Estados Unidos decidirá qué petroleras pueden operar en Venezuela y hará de intermediario entre ellas y el gobierno del país sudamericano, declaró este viernes el presidente Donald Trump y añadió que la incautación de otro buque petrolero se realizó "en coordinación con las autoridades interinas de Venezuela" después de que el buque partiera del país "sin la autorización correspondiente".
"Vamos a tomar la decisión sobre qué petroleras van a entrar [en Venezuela], vamos a cerrar el acuerdo", dijo Trump al recibir a más de una veintena de representantes de empresas de este sector en la Casa Blanca.
"Ustedes están negociando con nosotros directamente, no están negociando con Venezuela en absoluto, no queremos que negocien con Venezuela", advirtió el mandatario republicano.
"Y tendrán total seguridad. Una de las razones por las que no podían trabajar [en Venezuela] es que no tenían garantías. Pero ahora tienen seguridad total", enfatizó Trump.
El mandatario había decretado sanciones contra el crudo venezolano en 2019, durante su primer mandato.
El gobierno Trump instauró también una recompensa inicial de 15 millones de dólares contra el ahora derrocado presidente Nicolás Maduro, que luego bajo la presidencia de Joe Biden aumentó a 25 millones.
El año pasado esa recompensa se elevó a 50 millones. Estados Unidos logró capturar a Maduro y a su esposa el pasado 3 de enero, en una operación militar que sacudió al mercado petrolero.
La pareja fue trasladada inmediatamente a Nueva York para enfrentar un proceso por narcotráfico y otros cargos.
Interceptación de petrolero se coordinó con Gobierno interino
Fuerzas conjuntas de Estados Unidos interceptaron este viernes al petrolero Olina en aguas del Caribe, en una acción coordinada entre el Departamento de Defensa y el de Seguridad Nacional (DHS), informó el Comando Sur.
La operación, que se realizó antes del amanecer, contó con la participación de infantes de Marina que partieron en helicópteros desde el portaviones USS Gerald R. Ford para ejecutar el abordaje.
En un comunicado, el mando estadounidense aseguró que la acción envía un "mensaje claro" de que "no existe refugio seguro para los criminales", en el marco de los esfuerzos de Washington para combatir "actividades ilegales transnacionales" en el hemisferio occidental, aunque no precisaron el número de detenidos y subrayaron que la operación se desarrolló sin resistencia.
El presidente Trump señaló más tarde que la incautación del petrolero se realizó "en coordinación con las autoridades interinas de Venezuela" después de que el buque partiera del país "sin la autorización correspondiente".
"Este petrolero está ahora en camino de regreso a Venezuela. El petróleo será vendido a través del GREAT Energy Deal, que hemos creado para tales ventas", dijo en su red Truth Social.
En otro comunicado en X, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, describió al Olina como parte de la llamada "flota fantasma", compuesta por petroleros sospechosos de transportar petróleo sometido a embargo que intentan evadir a las fuerzas estadounidenses mediante cambios de bandera o rutas clandestinas.
Según Noem, el buque, "sospechoso de transportar petróleo sometido a embargo", "había partido de Venezuela antes de ser interceptado".
La operación contó con la coordinación de la Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur, una iniciativa para "reforzar la seguridad marítima, frenar el tráfico ilícito y apoyar a las agencias civiles encargadas de la aplicación de la ley, especialmente en rutas del Caribe y América Latina".
Estados Unidos ha intensificado en los últimos días su presencia naval y aérea en el Caribe, y el miércoles requisó otros dos petroleros ligados a Venezuela, uno de ellos con bandera rusa.
Ese día, el Pentágono confirmó la incautación del tanquero Marinera, antes conocido como Bella 1, buque que Washington persiguió desde el Caribe hasta el Atlántico norte durante tres semanas.
La Guardia Costera estadounidense también interceptó el M/T Sophia, petrolero sancionado que, según Washington, operaba ilícitamente en aguas internacionales, con lo que en total se han incautado cinco buques con crudo.
Funcionarios del Pentágono han señalado que la Operación Lanza del Sur no es temporal y que continuará desarrollándose mientras sea necesario para, según dijeron, proteger el territorio estadounidense y restaurar la seguridad en el hemisferio occidental.
Gobierno de Delcy parece "ser un aliado"
"En este momento parecen ser un aliado, y creo que seguirá siéndolo. Y no queremos que Rusia esté allí. No queremos que China esté allí (en Venezuela)", declaró Trump preguntado por la relación con Caracas durante la reunión con directivos de compañías petroleras.
Consideró que las autoridades venezolanas han hecho "lo correcto" al cooperar con EEUU tras la captura de Maduro y repitió: "Fueron inteligentes. No querían pasar por una segunda ola" de bombardeos.
"Nos llevamos extremadamente bien con el pueblo de Venezuela, tanto con la población en general como con quienes gobiernan" ahora, agregó el mandatario.
(CON INFORMACIONES DE LAS AGENCIAS EFE Y AFP)
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