En 2026 se cumplen precisamente cincuenta años de la publicación en italiano de Il formaggio e i vermi, de Carlo Ginzburg (1939), publicado en 1976 por la editorial Einaudi. En 1981 se publicó su primera edición en español bajo el título de El queso y los gusanos, traducido por Francisco Martín. Desde la fecha de su publicación, se consagró como libro de cabecera para comprender el papel de las individualidades anónimas en los grandes procesos sociohistóricos.

Este libro es un clásico indiscutible de lo que posteriormente, para la década de los ochenta, se vendría a llamar microstoria y es posiblemente una de las obras más influyentes del último medio siglo. Carlo Ginzburg estudia el caso del molinero Domenico Scandella, quien es procesado en dos ocasiones por el tribunal de la Inquisición entre 1583-1584 y 1599, y toma como fuentes para examinar: los vínculos entre las creencias individuales y las grandes tradiciones filosóficas y religiosas, la cultura popular, las instancias coercitivas, la lectura, la heterodoxia y el materialismo.

Su autor, Carlo Ginzburg Frugoni, se ha referido en distintas ocasiones a la génesis del libro: «Me propuso —yo cursaba el segundo año de la facultad— preparar un coloquio acerca de la escuela de los Annales; empecé a leer a Marc Bloch. En su Apología para la historia o el oficio del historiador di con una página, la cual —sin que yo tomara plena conciencia de ello— me ayudó a reflexionar acerca de las huellas mucho tiempo después. Pero en esos años los historiadores tampoco hablaban de huellas.

Sin embargo, estaba convencido de que, entre testimonios, ya sea narrativos o no narrativos, y realidad testimoniada hay una relación que debe ser analizada en cada uno de los casos. Esa convicción sigue existiendo».

Ginzburg examina, utilizando su sapiencia personal y un método casi inédito en los estudios históricos, dos expedientes de los archivos de la Inquisición llevados a cabo al molinero Domenico Scandella, alias Menocchio. De él extrae las preguntas realizadas por el inquisidor, los argumentos empleados por Menocchio, los testimonios de los testigos, las defensas de los abogados, las lecturas a las que Menocchio hace referencia, las voces de otros coetáneos y la referencia a otros casos llevados a cabo por la Inquisición, para realizar una serie de hipótesis a través de las cuales explicar la raíz de su cosmovisión.

Bajo la premisa de que cada uno de nuestros antecesores puede revelar por sí mismo mucho del comportamiento humano en un contexto determinado, en la medida en que lo que aprendamos al observar un individuo dentro de su contexto más próximo nos sirve también para comprender los motores que movilizan a la humanidad. Pero ¿por qué?

Según el filósofo y psicoanalista Erich Fromm: «El hombre —de todas las edades y culturas— enfrenta la solución de un problema que es siempre el mismo: el problema de cómo superar la separatidad, cómo lograr la unión, cómo trascender la propia vida individual y encontrar compensación. El problema es el mismo para el hombre primitivo que habita en cavernas, el nómada que cuida de sus rebaños, el pastor egipcio, el mercader fenicio, el soldado romano, el monje medieval, el samurái japonés, el empleado y el obrero modernos. El problema es el mismo, puesto que surge del mismo terreno: la situación humana, las condiciones de la existencia humana».

Es decir, en el microcosmos individual podemos ver el macrocosmos de la humanidad, como decía el gran poeta argentino Jorge Luis Borges. La microhistoria nació en contraposición a la historia social de base estructuralista y cuantitativa. Carlo Ginzburg en su clásico El queso y los gusanos prueba que el estudio de casos concretos sirve para plantear problemas universales desde un ámbito local. Por eso se dice que la microhistoria es microanálisis no por el tamaño, sino por la perspectiva adoptada. Un enfoque a pequeña escala que muestra mucho del comportamiento humano en general.

En ese sentido, podemos decir que la microhistoria no estudia lo pequeño, sino que investiga los grandes problemas a escala reducida, de manera que puedan aflorar los comportamientos de los seres humanos en una esfera local, lo que permite observar cómo conductas o manifestaciones locales pueden guardar parentescos a pesar del tiempo que los separa.

Ginzburg toma los procesos llevados por la Inquisición para situar la problemática de Menocchio y luego descifrar las afirmaciones fantasiosas del pintoresco personaje, contextualizándolas a partir de las lecturas que el procesado refiere como realizadas, y las relaciona con la cultura oral que compartía con sus coetáneos.

Menocchio nació en 1532 en Montereale, una pequeña comunidad del Friuli, cercana a la actual Venecia, una comunidad que el autor cita como rústica y primitiva. Su ocupación principal era la de molinero, oficio importante en el pueblo, lo que hacía de él un personaje frecuentado por los vecinos. No obstante, y de manera casi maravillosa, Menocchio sabía leer y escribir, habilidades que lo ubicaban a cierta distancia de los vecinos promedio.

Era además un hombre locuaz, perspicaz y conversador, que gustaba hablar de sus lecturas y de su forma de ver el mundo, que era, a decir verdad, en algunos elementos compartida por sus coetáneos y por su generación, y en otros elementos, muy particular.

[1] Esa cita proviene de una entrevista realizada a Carlo Ginzburg por la historiadora Maria Lúcia Garcia Pallares-Burke, incluida en el libro La nueva historia: Confesiones y conversaciones (publicado originalmente en inglés como The New History: Confessions and Conversations en 2002).

[2] Fromm, E. (2016). El arte de amar. Paidós. (Obra original publicada en 1956).

Duleidys Rodríguez Castro

Educadora y Filósofa

Duleidys Rodriguez Castro es filósofa con estudios doctorales en Historia del Caribe por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), maestría en Filosofía por la Universidad del País Vasco y licenciatura en Filosofía y Humanidades por el Instituto Filosófico Pedro Francisco Bonó. Además, es genealogista y coleccionista especializada en historia de la educación dominicana.

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