Mientras en nuestro país nos preocupamos por el hecho de que una cuarta parte de todos los impuestos que recaudamos tenemos que dedicarlos a pagar los intereses de nuestra deuda interna y externa, tan grande es esta, y nos sentimos alarmados porque la proporción de nuestros impuestos como porciento del tamaño de la economía es bien baja y también nos mortificamos por el hecho de que no hay forma de reducir las pérdidas del sector energético, ya que ni se aumenta la tarifa para que cubra los costos, ni se logra que la gente pague la electricidad, en contraste, en el extranjero se percibe que nuestra economía va muy bien.

La prestigiosa firma J. P. Morgan, en su último reporte sobre nuestro país dice que somos de los que posee una balanza de pagos más fuerte, a pesar de nuestra alta dependencia de combustibles importados. Cita la importancia del alto volumen de exportaciones de oro y también los grandes flujos turísticos, mientras, que en otros países latinoamericanos las remesas y la inversión privada extranjera son los ingresos en divisas más importantes. J.P. Morgan también enfatiza la mejoría sobre cómo determinamos el valor del peso dominicano con relación al dólar, pues mientras en el pasado el Fondo Monetario Internacional describía nuestro sistema cambiario como si nuestra moneda “gateara” para determinar su valor con relación al dólar, ahora son menores las intervenciones en el mercado de divisas por parte de nuestro Banco Central, ya sea comprando o vendiendo divisas.

Según J. P. Morgan, presionado por el Fondo Monetario Internacional, nuestro Banco Central por fin está permitiendo que nuestra moneda realmente “flote”, de forma verdadera con muy poco apoyo de nuestro Banco Central y no “gatee”. Esa nueva política, junto con mejorías en los fundamentos de la economía resultante de mayores ingresos en divisas, mantendrán, según J. P. Morgan, la apreciación actual del peso dominicano. Más aun, aunque la apreciación se mantenga, cree que eso no afectará la competitividad de las exportaciones dominicanas, ya que una encuesta reciente indicó que el valor del peso no está entre las principales preocupaciones de nuestros exportadores. Agrega que no cree que el Banco Central inyectará liquidez al sistema para debilitar al peso para que vuelva a sus niveles anteriores, es decir, a RD$64 por un dólar.

La dependencia en un 75% de nuestro mercado energético en productos petroleros crudos y refinados, estimada en un 2.9% del PIB, tampoco preocupa a J.P. Morgan, ya que esa dependencia está al nivel del promedio de los otros países de la región. Además, incrementos en ciertas partidas de nuestros ingresos en divisas compensan los aumentos en el mercado petrolero resultantes de subidas en el precio internacional del petróleo.

J.P. Morgan ve positivos los cambios logrados en las zonas francas donde son productos eléctricos y equipos médicos los que constituyen las partidas que están ayudando a su crecimiento y no los textiles de ayer. Agrega que la actividad minera ha estado aumentando en un 18% impulsada por el oro, pero no menciona porqué nuestro Gobierno paralizó el surgimiento de una segunda mina de oro, la de Gold Quest en San Juan de la Maguana. Atribuye la fortaleza en el turismo a los efectos del huracán Melissa que azotó a Jamaica, distrayendo viajes desde allí hacia nuestro país y cree que la actual temporada ciclónica no será preocupante, ya que las actividades de “El Niño” tienden a asociarse con temporadas ligeras en cuanto a huracanes.

Cita que las remesas no se han visto afectadas por las más estrictas medidas migratorias norteamericanas y más bien cree que la diáspora ha adelantado sus transferencias para así evitar riesgos asociados a posibles deportaciones. Agrega que el diferencial positivo para nuestro país entre las tasas de interés locales y extranjeras, estimula tanto la no fuga de capitales, como un flujo de inversiones extranjeras de cartera. Finalmente, no cree que nuestro país retornará al mercado internacional en búsqueda de nuevos bonos, a no ser por el caso de un potencial refinanciamiento de los que vencen el próximo enero. De ser así nos endeudaríamos poco en estos momentos de altas tasas de interés.

Ojalá J.P. Morgan no se equivoque. Mientras tanto los partidos de oposición la maldecirán.

Bernardo Vega

Historiador, economista

Economista, historiador, autor de decenas de libros. Impenitente columnista, fue gobernador del Banco Central y embajador ante la Casa Blanca. Ex director del periódico "El Caribe" y de la revista "La Lupa Sin Trabas". Actualmente es presidente de la Academia Dominicana de la Historia.

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