Me encanta marzo, mes de la primavera, y en el cual celebramos un día como hoy   el día Internacional de la Mujer,  fecha en la cual rememoramos que la mujer lleva sobre sus hombros la vida entera luchando por la equidad social, empleo digno, alfabetización, alimentación adecuada y servicios médicos de buena calidad.

​Hoy ocho (8) de marzo alzo la bandera, y enciendo la luz que borra la pesadilla auténtica del machismo estructural, que siempre ha funcionado mejor cuando la mitad de la población duda de su propio derecho a existir en el espacio público. La mujer, es la madre más hermosa de la procreación del ser humano, es madre de la mitad y la otra mitad. Desde el inicio de la salvación del mundo encontramos a María de Nazareth, madre del Salvador del mundo, nuestro Señor Jesucristo.

​Preciso es recordar que, en este mundo no existe un amor más puro y verdadero que el amor de una madre.

Llamar madre a la mujer que con tanto amor soportó los dolores del parto nos queda corto, mirar una madre es ver el rostro de un ángel.

La Mujer dominicana siempre ha dicho presente en su deber patriótico. En los días más aciagos de las invasiones extranjeras y momentos difíciles, la mujer quisqueyana demostró su mayor coraje y sacrificio. Aunque la discriminación cultural ha sido un eslabón con una retórica en exclusividad para hombres de uniformes y vocación de dar órdenes, las mujeres se le veía en nuestra historia sólo para aplaudir, bordar banderas y temas domésticos del hogar. No obstante, en la noche gloriosa del 27 de febrero de 1844, las mujeres irrumpieron en el escenario, sin pedir permiso y aprobación y dejaron una huella indeleble con una impronta a favor de esa gesta histórica. Como lo fueron: María Trinidad Sánchez, Juana Saltitopa, Concepción Bona, entre muchas otras.

Las mujeres han luchado, a pesar del machismo dominicano , basado en la filosofía de que: el hombre nace sabiendo y la mujer nace para agradecer, y en medio de ese dilema en un país donde pensar en voz alta era sospechoso y hacerlo como mujer era un delito social. A partir de 1927, se fundaron los primeros clubes feministas, en los cuales se forjaron los primeros centros de pensamiento para debatir los derechos y deberes de la mujer dominicana, en donde se encontraban figuras de la estirpe de Abigail Mejía Soliere, Celeste Woss y Gil, entre otras.

Entre 1844 y 1942, las Constituciones Dominicanas negaban el derecho al voto a las mujeres. Es a partir del año 1942 que a la mujer dominicana se le otorga el derecho al voto en la dictadura del General Rafael L. Trujillo. Sin embargo, en el trayecto de la historia republicana la mujer ha hecho muchos aportes a la lucha por la democracia como lo fueron las hermanas Mirabal, cuya participación heroica sirvió de abono fértil para darle fin a la dictadura de Trujillo. Podemos decir que en otras facetas  como lo es la ciencia, está el caso de la Dra. Evangelina Rodríguez Perozo, primera mujer dominicana en graduarse de médico, también a la Dra. Olga Seijas, primera mujer Juez de la Junta Central Electoral, la Dra. Emma Polanco, primera mujer Rectora de la UASD; la Dra. Rafaela Alburquerque, primera mujer presidente de la Cámara de Diputados y la Dra. Milagros Ortiz Bosch, primera vicepresidente de la República Dominicana.

Hoy damos  gracias a Dios y a la Virgen de la Altagracia, por darnos la gracia de ser hijos de una mujer y además porque la mujer es el instrumento  de la creación divina y ser co-creadora de la obra universal y además porque ha demostrado ser buena administradora del patrimonio público y privado. Aspiramos en este día a que la mujer dominicana no sea una cuota más en la boleta electoral y que sea un ente de igualdad, ya que al igual que en Chile, México y Costa Rica, la sociedad dominicana actual tiene la madurez suficiente para tener una próxima mujer Presidente de la República y que de igual forma en una futura modificación al código laboral se elimine la discriminación laboral de las trabajadoras domésticas que sólo tienen derecho al pago de vacaciones y salario navideño.

A los hombres dominicanos les digo: Un gran hombre no es quien conquista mil mujeres en su vida, sino quien tiene una sola y la conquista mil veces reinventándose cada día, minuto a minuto. En este día, mujer dominicana, te digo: "mujer, no dejes de soñar, que tu luz sea tu esencia, y que nunca se apague en tu camino al éxito."

Feliz día de la Mujer.

Mons. Jesús Castro Marte

Sacerdote

Monseñor Jesús Castro Marte. Labores Pastorales: Obispo de La Diócesis Nuestra Señora de La Altagracia, Presidente de la Fundación del Museo de La Altagracia, Gran Canciller de la Universidad Católica del Este (UCADE), Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Dominicano, Presidente del Pensamiento Altagraciano. Maestrías: Magíster Tecnología Educativa, en la PUCMM, 2009; Magíster en Historia Aplicada a la Educación, en la PUCMM, 2012; Máster en Gestión internacional de Universidades, en la Universidad Alcalá de Henares, España, 2014; Máster Internacional en Bioética, Fundación Jérôme Lejeune.

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