Matemáticamente es imposible, pero en la política es posible. Coincido con la mayoría de los dominicanos en que Luis Abinader ha realizado una excelente, muy buena o buena gestión.
Como se entrevista a todo el mundo, es obvio que también hay calificaciones de mala y muy mala. Ningún miembro de un partido opositor afirmaría lo contrario. El problema es que los números son los que hablan. La opinión es subjetiva.
Lo importante es ver la opinión de la sociedad civil, que no está vinculada a ningún partido. Es la que decidirá las elecciones venideras. Una sociedad civil muy fuerte que no teníamos en el pasado.
Joaquín Balaguer se pasaba 42 meses dando apagones de hasta 12 y 14 horas. La gente se encabronaba tanto que maldecía al Gobierno todos los días. Pero seis meses antes de las elecciones, los apagones desaparecían y todos estaban felices. Resultado: Balaguer volvía a ganar, siempre poniendo trampas para matar ratones. Seis meses de luz que valían más que 42 meses de largos apagones.
A Luis Abinader le quedan dos años en el poder y pesarán más que sus primeros seis años, al margen de exhibir, usando los números, una excelente gestión. O sea, dos valen más que seis. Dos años en que estará sometido a una fuerte presión de la oposición y de ataques virulentos.
La oposición dice que Abinader no ha cumplido sus promesas de campaña del 2020: acabar con la corrupción, bajar los precios de los alimentos y mejorar la seguridad ciudadana.
¿Y quién es esa oposición? Los que gobernaron 16 años antes de 2020 y colocaron al país en una posición privilegiada entre los más corruptos del mundo. Hoy, eso ha cambiado totalmente.
La seguridad ciudadana. ¿Qué dicen los números? Que somos uno de los países más seguros de LAC, con 7.05 homicidios por cada 100 mil habitantes. ¿Cuál es el promedio regional? 21 homicidios por cada 100 mil habitantes. No es casualidad la cantidad de turistas que nos visitan.
Los precios. El Gobierno bajó la inflación de 9.65 % a mediados de 2022, con el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, a 3.57 % dos años después, con una política monetaria prudente y bien manejada. Ya eso pasó al olvido.
Luis Abinader inicia su séptimo año de gestión con una inflación relativamente alta (5.47 % interanual), lo que se explica por la crisis petrolera derivada de la guerra en el Golfo Pérsico. La gasolina sube, los alimentos suben y el transporte sube en todos los países del mundo.
El Gobierno se esfuerza en contenerla con grandes subsidios a los combustibles, pero el petróleo sigue subiendo. Un arma poderosa para la oposición, porque a la gente común le importa un carajo lo que pasa a 12 mil kilómetros de distancia. Solo ve que el dinero no le alcanza.
El 2027 y el 2028 podrían ser años muy buenos o años muy malos. El 2026 ha sido muy malo, pero la economía del país está en su mejor momento (vean los números). Y así debe seguir. Solo hay que centrarse en la inflación y llevarla de nuevo a su rango meta al costo que sea.
Para coronar con éxito su gestión, Luis Abinader debe esforzarse más que nunca para que estos dos años que le quedan sean los mejores de sus ocho años en el poder. Y creo que lo logrará.
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