¿Quién tiene más probabilidades de estar al frente de su país en 2029, Donald Trump o Volodímir Zelenski? La apuesta más sensata sería Zelenski, incluso aunque Trump intente desafiar los límites de los mandatos presidenciales en EE. UU. Ningún otro líder mundial puede afirmar haber sobrevivido y prosperado a pesar de la hostilidad tanto de Trump como de Vladímir Putin. Las desgracias que están afectando a la "operación militar especial" de Rusia significan que también podría sobrevivir a Putin. Pero la tenacidad de Zelenski va más allá del campo de batalla. Él, más que cualquier otro líder occidental —salvo Trump (y por motivos diferentes)— tiene la capacidad de catalizar el cambio en Europa.

A Trump le gusta rodearse de ganadores. Hace 15 meses, en la Oficina Oval, presentó a Zelenski como el perdedor. Criticó al ucraniano por "no tener las cartas". Al no haber logrado que firmara un acuerdo unilateral sobre derechos mineros, Scott Bessent, secretario del Tesoro de Trump, se refirió al líder de Ucrania como "este pequeño cabrón" y el "niño con necesidades especiales de los europeos", según Maggie Haberman y Jonathan Swan en su nuevo libro, Regime Change (Cambio de régimen). Los niños con necesidades especiales suelen tener dificultades para aprender. La capacidad de Ucrania para innovar en el campo de batalla sugiere que Zelenski no enfrenta tales desafíos.

La situación sobre el terreno no ha evolucionado necesariamente a favor de Rusia. Por ello, Trump adoptó un enfoque muy diferente hacia Zelenski la semana pasada en la cumbre del G7 en Évian-les-Bains. La magnitud del cambio de postura del presidente estadounidense se hizo patente en la declaración del G7, en la que se elogiaba la "resiliencia" y el "nuevo impulso" de Ucrania, al tiempo que se prometían más armas y ayuda occidentales para que el país pueda superar el próximo invierno.

Es dudoso que Trump pueda llegar a reconocer alguna vez a Zelenski como un ganador. Su instinto de venganza le impide perdonar al líder de Ucrania por haberse negado a desenterrar trapos sucios sobre Joe Biden durante su primer mandato. Trump siempre asociará a Zelenski con su primer juicio político. Pero ya no lo presenta como un perdedor.

A principios de este mes, la Cámara de Representantes aprobó un nuevo paquete de ayuda de US$8.000 millones para Ucrania. Mediante la misma "petición de descargo" que se utilizó para eludir el bloqueo del presidente republicano de la Cámara, Mike Johnson, de publicar los archivos de Epstein, la ayuda a Ucrania se aprobó sin problemas. El Senado será la prueba de fuego. ¿La vetaría Trump? El hecho de que hoy no haya una respuesta obvia es revelador.

Más importante aún es si Trump aprueba la solicitud de Zelenski de una licencia para producir sistemas de defensa antiaérea Patriot en Ucrania. El presidente ucraniano afirma que Trump ve con buenos ojos la idea y, presumiblemente, Lockheed Martin acogería de buen grado el negocio. Dada la convicción de Trump de que Putin es el líder regional, es poco probable que dé luz verde. Pero Zelenski tiene una nueva ventaja. Equipos de emprendedores ucranianos del sector de la defensa están asesorando al Pentágono como parte de su nuevo presupuesto de US$54.000 millones para la guerra con drones. Las empresas "startup" militares ucranianas y quienes utilizan sus productos en el campo de batalla tienen una gran demanda a nivel mundial. Cada vez es más difícil sostener la visión de Trump que presenta a Ucrania como un beneficiario de la asistencia social.

Tampoco, en una época en la que la primera familia de EE. UU. está utilizando abiertamente el cargo presidencial para enriquecerse, la acusación de corrupción ucraniana sigue teniendo repercusión en Washington. Zelenski ha tenido su cuota de escándalos de corrupción. Pero Trump, quien ha suspendido la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA) de EE. UU., siente predilección por los incentivos para cerrar acuerdos. Zelenski puede ofrecer algunos en estos días. A Putin, por otro lado, no le interesan las recurrentes ofertas de Trump para mediar en un acuerdo. Eso también explica la aquiescencia de Trump al comunicado del G7. Con los incendios provocados por los recientes ataques con drones ucranianos visibles en Moscú y San Petersburgo, Putin no está en condiciones de negociar.

La claridad de propósito de Zelenski le otorga una mayor influencia potencial sobre el futuro de Occidente que cualquier otro líder, salvo Trump. El canadiense Mark Carney también tiene una agenda clara, gracias a la retórica depredadora de Trump. Pero el debate sobre la adhesión de Ucrania a la Unión Europea (UE) podría contribuir al nacimiento de una auténtica identidad de defensa europea. Dada la aversión de Trump hacia la alianza, los debates sobre la expansión de la UE y el futuro de la OTAN se superpondrán cada vez más. Con el ejército más grande y moderno de Europa, la voz de Ucrania será fundamental.

La retórica de Zelenski se erige como una reprimenda ante la timidez de los líderes occidentales. Mientras un primer ministro británico es reemplazado por otro, y Francia enfrenta la posibilidad de tener un presidente de extrema derecha el próximo año, Zelenski ofrece convicción. En medio de un mundo de autoritarios de derecha, defiende la democracia liberal sin pedir disculpas. Debido a las circunstancias de Ucrania, se dirige a una audiencia más amplia que la de otros líderes, excepto uno. Trump no es amigo de Occidente. Zelenski, por su parte, le está recordando a Occidente cuáles son sus valores.

Edward Luce. Copyright The Financial Times Limited 2026. © 2026 The Financial Times Ltd. All rights reserved. Please do not copy and paste FT articles and redistribute by email or post to the web.

Financial Times

El Financial Times (FT) es reconocido globalmente como una de las organizaciones de noticias más importantes, destacada por su autoridad e integridad editorial. Fundado en 1888, ha evolucionado de ser un diario enfocado en Londres a convertirse en una corporación mediática global. El 93% de sus lectores son digitales.

Ver más