"El oscuro vínculo de lealtades que el clientelismo procura, al sustituir como un mecenas circunstancial las fallas de las instituciones sociales, se realiza porque el usufructo del poder manipula la conciencia, la palabra y la vida, aprovechándose de la ignorancia y la indefensión que genera la pobreza". (Andrés L Mateo: Una teoría sobre el clientelismo. Periódico Hoy, 15.06.2011)
Desde una supuesta filantropía, crece en constante período de la partidocracia gobernante, la simulación propia del descarado clientelismo, construyendo y sumando prestigio social en conversión de capital personal. Podríamos decir, ampliando el subtítulo: Desde Trujillo a Balaguer y desde el PR y el PRD al PLD y al PRM, ese clientelismo secular ha prevalecido. Podemos obviar los personajes, pero los tres nos sirven de ejemplo para exponer una realidad descarnada del atraso político y social enraizado en esta falsa democracia.
Amable Aristy se agenció, desde un alto lugar del balaguerato, un aura benéfica en la repartición de encomiendas. En el carnaval electorero volaban cerditos, salamis y, de vez en cuando, desde un saco, salían billetes de 500 pesos. Una vez gritó sorprendido: "¡Detengan la entrega, me equivoqué y he estado dando billetes de dos mil!"
Félix Bautista es senador por San Juan de la Maguana; Amable lo fue por Higuey. Ambos son la más alta expresión de la baratura clientelista. Con ellos desfilan el Gallo, el Gordo, Zorrilla y una caterva de supuestos líderes ventorrilleros. Ahora, con Senasa, salió a relucir, según la periodista Edith Febles, que desde ahí se "hacían transferencias de fondos hacia una fundación relacionada con el senador Félix Bautista, cuyos montos, según expuso, superaban el presupuesto asignado al hospital público de San Juan de la Maguana".
Al preguntarle al ex director de Senasa en el gobierno del PLD, Chanel Rosa, sobre la entrega a esa Fundación de Félix Bautista, contestó: "Hay que ser justo, la Fundación de Félix daba los servicios". Respuesta correcta desde la visión de un servicio prestado, que deja entrever que la grave acción de corrupción en Senasa se debe a que las instituciones recibían pagos y no cumplían con lo acordado.
El libre albedrío y la validez del voto en el sistema electoral quedaron y quedan atrapados en esa aberración de la política. El senador por San Juan cuenta con un poder económico inmenso que no salió del sudor de su frente, según sometimiento judicial en el pasado, aunque no juzgado, pero bastante "rumoreado" y afirmado por figuras públicas y por algunos de sus mismos compañeros de partido, en entredicho por contratas de construcción y posiciones jerárquicas en la OISOE.
Aquí, el rumor público muchas veces se basa en chisme y envidia; pero hay algo que nunca se puede ocultar: el modo de vida antes de ejercer un puesto público y la comparación con el después. Este termómetro no falla. La gravedad es que estamos justificando la ascendencia electoral de un político y candidato que, utilizando los fondos públicos, se convierte en un dadivoso privilegiado que puede repartir "ayudas a granel", debido a una ineficiencia estatal.
Se boicotea la función pública y, con el dinero destinado al cumplimiento de sus fines, otro afianza su prestigio social y político hacia el ascenso por la vía electoral. ¿Quién puede competir con este senador de San Juan en igualdad de condiciones? ¿Otro igual que él y con ese arraigo multiplicando el estilo en detrimento del Presupuesto de la nación?
No es posible que el hospital del Estado esté por debajo de una persona, recibiendo dinero destinado al cumplimiento de su deber como hospital público y de servicio a los más necesitados. La práctica es tan vulgar que no hay límites en las acciones de quienes ejercen el poder.
Hay personas que valoran a esos seres predestinados y bondadosos, tal como ocurrió recientemente con el señor Limber Cruz, quien fue considerado como el mejor ministro por una gran cantidad de los empleados del Ministerio de Agricultura, cuando este fue destituido. ¿Qué explicación tiene esto cuando el rumor público lo consideró el peor de todos los anteriores?
La explicación reside en una crónica del periodista Armando Feliz del 19 de junio de 2025, en la que el señor Limber Cruz afirmó que "el Ministerio de Agricultura financia el 90% del vehículo destinado a las labores de esa entidad, mientras el empleado paga el 10%, para recibirlo a título personal… dichas acciones buscan que se cuiden los vehículos a utilizarse para las tareas de la institución gubernamental, ya que al terminar a nombre de los empleados estos los cuidarían más".
El señor Limber decidió regalar vehículos a los empleados. Un vehículo de tres millones de pesos era adquirido con 300 mil. Los 2.7 millones no salían de los bolsillos del ministro, sino del pueblo trabajador. Con razón se vio en la televisión a este hombre recibiendo abrazos y bendiciones.
El nuevo ministro de Agricultura debe pasar a Limber Cruz todas esas deudas para que la pague con fondos de su patrimonio. A todos les cae muy bien esta cita de Andrés L Mateo: "… un sujeto que, encaramado en el aporte de los contribuyentes, distribuye la riqueza social para beatificarse a sí mismo".