El título con que abrimos este artículo, que es un cliché que viene utilizando el actual presidente de la República Dominicana, así como sus funcionarios y colaboradores (”bocinas”), viene a propósito de unas declaraciones públicas de un sociólogo, figura visible del movimiento Participación Ciudadana y de la otrora Marcha Verde, inspirado en el título de una narrativa que quiere inculcar en la población la idea de que todo marcha a las mil maravillas del 2020 para acá.
Uno de los aspectos que destaca el sociólogo en cuestión es que, en los casi 5 años que tiene la actual gestión, el Producto Interno Bruto Corriente medido en dólares americanos, en este último periodo de gobierno, ha aumentado más que los 16 años anteriores juntos, es decir, en los gobiernos de Leonel Fernández y Danilo Medina.
Veamos, el PIB nominal de dólares en el periodo 2005-2019 creció en US$53 mil millones de dólares, mientras que en el periodo del 2021-2024, en US$30 mil millones de dólares. Si lo consideramos desde el punto de vista del porciento de crecimiento del PIB, en el periodo 2009-2011 el crecimiento promedio fue 5.8% y para el periodo 2013-2019 de 6.1%, para promediar, en los dos periodos de gestión de gobierno, 5.96%. De estos períodos se excluyen el desempeño de los años electorales donde produjeron cambios de gobierno. (Fuentes del Banco Central y Expansión/Datosmacro.com)
En el periodo de gobierno del actual presidente Luis Abinader, del 2001 al 2004 y a pesar de la situación que se presentó por efectos del COVID-19, la economía dominicana, que tenía un crecimiento continuo en 14 años (del 2005 al 2019), por lo tanto existía un nivel de resiliencia, que le permitía mantener cierto grado de estabilidad, logra sobrevivir a esta crisis, pero aun así entre el año 2021 y 2024 el promedio de crecimiento fue 4.5%, lo que evidencia una reducción con relación al ritmo de crecimiento del período anteriormente señalado (2005-2019).
Otros aspectos que se deben considerar cuando se habla del crecimiento del PIB son cómo esto impacta no sólo el ingreso per cápita, también en el mediano plazo se debe considerar cómo esto tiene incidencia en los niveles salariales, en los niveles de precios en la economía y, por ende, en el costo de la vida y la tasa de interés sobre los préstamos a la población.
Es evidente que, a pesar de los aumentos de salarios que se han hecho en este último período del gobierno (2021-2024), la evolución de los precios de artículos de consumo masivo y exclusivos ha aumentado de precios. Esta situación golpea de forma dramática los bolsillos de los trabajadores, los chiriperos y de la clase media, al borrar en términos reales, por efecto de los precios, los aumentos de dichos salarios.
Aunque se señala que la inflación en general fue en promedio por debajo del 4%, la inflación subyacente (sobre productos de consumo masivo provenientes de la agricultura) supera en una mayor proporción este promedio de tasa de inflación.
La tasa de interés que en el periodo anterior del gobierno promediabapor debajo del 12% de interés anual para préstamos sobre vivienda, vehículos y otras necesidades de financiamiento, sobrepasa el nivel promedio del 15%.
Señor sociólogo, usted sabe muy bien que el bienestar de la población no se puede medir pura y simplemente por el aumento del PIB nominal y también es cuestionable tratar de medir dicho bienestar por el PIB percápita, pues aunque este ultimo ha aumentado en los últimos años, el hecho del aumento en el nivel general de los precios en la economía, ha disminuido el ingreso real de un segmento importante de la población. De seguir así disminuirá dramáticamente el bienestar de dicho conglomerado y la aspiración que ha planteado el actual gobierno de aumentar el porcentaje de la clase media con relación a la población total.
Al ritmo que vamos se producirá el fenómeno inverso o, en otras palabras, aumentará el empobrecimiento de parte de ese segmento poblacional.
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