El domingo 8 de febrero se celebró el Super Bowl, el partido final de la Ligal Nacional de Futbol americano, en Santa Clara, California, uno de los eventos deportivos más vistos del planeta. El espectáculo de medio tiempo estuvo a cargo del cantante puertorriqueño Bad Bunny, quien habló y cantó en español, en una producción artística que comenzó con   una escenografía de campos de caña y en hogares pobres, cargada de símbolos y mensajes propios de nuestra cultura popular. Además, pidió bendición para todos los países latinos, que mencionó uno a uno, en especial a su patria, Puerto Rico.

El evento, visto por cerca de 128 millones de personas solo en Estados Unidos, donde residen más de 70 millones de latinos; planteó problemas y necesidades que padecen estos pueblos americanos. Transmitió mensajes de libertad, esperanza y unidad. Proclamó que juntos somos América y llamó a bailar sin miedo y a amar sin miedo.

Muchos de sus contenidos molestaron a las élites del poder estadounidense, compuesta en su mayoría por blancos. Sin embargo, el programa se realizó exitosamente y no se conoce del apresamiento de un participante. Esa es parte de la grandeza americana. En contraste, aún quedan naciones en el mundo y en nuestro continente donde semejante desafío al poder no hubiera sido posible.

En América Latina, comenzando por México, congratularon la producción del espectáculo, por considerarlo un llamado a la unión continental y una promoción del amor y no del odio. En Puerto Rico, el famoso artista Luis Fonsi proclamó que el mensaje llegó incluso a quienes no quieren oír, y que elevó el orgullo boricua; y el destacado cantautor Danny Rivera, conocido como “la voz nacional de Puerto Rico’ dijo que se sentía representado por Bad Bunny.

En República Dominicana, Javish Victoria, de mozalbete se trasladó a estudiar en Puerto Rico, donde fundó la exitosa banda merenguera Conjunto Quisqueya. En una entrevista radial, comentó que Puerto Rico es el país del mundo que más talentos produce, y que en ese país hasta levantar una piedra canta; y que los artistas Bad Bunny y Daddy Yankee son los más famosos del mundo en la actualidad.  En mi opinión, al lado de ellos debería colocarse al talentoso artista dominicano Juan Luis Guerra, y que en nuestra patria, sigue viva la obra imborrable del intelectual y educador puertorriqueño Eugenio María de Hostos.

Pocas veces se produce un conflicto tan significativo entre la política y la cultura como en el Super Bowl 2026; el cual posiblemente será estudiado por especialistas en ciencias sociales y centros de pensamientos en el mundo; los que sabrán evaluarlo como corresponde y extraerle sus enseñanzas. Lo cierto es que el hecho no fue poca cosa; por el contexto irrepetible en que ocurrió.

¡Que la política y la cultura sigan al servicio de la democracia, la libertad y la paz en el mundo!

*Este artículo puede ser escuchado en audio en Spotify en el podcast Diario de una Pandemia por William Galván

William Galván

Profesor de psicología y antropología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Investigador académico y consultor de empresas.

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