Por un asunto de identidad jurídica, salta a la vista que el candidato presidencial será Santiago Matías; no obstante, el anclaje electoral sigue siendo Alofoke, figura que asoma como motor principal de campaña. Estamos, pues, frente a una simbiosis estratégica (deliberada o no) de una formulación estructurada de la siguiente manera:
- El estratega es Santiago Matías: quien maneja la logística jurídica, recolecta firmas, diseña los estatutos de la plataforma electoral, bajo el slogan Dominicanos Primero, calcula el impacto financiero de la campaña y define el centro de atención de mayor impacto de su candidatura. Matías aporta la consistencia y el éxito de un empresario que busca legitimarse ante el establishment corporativo y político dominicano.
- La punta de lanza es Alofoke: El personaje es el encargado de conseguir los votos de manera orgánica. Alofoke no necesita invertir millones en vallas publicitarias porque cuenta con millones de suscriptores digitales y horas de transmisión en vivo. Es quien asume el discurso populista, ataca a los rivales tradicionales, reta a debates a expresidentes y genera el ecosistema de polémica necesaria para escalar y llegar a la cima del algoritmo electoral.
En conclusión, Santiago Matías es el candidato que busca el poder, pero Alofoke es la herramienta mediática indispensable para alcanzarlo. Sin la disciplina comercial de Matías, el proyecto carecería de estructura legal; sin la irreverencia de Alofoke, la propuesta carecería del fervor popular y juvenil que hoy preocupa al liderazgo de los partidos políticos tradicionales.
El análisis de la dualidad entre Santiago Matías y Alofoke encuentra un espejo literario muy preciso en la célebre obra de Robert Louis Stevenson, El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde. Aunque una pertenece al ámbito del entretenimiento digital moderno y la otra a la literatura gótica del siglo XIX, ambas estructuras psicológicas y operativas responden al mismo fenómeno: la fragmentación deliberada de la identidad humana para manifestar impulsos reprimidos, alcanzar objetivos específicos y canalizar las tensiones de sus respectivos entornos sociales. A continuación, se desarrolla un breve y conciso análisis que traza el paralelismo entre estas dos dualidades a lo largo de tres dimensiones fundamentales.
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La génesis de la poción: Necesidad social y represión
| Dimensión | El Caso Jekyll / Hyde | El Caso Matías / Alofoke |
| La Motivación | Liberarse de la estricta y puritana moral victoriana. | Sobrevivir y ascender en el sistema clasista tradicional dominicano. |
| El Mecanismo | Una poción química que separa físicamente el bien del mal. | El algoritmo y el micrófono como catalizadores de un alter ego. |
| El Propósito | Salvar la reputación científica del respetable doctor. | Proteger el patrimonio y la seriedad del empresario. |
El doctor Henry Jekyll no crea a Hyde por pura maldad, sino por una profunda frustración. Jekyll vive atrapado en la Inglaterra victoriana, una sociedad hipócrita que exige una fachada de rectitud, decoro y alta cultura, mientras obliga a los hombres a enterrar sus deseos más oscuros. Su poción es un acto de liberación intelectual: crear un contenedor biológico (Hyde) que pueda pecar, sentir placeres mundanos y ser violento, dejando el alma de Jekyll intacta y libre de culpa.
Por su parte, Santiago Matías opera dentro de una estructura social contemporánea, pero igualmente rígida en sus divisiones: el clasismo imperante de la sociedad dominicana. El joven de Capotillo entendió tempranamente que, para construir un imperio económico, el "Santiago" racional, educado y disciplinado no sería suficiente para conectar con las masas marginadas, ni tampoco sería aceptado inicialmente por las élites corporativas tradicionales.
Su "poción mágica" fue el micrófono, el algoritmo y la cámara digital. A través de ellos destiló a Alofoke: un personaje ruidoso, confrontativo, vulgar a ojos de la alta sociedad, pero dotado de una autenticidad callejera magnética. Al igual que Jekyll, Matías creó a Alofoke para que hiciera el "trabajo sucio": generar el caos, atacar a los rivales, capitalizar el morbo y dominar el algoritmo, permitiendo que el Santiago empresario se mantuviera detrás, firmando contratos millonarios y expandiendo un conglomerado de medios cuya legitimidad no se cuestiona.
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La naturaleza de las dos caras: El balance del control
La relación entre ambas personalidades no es estática; es una constante guerra de desgaste donde el personaje público se nutre de la energía del creador.
El lado de la luz: El orden y la ambición estructural
- Henry Jekyll es el médico respetable, el hombre de leyes naturales, el filántropo que busca el avance de la ciencia. Es la personificación de la estructura vigente y el estatus social de la época.
- Santiago Matías es el estratega corporativo, planificador logístico de Alofoke Media Group, el padre de familia y, actualmente, el outsider en busca de la creación de un Partido Político para rivalizar en el campo electoral con el sistema político vigente y el soporte de la clase empresarial que ha estado detrás desde el derrocamiento de don Juan Bosch. Matías representa el estratega y cálculo financiero de soporte a la verdadera figura electoral: Alofoke, cuyo nivel de arrastre en la base social dominicana encerrada en la marginalidad de los barrios, resulta innegable. De hecho, el ocio de la marginalidad social ha sido una fuente importante de ingresos que ha sabido explotar el empresario Santiago Matías.
El lado de la sombra: El caos y la rentabilidad del impulso
- Edward Hyde es descrito como un ser puramente egoísta, impulsivo, que no siente empatía por el dolor ajeno y que pisa a una niña en la calle sin inmutarse. Es la liberación del identificador freudiano: la maldad sin el freno de la civilización.
- Alofoke es el showman despiadado de las transmisiones en vivo. Es el personaje que humilla en público si es necesario para mantener el rating, el que juega con las debilidades de sus panelistas, el que convoca a las masas al desorden y el que utiliza un lenguaje incendiario para polarizar a la opinión pública. Alofoke no busca ser educado ni moralmente correcto; busca ser efectivo, viral y rentable.
El paralelismo se vuelve más cercano en su dinámica operativa. Jekyll utiliza a Hyde para explorar los suburbios oscuros de Londres (el Soho) y hacer lo que un doctor respetable jamás podría. Santiago Matías utiliza a Alofoke para descender a los "suburbios" del internet, alimentar polémicas en la música urbana y, durante la disputa electoral, expresar verdades sin filtro que un candidato presidencial o un empresario tradicional tendrían prohibido por su vinculación con una etiqueta política.
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El peligro de la metamorfosis involuntaria y el destino final
El nudo trágico de la novela de Stevenson ocurre cuando el mecanismo de control se rompe. Al principio, Jekyll presume ante su abogado Utterson que puede deshacerse de Hyde en el momento que lo desee. Sin embargo, llega un punto en que Jekyll se acuesta a dormir como el doctor y se despierta transformado en el monstruo, sin haber probado la pócima mágica responsable del control de la dualidad. Hyde se ha vuelto demasiado fuerte al ser alimentado constantemente. Ese es el riesgo latente y el paralelismo más peligroso actualmente para el proyecto político Matías-2028:
- La absorción de la persona por el personaje: Al igual que Jekyll descubrió con horror que la fórmula original ya no bastaba para contener a Hyde, Santiago Matías enfrenta el riesgo que las masas barriales, el electorado y el algoritmo ya no diferencien dónde termina el empresario y dónde empieza el generador de polémicas.
- El dilema electoral: Para la campaña presidencial 2028, Santiago Matías necesita proyectar la madurez, la sensatez y la capacidad de gestión de un jefe de Estado (Jekyll). Sin embargo, el motorizador de votos y atención mediática es la irreverencia destructiva de Alofoke (Hyde). Si el personaje Alofoke comete un exceso verbal o se ve envuelto en un escándalo ético insalvable, destruirá automáticamente la credibilidad política de Santiago Matías.
Stevenson concluye su obra con una nota póstuma donde Jekyll admite su derrota: Hyde ha tomado el control total del cuerpo y la única salida es la desaparición de ambos. En el plano de la vida pública y la política dominicana, el desafío de Santiago Matías es evitar el destino de Jekyll. Su éxito dependerá de su capacidad para mantener a Alofoke como un empleado de su estrategia mediática y no permitir que el monstruo del algoritmo termine devorando por completo al hombre que aspira a gobernar una nación.
El verdadero catalizador de la transformación —tanto en el Londres victoriano de Stevenson como en el actual ecosistema digital dominicano— no es la fórmula química ni el micrófono, sino la reacción de la sociedad. El entorno actúa como un espejo implacable que condena, consume o legitima la dualidad. El componente reactivo de la sociedad opera de manera paralela, pero con dinámicas propias y las dimensiones siguientes:
(i) La fascinación hipócrita y el consumo del morbo`
- En Jekyll y Hyde: La sociedad victoriana se horroriza públicamente ante los crímenes de Edward Hyde, pero vive secretamente fascinada por su total desprecio a las normas morales. Las calles oscuras del Soho londinense, frecuentadas por Hyde, son el reflejo de los vicios privados de los mismos aristócratas que en el día asisten a la iglesia. La sociedad victoriana reacciona aislando el mal para no mirarse en el espejo.
- En Matías y Alofoke: La sociedad dominicana reacciona con una dualidad idéntica. Sectores de la intelectualidad, la política tradicional y las clases adineradas condenan con vehemencia el contenido de Alofoke, acusándolo de degradar nuestra cultura (olvidando que Alofoke es un producto de esta). Sin embargo, esos mismos sectores consumen sus entrevistas, monitorean sus transmisiones en vivo y dependen de su plataforma para ganar visibilidad. El "morbo" que genera el personaje es el combustible que la propia sociedad le inyecta a través de visualizaciones, convirtiendo la indignación pública en una transacción financiera altamente rentable.
(ii) La mirada médica y legal vs. El juicio del algoritmo
- En Jekyll y Hyde: Los amigos de Jekyll (Lanyon y Utterson) representan la reacción institucional. El doctor Lanyon reacciona desde el dogmatismo científico: cuando ve la transformación real de Hyde a Jekyll, su mente lógica colapsa y muere del trauma. El abogado Utterson reacciona desde la ley y la moral: busca proteger a su amigo Jekyll recolectando pistas, intentando "salvar" al hombre respetable del monstruo que lo extorsiona.
- En Matías y Alofoke: La institucionalidad dominicana (opinión pública y JCE) reacciona con desconcierto y desconfianza. Los analistas políticos tradicionales actúan como el doctor Lanyon; sus esquemas metodológicos tradicionales no logran procesar cómo un fenómeno de internet puede alterar el tablero electoral de cara al 2028. Por otro lado, la Junta Central Electoral y el marco legal actúan como Utterson, obligando al estratega (Santiago Matías) a someterse a la rigidez del sistema mediante la recolección física y transparente de firmas para su partido. El veredicto aquí no se da en un laboratorio, sino en el tribunal del algoritmo diario y la validación de comités políticos provinciales.
(iii) Del rechazo físico al fenómeno del voto popular (Outsider)
- En Jekyll y Hyde: La reacción física ante Hyde es universal: cualquiera que lo ve siente una deformidad indefinible, un asco instintivo y odio inmediato. Hyde es el desorden biológico y social; la sociedad reacciona queriendo exterminarlo porque representa una regresión salvaje a los instintos más primitivos del ser humano.
- En Matías y Alofoke: La reacción masiva ante Alofoke es completamente opuesta debido al componente político; mientras Hyde genera repulsión absoluta, Alofoke genera identificación popular. Jóvenes de sectores vulnerables no ven un monstruo en el personaje irreverente: ven un ejemplo de superación personal que desafía los códigos de la élite gobernante tradicional. La sociedad reactiva se divide: las élites tradicionales lo rechazan con el mismo asco victoriano que a Hyde, pero el "voto de a pie" lo abraza, validando su plataforma y otorgándole un capital político que algunas encuestas registran.
La sociedad victoriana destruyó a Jekyll al no perdonar la existencia de Hyde, pero la sociedad dominicana podría llevar al creador de Alofoke al poder del Estado gracias, precisamente, a la fascinación colectiva de su “criatura” en ciertos sectores sociales.
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