series de las Catarsis se observa no solamente el acabado del dibujo, sino cierta perspectiva visual donde los ejes de luminosidad funcionan como descriptores visuales y proyecciones percepto-sensoriales que testimonian una nueva espiritualidad del arte dominicano y continental.
Esta mirada se observa también en sus discípulos, a quienes formó en la dinámica del dibujo y de la pintura.
El geometrismo del dibujo colsoniano aspira a la inmaterialidad. De ahí que sus formas artísticas, aunque vitales, no dejen lugar a dudas sobre su grado de espiritualidad y sus vertientes abstractas en el contexto del arte universal.
En este sentido, Colson fue, según lo muestra Darío Suro, un universalista que no violentó en ningún momento los elementos particulares de su medio.
El lenguaje visual fue para Colson un medio y una investigación constante. Pues a partir de un conocimiento sostenido de la historia del arte universal, Colson estudia y aplica los principales aspectos y elementos del dibujo y la pintura, enfatizando la expresión global y particular de la imagen artística.
El dibujo de Colson, en este sentido, no fue un dibujo de requerimiento, sino más bien, un dibujo de modo figural, de elementos abstractos y concretos. Es a partir de esta conjunción donde podemos destacar un estilo dibujístico de gran alcance dialéctico en la obra de este maestro dominicano.
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