Consuelo, uno de los municipios de mayor crecimiento poblacional en la provincia San Pedro de Macorís, se resiste a morir en el abandono, ante la mirada indolente de las autoridades.

El presidente Luis Abinader enumeró en su discurso de rendición de cuentas del pasado 27 de febrero, entre otras cosas, el progreso del país en materia económica y desaparición de la pobreza en un gran número dominicanos a nivel nacional.

Han surgido críticas respecto a que esta zona no estuviera en la agenda del mandatario, y ni siquiera hiciera mención respecto a la construcción de obras en el municipio de Consuelo. Al parecer, ese aspecto tampoco está en la agenda de las autoridades municipales.

A pesar de ser un municipio que votó masivamente en favor del Partido Revolucionario Moderno (PRM), sus moradores no han sido compensados con llevar soluciones a problemas básicos que afectan la región Este.

En su discurso de casi tres horas ante la Asamblea Nacional, Abinader también habló de la importancia del agua como prioridad nacional. Del impulso a la mayor transformación de la estructura hídrica en la historia reciente del país, con acueductos nuevos, plantas para tratamiento de aguas y drenaje pluvial.

Sin embargo, hace casi un año que el único tanque de agua potable que existía y que suministraba ese preciado líquido en Consuelo, reventó por vejez y pobre mantenimiento por parte de las autoridades causando destrucción de algunas viviendas cercanas y heridas a sus propietarios.

Mas del 60% de los hogares no reciben agua potable por alcantarillado pluvial.

Los residentes se han visto en la obligación de crear pozos sépticos y cisternas para obtener agua por succión, pozos que indirectamente contaminan las fuentes subterráneas de la región.

Los que no pueden pagar por la perforación de un pozo séptico, deben esperar a que pequeños camiones cisterna les suministran agua una o dos veces a la semana.

El suministro de energía eléctrica es de poca duración. En Consuelo no se producen apagones, sino “prendiones” constantes que dañan equipos eléctricos de los moradores.

En 175 años de fundada, Consuelo no muestra signos de progreso económico significativo, a pesar de la cantidad de síndicos que ha tenido.

Su acelerado crecimiento poblacional obligó a que fuera elevarlo a la categoría de municipio en 1996, mediante el decreto numero 71-96.

Su principal carretera que la une a las provincias de Hato Mayor (al norte) y San Pedro de Macoris (al sur) es una de las más peligrosas, por la elevada cifra de muertes y heridos por accidentes de tránsito.

La gran mayoría de calles en barrios como Los Jardines, Las Minas, Filiú, La 41, El Cachipero, Los Guandules, Villa Verde, Puerto Rico, El Kilombo, entre otros, no están pavimentadas, se observan aceras deterioradas y sin contenes.

Otros como Villa Progreso, La Aviación, El George, Los Químicos, Puerto Principe, El Invi, Puerto Rico, Las Palmas, Hato Mayor y Pueblo Nuevo muestran un poco más de desarrollo que los anteriores, pero con los mismos problemas.

Los padres no tienen quejas en cuanto a la educación que reciben niños y jóvenes en escuelas públicas y colegios privados que operan en la zona. Siendo uno de los más destacados de la zona el Politécnico Inmaculada Concepcion por su entereza en la formación de sus estudiantes como bachiller técnico.

Consuelo goza de varias áreas recreativas y deportivas, un único hospital público regional, el Dr. Ángel Ponce y un "malecón" (sin litoral), donde decenas de hombres y mujeres amantes de la música y la sana diversión se reúnen los fines de semana.

Si algo de progreso se observa en Consuelo, es por las remesas que reciben los lugareños de sus familiares que emigraron al exterior y por la remuneración que reciben muchos moradores que trabajan en el sector privado, y no por planes de desarrollo sostenido de las autoridades gubernamentales.

Rafael Gómez

Periodista

Rafael Gómez, periodista dominicano. Residente en los Estados Unidos.

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