El director interino del Servicios de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), Todd Lyons, y el comisionado del Servicio Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), Rodney Scott, se negaron este martes en el Congreso de EE.UU. a responder preguntas sobre los dos ciudadanos que fallecieron recientemente por disparos de agentes de ambas agencias durante las redadas migratorias en Mineápolis.
En la esperada comparecencia de ambos funcionarios ante el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, Lyons se negó a disculparse por la prisa de la administración Trump en describir a las víctimas, Renee Good y Alex Pretti, como "terroristas".
"No voy a hablar sobre ninguna investigación en curso", fue el argumento del director del ICE para evitar dar explicaciones sobre las muertes que han abierto una crisis política de primer nivel.
El presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, el republicano Andrew Garbarino, insistió en la necesidad de conocer todos los detalles que rodearon la muerte de los dos ciudadanos.
"Una vez concluida la investigación, ¿se comprometerá a proporcionar los informes y las conclusiones de cada investigación a este comité?", le preguntó.
"Sí", respondió Lyons, "nos comprometemos a brindarle una investigación completa e íntegra como resultado".
Los altos funcionarios de las agencias que están en el centro de la política migratoria del presidente de EE.UU., Donald Trump, tampoco informaron a los senadores sobre cuántos agentes han sido sancionados por mala conducta en el marco de las redadas migratorias en el estado de Minesota, donde se encuentra Mineápolis.
La comparecencia en el Congreso, a cuyas puertas se concentraron unas decenas de ciudadanos para protestar contra ICE y el CBP, terminó por reflejar la distancia en asuntos migratorios entre demócratas y republicanos en una semana clave de negociaciones parlamentarias.
Mientras los demócratas insistieron en los excesos de los agentes federales, los republicanos pusieron el acento en la necesidad de controlar la inmigración ilegal que consideran peligrosa para los ciudadanos de Estados Unidos.

Los demócratas mantienen de momento su rechazo a aprobar la financiación del Departamento de Seguridad Nacional, del que dependen ICE y CBP, pasada esta semana a menos que se modifiquen algunos de sus protocolos operativos, como que los agentes solo puedan entrar en las viviendas con una orden firmada por un juez o prohibir o limitar que los agentes usen máscaras o cubran su rostro.
Si no se alcanza un acuerdo con los republicanos antes del sábado el departamento podría entrar en cierre administrativo lo que afectaría a sus actividades.
El Gobierno de Trump ha arrestado a casi 380.000 inmigrantes desde enero 2025
La Administración de Donald Trump ha arrestado a 379.000 inmigrantes entre el 20 de enero de 2025 y el 20 de enero de 2026, aseguró este martes el director interino del Servicios de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), Todd Lyons.
En una comparecencia ante el Congreso de Estados Unidos, Lyons explicó que entre los detenidos "se encuentran más de 7.000 presuntos pandilleros y más de 1.400 terroristas conocidos o presuntos".
El director de la agencia migratoria aseguró que ICE "mantiene su compromiso con los principios fundamentales de que quienes ingresan ilegalmente a nuestro país deben rendir cuentas".
La comparecencia en la Cámara de Representantes se produce en un momento delicado de la política migratoria de la Administración de Trump, que ha tenido que rebajar la tensión de las redadas en Minesota por la respuesta ciudadana tras la muerte de dos norteamericanos debido a disparos perpetrados por agentes federales.
Además, los demócratas mantienen su rechazo a aprobar la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a menos que se modifiquen algunos aspectos controvertidos de sus políticas de control migratorio, como que los agentes solo puedan entrar en las viviendas con una orden firmada por un juez o prohibir o limitar que los agentes usen máscaras o cubran su rostro.
Si no alcanzan un acuerdo con los republicanos antes del fin de semana, el departamento entrará en cierre administrativo.
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