El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó este miércoles que solicitará a la Corte Suprema una nueva audiencia para que reconsidere su decisión de rechazar el intento de restringir la ciudadanía por nacimiento, una medida que forma parte de su agenda migratoria y que el máximo tribunal desestimó a finales de junio.
A través de un mensaje publicado en Truth Social mientras regresaba de la cumbre de la OTAN en Ankara, Trump calificó de "errónea" la decisión de la Corte Suprema y afirmó que presentará la solicitud "inmediatamente", dentro del plazo procesal previsto para este tipo de recursos.
El mandatario sostuvo que la resolución representa una "injusticia" y aseguró que, de mantenerse, tendrá consecuencias negativas para Estados Unidos.
Sus declaraciones refuerzan la confrontación que mantiene con el Poder Judicial en torno a su política migratoria.
Las solicitudes para que la Corte Suprema celebre una nueva audiencia deben presentarse en un plazo de 25 días desde la emisión del fallo. Sin embargo, este tipo de recursos son excepcionales y rara vez son aceptados por el tribunal.
La ciudadanía por nacimiento sigue protegida
El pasado 30 de junio, la Corte Suprema rechazó la propuesta impulsada por Trump para limitar el acceso automático a la ciudadanía estadounidense de los hijos nacidos en el país de determinados inmigrantes.
La iniciativa buscaba reinterpretar el alcance de la Decimocuarta Enmienda de la Constitución, que históricamente ha sido entendida como la garantía del derecho a la ciudadanía para quienes nacen en territorio estadounidense, independientemente del estatus migratorio de sus padres.
El revés judicial representó un obstáculo para una de las políticas migratorias más emblemáticas defendidas por Trump desde su regreso a la Casa Blanca.
Un nuevo capítulo en la disputa sobre inmigración
La intención del presidente de solicitar una reconsideración prolonga la batalla jurídica en torno a una de las cuestiones más sensibles del debate migratorio en Estados Unidos.
Aunque el mecanismo procesal existe, la experiencia muestra que la Corte Suprema concede muy pocas peticiones de este tipo, por lo que las posibilidades de que el caso vuelva a discutirse son reducidas.
La ciudadanía por nacimiento está consagrada en la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos desde 1868 y ha sido respaldada durante décadas por la jurisprudencia del país.
Cualquier intento de modificar su aplicación enfrenta importantes desafíos constitucionales y ha generado un intenso debate político y jurídico.
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