El príncipe Harry y su esposa, Meghan Markle, planean regresar a vivir a Reino Unido junto con sus dos hijos, seis años después de abandonar sus funciones como miembros activos de la familia real británica y trasladarse a Estados Unidos.
Los hijos de la pareja, el príncipe Archie, de siete años, y la princesa Lilibet, de cinco, ya fueron inscritos en un colegio británico y comenzarán las clases en septiembre, de acuerdo con informaciones publicadas por medios internacionales.
Pese a la mudanza, Harry y Meghan no retomarán sus funciones oficiales ni cambiarán su condición de miembros no activos de la realeza. La familia residiría en una propiedad privada y no en una residencia perteneciente a la Corona.
El rey Carlos III fue informado recientemente sobre la decisión y, según las informaciones divulgadas, ve favorablemente la posibilidad de compartir con mayor frecuencia con su hijo, su nuera y sus nietos en un ámbito privado.
El príncipe William y su esposa, Kate Middleton, también fueron informados sobre los planes de los duques de Sussex.
Un acercamiento después de años de tensiones
El regreso se produce después de la visita realizada en julio por Harry, Meghan y sus hijos al rey Carlos III y a la reina Camila en Highgrove, la residencia privada del monarca en Gloucestershire.
El Palacio calificó aquel encuentro como un “acto familiar privado”. Fue la primera vez en más de cuatro años que Carlos III pudo reunirse personalmente con sus nietos.
La visita fue interpretada como una señal de acercamiento después de varios años de tensiones entre los duques de Sussex y la familia real.
Harry y Meghan se apartaron de sus funciones oficiales a principios de 2020 y se trasladaron posteriormente a California, donde desarrollaron proyectos comerciales y producciones audiovisuales.
La relación con la Casa Real se deterioró tras una entrevista concedida por la pareja a Oprah Winfrey en 2021 y la publicación de las memorias del príncipe, Spare, en 2023, en las que expuso conflictos internos con varios integrantes de su familia.
La seguridad había dificultado el regreso
La seguridad de Harry y su familia fue durante años uno de los principales obstáculos para su retorno a Reino Unido.
El príncipe perdió una batalla judicial relacionada con el nivel de protección policial que debía recibir después de abandonar sus funciones oficiales y trasladarse a Estados Unidos.
Harry había afirmado anteriormente que las condiciones de seguridad le impedían viajar al país con su esposa y sus hijos. Aunque la familia regresará a territorio británico, no se han divulgado detalles sobre el esquema de protección que tendrá.
La pareja mantendría su residencia en Montecito, California, pese a establecer nuevamente su hogar familiar en Reino Unido.
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