La salida a bolsa de César Iglesias marcó un momento importante para el mercado de capitales dominicano: un hito que reflejó confianza, madurez y la capacidad de atraer inversionistas hacia activos locales. Una marca presente durante generaciones en los hogares dominicanos llegaba finalmente al mercado de valores, acompañada de la expectativa de que la República Dominicana avanzaba hacia mercados financieros más modernos y dinámicos.

Sin embargo, los mercados no responden únicamente a trayectoria o prestigio. Funcionan con precios y con riesgo.

Casi tres años después de su oferta pública inicial, las acciones de César Iglesias han registrado una caída cercana al -25%. Esto, por sí solo, no dice mucho sobre la empresa: los mercados suben, bajan, corrigen y vuelven a subir. La historia bursátil está llena de compañías sólidas que han atravesado ciclos naturales de altas y bajas.

No es la caída; es cómo se gestiona el riesgo y se amortigua el impacto.

Lo interesante no es la caída del precio de la acción en sí. Lo interesante es lo que el episodio permite discutir: cómo se gestiona el riesgo cuando se invierte en el mercado accionario.

Porque invertir siempre implica riesgo. La diferencia es qué se hace con él y como este se maneja.

En los mercados financieros modernos, ese riesgo no siempre se deja simplemente correr. Existen instrumentos diseñados precisamente para limitarlo o compensarlo.

Como explica John C. Hull, referente mundial en riesgos financieros, estos instrumentos llamados derivados permiten que inversionistas y empresas gestionen riesgos que de otro modo quedarían completamente expuestos al mercado y fuera de su control.

De manera simple, si un inversionista teme que el precio de una acción pueda caer, puede utilizar contratos que ganen valor cuando ese precio baja. A eso se le llama hedging, o cobertura.

Hull también subraya un punto importante: los derivados sirven para transferir el riesgo permitiendo que quien quiere reducir su exposición pueda trasladar parte de ese riesgo a otro participante del mercado dispuesto a asumirlo (a cambio de una remuneración).

En los mercados financieros, este tipo de estrategias es común entre inversionistas institucionales. Fondos de pensiones, bancos, aseguradoras y gestores de activos no solo se concentran en seleccionar inversiones. También dedican una parte importante de su gestión a limitar la exposición a movimientos adversos del mercado que afecten las inversiones que hicieron.

La razón es evidente: cuando se administra dinero de terceros, el riesgo importa tanto como el rendimiento o la rentabilidad. Así pues, la gestión del riesgo en una inversión pesa tanto como la decisión misma de invertir.

Dicho de otro modo, un capitán de un barco pesquero no solo sale a buscar peces: también debe cubrirse frente a los riesgos del mar, vigilando tormentas, corrientes y fallas de la embarcación. Igual ocurre al invertir: no basta con querer rentabilidad; hay que cubrir los riesgos para que la jornada no termine en pérdidas.

Cuando gestionar el riesgo ya no es opcional.

El caso dominicano introduce un elemento adicional en esta conversación. Una parte importante de la colocación inicial de César Iglesias fue adquirida por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). Esto no significa necesariamente que la inversión sea importante dentro del conjunto de sus portafolios, pero sí que una parte relevante de la emisión terminó en manos de las AFP que gestionan el ahorro de fondos de pensiones de millones de dominicanos.

Esto tampoco significa que la inversión haya sido equivocada. Una empresa puede atravesar ciclos bursátiles negativos y recuperarse con el tiempo. Pero cuando el ahorro de los fondos de pensiones entra al mercado accionario, la discusión ya no se limita a decidir qué activo comprar.

También aparece otra pregunta: cómo se gestiona el riesgo asociado a esa decisión.

Quizás esos riesgos fueron considerados por las AFP. Quizás no. Pero el episodio permite plantear una cuestión más amplia para el desarrollo del mercado dominicano. Cuando el ahorro de los fondos de pensiones entra en acciones cotizadas en la bolsa, la gestión del riesgo deja de ser una simple decisión técnica y pasa a convertirse en una responsabilidad institucional.

Por eso, en el caso del ahorro para pensiones, la gestión del riesgo asociado a la compra de las acciones de César Iglesias no es una opción técnica ni una herramienta financiera más: constituye un elemento esencial del deber fiduciario que recae sobre las AFP. Administrar recursos de terceros implica no solo buscar rentabilidad, sino cubrir y controlar los riesgos que podrían comprometer el patrimonio de los ahorrantes afiliados cuya protección se les ha confiado.

Al final, en los mercados financieros existen dos tipos de gestores o administradores de fondos: los que invierten comprando o vendiendo activos y los que, además, gestionan el riesgo de esas posiciones o inversiones.

Cuando el dinero en juego es el de los ahorrantes, gestionar el riesgo deja de ser una opción técnica y se convierte en una obligación.

Referencia bibliográfica:

Hull, John C. Options, Futures, and Other Derivatives. 10th ed., Pearson, 2018.

Angel Santana Gómez

Abogado y consultor

Licenciado en Derecho por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, PUCMM (2001). Maestría en Derecho de los Mercados Financieros de la Universidad Pontificia Comillas, Madrid (2006) y Máster en Derecho Internacional de Negocios y Administración de Empresas en la Escuela Superior de Ciencias Económicas y Comerciales, París, (2010) (École Supérieure des Sciences Économiques et Commerciales - ESSEC). Previamente abogado asociado en la firma Headrick, Rizik, Álvarez y Fernández en Rep. Dominicana y actual Director Legal en la división de banca de inversiones y servicios globales de valores del banco Societe Generale en Francia, encargado del área de servicios financieros a emisores de acciones y obligaciones cotizadas en las bolsas de valores europeas y financiamientos estructurados a fondos de inversiones públicos y privados. Miembro del comité de estudio de emisores de valores del observatorio jurídico de la Asociación Francesa de Profesionales del Mercado de Valores (AFTI por sus siglas en Francés) y miembro de la Asociación Nacional de Juristas de Bancos franceses (ANJB). Instructor y conferencista sobre reglamentación financiera, custodia de valores y servicios post trade, operaciones financieras en los mercados de capitales, financiamientos estructurados internacionales y fondos de inversión.

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