El día internacional de la Alfabetización fue declarado por la UNESCO en octubre de 1966 durante la 14ª sesión de su Conferencia General. Desde entonces, se han llevado a cabo, el 8 de septiembre, en todo el mundo, celebraciones anuales para recordar a los responsables de formular políticas, acciones y programas, el compromiso que tienen con el derecho a la educación de millones de hombres y mujeres, personas jóvenes, adultas y adultas mayores y en particular con la alfabetización, para crear una sociedad más alfabetizada, justa, pacífica y sostenible y democrática. 

Cada año la UNESCO define un tema que a nivel mundial sirve para promover el diálogo, hacer balance, definir desafíos en el ámbito internacional y en cada uno de los países integrantes de su Asamblea.

Para 2026, UNESCO  ha propuesto como tema “Alfabetización para las personas, el planeta y la prosperidad”,  el  que servirá de marco para reflexionar sobre cómo las políticas nacionales y diversos programas y prácticas de alfabetización han marcado la diferencia en los últimos 20 años y cómo las mejoras de las competencias de alfabetización han contribuido, a su vez, a impulsar las dimensiones socioculturales (personas), ambientales (planeta) del desarrollo sostenible y económicas (prosperidad).

Según UNESCO, este 60.º aniversario ofrece una oportunidad para reflexionar sobre los avances mundiales en alfabetización, abordar desafíos persistentes y emergentes, y dar forma a futuras agendas de alfabetización. La convocatoria de este año, junto con destacar los logros alcanzados -especialmente desde 2015, se propone identificar los desafíos, explorar políticas y soluciones eficaces y determinar áreas de cooperación internacional para afrontar retos en favor de la paz, el desarrollo sostenible y la democracia.

Hay consenso sobre que la alfabetización constituye un elemento fundamental del derecho a la educación y una condición previa para el disfrute de otros derechos humanos. La misma, es esencial para la participación de las personas en su desarrollo personal y aprendizaje, así como en la vida laboral, en prácticas diversas de cuidado, para la salud propia y familiar, incluyendo las personas adultas mayores; el acompañamiento a los aprendizajes de los hijos e hijas, entre muchas otras acciones para construir un mejor país.

Sobre los beneficios y prácticas de la alfabetización de personas jóvenes, adultas y adultas mayores, contamos con diversidad de testimonios de personas de diferentes procedencias que han logrado su alfabetización, llevadas a cabo en numerosas iniciativas en  nuestros países, tanto por los gobiernos como por diversas experiencias desarrolladas por la sociedad civil, marcando un horizonte que orienta hacia la construcción de una sociedad más alfabetizada y a identificar desafíos de alfabetización de la población, considerando las dimensiones de equidad, inclusión, calidad, interculturalidad  y género.

Para Paulo Freire, la alfabetización es un acto político y cultural indispensable para lograr la emancipación y ejercer una ciudadanía plena. Es brindar herramientas para leer la realidad, comprender los propios derechos, expresar la propia voz, participar en la vida social y política y actuar colectivamente para transformar aquello que genera injusticia.

Haciendo referencia a los avances logrados después del 2015, según UNESCO, destacamos el desarrollo del Plan Quisqueya Aprende Contigo en República Dominicana, del 8 de septiembre del 2012– 2020. Esta es la experiencia de la década que marcó un antes y un después en políticas y acciones de alfabetización en el país.

En reunión de Ministros de Educación de la Región, en Cochabamba, Bolivia, (2018) se reconoce a RD junto a Bolivia, como uno de los países que mayor esfuerzo había realizado durante la década 2010-2020, en el desarrollo de la alfabetización de personas jóvenes, adultas y adultas mayores. A través de la diversidad de prácticas realizadas, identificamos logros cuantitativos y cualitativos, así como lecciones aprendidas, tensiones y desafíos futuros. Estos últimos, tomando como referencia además de la experiencia, estudios e informes realizados a nivel regional en los últimos años, sobre todo, en el período postpandemia.

Entre los avances y lecciones aprendidas más relevantes se destacan las siguientes:

Se diseñaron estrategias que hicieron posible los logros y estas estrategias constituyen un aprendizaje no solo para el país sino a nivel regional. El Plan se sustentó en una estrategia basada en los principios de la Educación Popular, en el impulso al trabajo interministerial en articulación con la sociedad civil, en la conformación de un equipo técnico nacional, potenciando las estructuras del Minerd y otras estrategias que permitieron los logros del Plan Quisqueya Aprende Contigo. 

  • Desde la práctica de Educación Popular se definieron los principios orientadores para sustentar el desarrollo del Plan y su propuesta metodológica, sustentada en tres aspectos fundamentales: la intencionalidad, el diálogo de saberes y la investigación/ sistematización como componente fundamental de la alfabetización.    
  • Trabajo interministerial: coordinación de los Ministerios de la Presidencia y de Educación; articulación con todos los ministerios y demás organismos gubernamentales.
  • Voluntad política expresada al más alto nivel.
  • Amplia participación de todos los sectores sociales, liderazgo político nacional, amplio y plural, gobiernos locales, sectores de la sociedad civil en sentido amplio (empresariado, academia, ONG, iglesias, movimientos sociales).
  • Amplia producción de materiales, una guía para alfabetizar, con perspectiva de derecho y con buena acogida por la comunidad educativa nacional y de EPJA.
  • Conformación de un Equipo Técnico Nacional, respaldado por el decreto 546- 2012 que facilitó su permanencia y apoyo durante todo el proceso
  • Desarrollo de trabajo en equipo a nivel nacional desde todas las estructuras del Ministerio de Educación (técnico, pedagógico, operativo).
  • Capacitación de más de 160 mil alfabetizadores en todo el país.
  • Reducción del analfabetismo de 14% en 2011, a 5.5 % al 2020. (según la encuesta ENHOGAR).
  • Un equipo directivo del Subsistema de EPJA y del Ministerio de la Presidencia (DIGEPEP) comprometido con lograr las metas planteadas.   
  • Diseño y desarrollo de un plan de formación de formadores con apoyo de especialistas de gran trayectoria en la región y en el país.
  • Diseño de un plan de capacitación de alfabetizadores asumiendo perspectiva freiriana de Educación Popular EP: partir de la realidad del contexto, de los sujetos participantes, propiciar diálogo de saberes, una formación ligada a la práctica.
  • Aumento significativo de la inversión en las acciones de alfabetización de personas jóvenes, adultas y adultas mayores.
  • Desarrollo sistemático de acciones de monitoreo, investigaciones de campo y sistematizaciones de la práctica, a lo largo de la década, sobre la alfabetización de personas jóvenes, adulta y adultas mayores. Se contó con apoyo de la cooperación internacional: OEI, UNESCO, sobre todo a nivel técnico.
  • Se contó con la solidaridad de especialistas en alfabetización y educación de personas jóvenes y adultas de gran trayectoria en la región.
  • Fue fundamental el aprendizaje acumulado con el cual contábamos como personal técnico nacional comprometido con una militancia de EP y de EPJA, en espacios nacionales y regionales.
  • Se logró la instalación de un Sistema de Información, Monitoreo y Evaluación de la Gestión (SIMAG). Una plataforma digital diseñada para registrar, dar seguimiento y evaluar las operaciones del Plan Nacional de Alfabetización Quisqueya Aprende Contigo. Una acción sin precedente en el país y en gran parte de la Región.
  • Hay que destacar que la organización operativa nacional, provincial, municipal, facilitó la organización territorial desde las comunidades, ahí se desarrollaba la capacitación, la organización de los grupos, el seguimiento a la práctica y la articulación con la estructura del sistema educativo
  • En el marco del Plan, se formuló un currículo flexible para la continuidad educativa en la educación básica (hoy Primaria) de la población que se integraba al proceso de alfabetización y salía con el logro de algunas competencias.

Entre las limitaciones principales, la primera, la baja inversión en la continuidad educativa en Básica; por tanto, un lento desarrollo para integrar los que terminaban su primera etapa de la alfabetización y, en segundo lugar, la falta de continuidad de las políticas educativas de Estado en la gestión siguiente, en particular en educación de personas jóvenes y adultas, sobre todo en la implementación de la política de alfabetización y de continuidad educativa en Básica (hoy Primaria para personas jóvenes, adultas  y adultas mayores); dan cuenta de ello, las ordenanzas 1,2018, 1,2019 y  la Orden departamental 60, 2018.

Desafíos para el futuro que juntos construimos   

En informe de una encuesta mundial, sobre las acciones nacionales para la Transformación de la Educación hacia el ODS 4, (referido a la educación,) se destacan diversos desafíos, en los cuales hay que señalar que la alfabetización de millones de personas jóvenes adultas y adultas mayores (EPJA) están invisibilizadas; sin embargo, lo hemos tenido en cuenta como referencia global a considerar, no solo para referirlo a la alfabetización, sino para toda la institucionalidad de la educación de personas jóvenes, adultas y adultas mayores.

  1. Un factor clave en políticas públicas es la sostenibilidad de la acción por parte del sector público para garantizar, mantener y profundizar los logros alcanzados. Retomando la experiencia dominicana, hay que destacar los significativos avances alcanzados en el período 2011-2020, los cuales marcaron uno de los más importantes esfuerzos en la región en lo que va del siglo XXI. Como sabemos, la alfabetización es una cuestión social y dinámica, si no se mantienen los esfuerzos los números vuelven a subir como lo hemos visto en importantes experiencias del siglo pasado en distintos países de la región. De manera que la sostenibilidad es una condición y una apuesta de la gestión pública, más allá de una meta o consigna gubernamental.
  2. La financiación de la educación es vital para el fortalecimiento de la institucionalidad de la EPJA. La financiación sistemática, adecuada a las necesidades sigue siendo un desafío para toda la EPJA y de manera especial para la alfabetización.
  3. Las plataformas de aprendizaje digital deben ser de acceso libre, protegiendo al mismo tiempo la privacidad de los datos y el bienestar digital de estudiantes y educadores. Como declara el Secretario General de la OEI, (X- 24 de agosto, 2026) la Inteligencia Artificial (IA) ya no es un desafío futuro, sino una tecnología del presente, y su impacto en el mundo de la educación, del trabajo y la producción dependerá de las decisiones que tomemos hoy.
  1. Inversiones en la profesión docente: Para profundizar la profesionalización, la calidad y la innovación de la EPJA de manera integral tiene gran urgencia la inversión en formación y especialización docente, garantizando que los educadores estén cualificados, profesionalmente capacitados, dignificados en su desempeño, motivados, reconocidos y debidamente acompañados.
  1. Se requieren acciones para promover la inclusión, la equidad y la igualdad de género. Hay que prestar especial atención y apoyo a niñas, mujeres, a estudiantes que experimentan diversos desafíos que los hacen más vulnerables, incluso a la exclusión de la que son objeto en el propio sistema educativo (abandono, deserción), por razones diversas como: discapacidades, pobreza, residencia en zonas remotas o rurales; falta de seguridad; tampoco se reconoce la diversidad de grupos etarios de la población que participa en los procesos de aprendizaje.

Tenemos el compromiso de reivindicar el derecho a una alfabetizacion para construir igualdad y facilitar las oportunidades y derecho al aprendizaje a lo largo y ancho de toda la vida. Que respondan a la riqueza de nuestro contexto, a las experiencias acumuladas durante décadas y a los saberes de los de “A pie”, de nuestras comunidades, como expresa el escritor y poeta uruguayo Eduardo Galeano.

Miriam Camilo Recio

Educadora

Educadora, con estudios de licenciatura en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, PUCMM; Maestría en Educación, Instituto Tecnológico de Santo Domingo, INTEC; Especialidades en: Formación de Formadores en la Universidad de Barcelona; Relaciones Internacionales en el Caribe, Programa INTEC-FLACSO y Educación de Jóvenes y Adultos, del INTEC, Diplomado en Formación en Docencia y Tutoría Virtual, CREFAL, México. Se ha desempeñado en diferentes ámbitos de trabajo, en políticas públicas y en funciones de gestión. Ex Directora General de Educación de Jóvenes y Adultos del MINERD, periodos: 1997- 2000 y 2011- 2020. Del equipo Técnico del Plan Nacional de Alfabetización Quisqueya Aprende Contigo, 2012- 2020. Amplia experiencia en formación de docentes y con entidades de la sociedad civil a nivel nacional y regional. Integrante del Grupo de Incidencia en Políticas Educativas de Educación de personas adultas, del Consejo de Educación Popular de America Latina y el Caribe, GIPE /CEAAL. Responsable del diseño y coordinación de programas de: Diplomado, Especialidad y Maestría para EPJA, en el INTEC. Consultora en programas de Alfabetización y Educación de personas jóvenes y adultas.

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